EE.UU.: el café se cuela en la política

Taza de café
Image caption El Coffee Party aparece como una respuesta liberal al conservador Tea Party.

¿Café o té?, podría convertirse en una pregunta con sabor ideológico en Estados Unidos, ahora que entra en la escena el Coffee Party -el Partido del Café- una respuesta liberal al conservador Tea Party que ha revolucionado la política en los últimos meses.

Este fin de semana el Coffee Party tendrá su primera convención nacional en Louisville, Kentucky, en la que promete reunir a activistas comunitarios de izquierda y de derecha para tratar de "superar" la polarización que experimenta la sociedad estadounidense.

Aunque los fundadores del movimiento se reconocen como liberales, entre los invitados a la convención están varios representantes de la derecha, como el senador republicano Scott Brown o Amy Kremer, directora del Tea Party Express.

Al contrario del Tea Party, que rechaza la manera de hacer política en Washington, la gente del café busca cooperar con el gobierno y afirman que "el gobierno federal no es enemigo del pueblo sino la expresión de la voluntad colectiva", según se describen en su sitio web.

El grano originario

El Coffee Party surgió a principios del año como un grupo en Facebook, creado por los documentalistas Annabel Park y Eric Bayler, quienes en 2008 habían trabajado como voluntarios en la campaña presidencial de Barack Obama.

El símbolo del grupo es una taza de café y su lema "levántate y despiértate", con el que pretenden activar la participación de las personas que no se sienten motivadas a hacerlo dentro de los partidos políticos.

El origen del movimiento fue el documental "9500 Libertad", que Park y Bayler produjeron sobre el debate de creación de una ley para regular la presencia de inmigrantes indocumentados en el condado de Prince William en Virginia, en el que, según ellos, "se rompió el proceso democrático".

Los cineastas dijeron quedar impactados por cómo "las minorías extremistas se apropiaron del debate" y que cuando "la mayoría silenciosa" empezó a participar se logró cambiar la ley, que había sido adoptada con información insuficiente y en ocasiones deformada.

Contra los extremos

Image caption El Tea Party está asociado a sectores conservadores.

Aunque los fundadores del grupo dicen promover la participación sin distinción de posiciones ideológicas, por sus tendencias, y sobre todo por el nombre, son percibidos como la respuesta al Tea Party, que es asociado a sectores conservadores.

"No tenemos problemas con las visiones políticas extremistas, son sus tácticas extremistas las que nos preocupan", le dijo Bayler a BBC Mundo, en referencia al "otro" movimiento, que toma su nombre de la rebelión contra el gobierno británico por un aumento al impuesto sobre té, considerado el germen de la independencia estadounidense.

"No importa la agenda que tengan, de derecha o izquierda, las tácticas extremistas están alienando al estadounidense promedio que desafortunadamente opta por quedarse fuera del proceso político cuando lo hacen lucir como un circo rabioso", afirmó Bayler.

"Estamos enfocados en aumentar la participación en todos los campos partidistas como una manera de fortalecer nuestra democracia frente a intereses corporativos o hiper-partidistas, sin importar cuál sea su agenda".

Sin embargo, Bayler reconoció: "Nuestro nombre implica y siempre implicará una respuesta directa a ellos", y además dijo esperar que el Coffee Party "sobreviva" al Tea Party.

Diálogos difíciles

Muchos consideran que el comportamiento de la clase política en Washington evidencia los problemas de la polarización, con un Partido Demócrata usando su mayoría parlamentaria para pasar leyes, mientras el Republicano niega los votos, en parte temerosos de la reacción de la base conservadora aglutinada en el Tea Party.

"Yo voy con mente abierta. Espero conocer a republicanos y personas del otro lado político a ver si podemos trabajar juntos. Ver cómo hacemos para apoyar leyes. Y espero hablar con personas que también tengan la mente abierta", le dijo a BBC Mundo Elisa Batista, una de las conferencistas invitadas a la convención de Louisville.

Batista, quien edita la página mothertalkers.com –un espacio para debatir experiencias familiares– espera encontrarse también con "gente de mente abierta".

"No podemos hallar consensos si no hablamos. Si yo estoy en California, hablando sólo con demócratas, o estoy en Florida, hablando sólo con republicanos, nunca vamos a alcanzar el consenso", aseguró Batista, quien se definió como "liberal, progresista y demócrata".

Sin embargo, no todos creen que lograr esa motivación sea tan fácil o que el diálogo con los opuestos ideológicos vaya a ser sencillo o, en última instancia, productivo.

"Hay liberales que no están de acuerdo con esta conferencia", explicó Batista, quien asegura que su propio esposo se cuenta entre “los que creen que los republicanos no nos van a hablar para nada”.

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