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El uruguayo que quiere ser alcalde de Londres

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1 may 2012 15:54 GMT

Redacción

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Carlos Cortiglia

Quiere ser el próximo alcalde de Londres, la ciudad que albergará los Juegos Olímpicos. Un evento donde la selección británica de fútbol deberá enfrentar, entre otros, a Uruguay. Lo curioso es que el candidato Carlos Cortiglia reconoce que gritaría un gol de "la celeste" contra el Equipo GB.

Puede sonar raro, pero no lo es tanto si se tiene en cuenta que Cortiglia nació en Uruguay. Aunque para ser justos hay que decir que afirma que también celebraría un gol del joven mediocampista inglés Tom Cleverley.

El uruguayo encabeza la lista del Partido Nacional Británico (BNP, por sus siglas en inglés), una formación de extrema derecha que se precia de defender los valores "tradicionales" del Reino Unido en todos los ámbitos.

El BNP es un grupo minoritario -en las elecciones municipales de 2008 obtuvo el 2,84% de los votos como primera opción en Londres-, pero polémico, especialmente por sus postulados contrarios a la inmigración ilegal.

¿Contradicción?

Carlos Cortiglia nació en Treinta y Tres, una pequeña ciudad del este de Uruguay.

Allí estudió, creció, y se inició en su profesión, el periodismo. Luego, en 1989, emigró para trabajar en el Reino Unido, en el servicio latinoamericano de la BBC, donde permaneció hasta 1994.

Y se casó con otra extranjera, rusa en este caso, con la que tiene tres hijos.

Pese a ser inmigrante casado con inmigrante, su posición sobre la inmigración es dura.

"El tema no es controlar la inmigración, es mantener la inmigración legal".

Se pone como ejemplo. Llegó con permiso de trabajo y luego accedió a la nacionalidad británica, "siempre respetando las reglas", comenta cuando se le pregunta cómo se da esa aparente contradicción.

Según dice, los inmigrantes ilegales deben ser deportados, incluso si son uruguayos.

Pena de muerte

Cortiglia es también un ferviente defensor de la pena de muerte.

"Es un tema muy espinoso", reconoce y matiza que sólo la aplicaría "con respecto al narcotráfico".

Sin embargo, cuando se le pregunta si lo extendería a otros delincuentes, como los traficantes de armas, reconoce que "también".

Pero esas son cuestiones que exceden el poder de decisión de un alcalde, aunque sea el de Londres, la "capital del mundo" en su opinión.

Para la ciudad en concreto ha difundido propuestas como que se viaje gratis en la red de transporte público durante los fines de semana o abolir tasas para conducir por el centro de la ciudad.

Italiano

Antes de instalarse en Londres vivió en la capital uruguaya.

"Cuando tenía 10 u 11 años nos mudamos a Montevideo por razones de estudio de mi hermana mayor", recuerda en diálogo con BBC Mundo.

Allí fue docente y se inició en el periodismo organizando la radio del parlamento uruguayo, en los primeros años de la democracia.

En la publicidad oficial que envía la autoridad electoral a los votantes aparece una carta firmada por él en que se destaca su ascendencia italiana (por parte de su padre).

Esto, según explica en la misiva, lo convierte en "en el candidato más cosmopolita", pero que quiere "preservar las tradiciones, libertades e identidad" de Gran Bretaña.

"Falklands, no Malvinas"

De su pasado en Sudamérica emerge en la hemeroteca una nota publicada en 2003 en el diario La Nación, de Buenos Aires, en la que se cita una supuesta entrevista a Cortiglia donde se le atribuye que se sentía "muy ligado emocionalmente a la República Argentina" y que en 1982 se ofreció "como voluntario para ir a las Islas Malvinas", llamadas Falklands en el Reino Unido.

Cortiglia niega haber sido entrevistado por ese medio y rechaza absolutamente todo el contenido de lo publicado.

"Hasta dijeron que había estado peleando", manifiesta en referencia a otras informaciones. Asegura que en esa época ni salió de Uruguay. "Iba de Canelones a Montevideo por trabajo y estudio", recuerda.

Pero la controversia le sigue a donde vaya.

Días atrás, el periodista Andrew Neil, en una entrevista en inglés, le preguntó en su programa Daily Politics de la BBC cómo se refería a "esas islas cerca de la costa de Argentina". Cortiglia respondió bien claro: "Falklands, no Malvinas".

Ya metidos en el tema de la soberanía, Cortiglia pone a Uruguay y al Reino Unido de un lado y a Argentina, en frente.

"Argentina nos quitó, quitó a Uruguay, parte de su territorio".

A su entender hay un paralelismo en la autodeterminación de la Banda Oriental y las Malvinas/Falklands.

"La única razón de que exista un país llamado Uruguay es que allí los ingleses intervinieron en 1828 y facilitaron la creación de un país nuevo llamado Uruguay", agrega.

"Actitudes diferentes"

Cortiglia sabe que representa a un partido muy criticado.

Hasta 2001 el BNP abogaba por la "repatriación" forzada de quienes no fueran blancos.

Algunos de sus líderes enfrentaron cargos por odio racial. Y en la plataforma del partido en 2010 se hablaba de una "invasión de inmigrantes".

Durante la campaña de las elecciones generales de ese mismo año hubo manifestaciones frente a la BBC contra la participación del entonces líder del partido en un programa de debate.

Cortiglia relaciona la fama del partido de racistas y xenófobos con el pasado. "Dice el dicho haz fama y acuéstate a dormir", señala.

El candidato asegura que esa imagen puede cambiar "con "nuevas acciones, con actitudes diferentes" y "dejando ideas de 1930".

Cree que en el BNP deben ser "más pragmáticos, más realistas, más adecuados a las realidades actuales".

Al ser consultado sobre si esos cambios incluyen tener más tolerancia con la inmigración, lo rechaza rotundamente. No quiere saber nada de amnistías ni perdones. "Si la persona es ilegal, es ilegal, punto".

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