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EE.UU.: la economía domina discurso de Obama

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13 feb 2013 05:17 GMT

William Márquez

BBC Mundo, Washington

Barack Obama durante el discurso del estado de la Unión

Tal como se había previsto, el presidente Estados Unidos, Barack Obama, arrancó su discurso sobre el estado de la unión con sus planteamientos para revitalizar la economía basados en un gobierno que pueda representar los intereses de la mayoría, fomentando la libre empresa y brindando oportunidades a todos sus ciudadanos.

"Hemos despejado los escombros de la crisis económica", afirmó el presidente al dar un parte positivo de la condición del país pero advirtiendo que la labor aún no está completa.

“Es obligación de nuestra generación arrancar nuevamente el verdadero motor del crecimiento económico de los Estados Unidos, que es una clase media próspera y creciente”, expresó.

El lenguaje de Obama fue de incluir dentro de esa idea de nación próspera a todas las clases sociales, los grupos de inmigrantes y de personas que optan por un estilo alternativo de vida.

"Fue un discurso inspirado, muy bien escrito y excelentemente declamado", opinó Robert Lehrman, crítico y escritor de discursos presidenciales y ahora profesor de composición de la Universidad Americana de Washington.

"Tuvo energía y pasión, con todos los elementos retóricos como la repetición de las ideas que permiten jugar con las ideas".

Empleo y más empleo

La palabra empleo y sus sinónimos fueron repetidas una vez, en un reconocimiento absoluto que eso es los que reclama el pueblo, que eso es lo que falta por hacer y lo que puede sacar al país de una vez por todas del estancamiento económico en que se encuentra.

“Una economía creciente que cree empleos buenos para clase media; esa tiene que ser la Estrella del Norte que guíe nuestros esfuerzos. Cada día debemos hacernos tres preguntas como nación: ¿Cómo podemos atraer más empleos a nuestras costas? ¿Cómo equipamos a nuestra gente de las habilidades necesarias para desempeñar esos empleos? Y, ¿cómo nos cercioramos de que el trabajo duro dé lugar a un medio de vida decente?”

El discurso son las tercera, cuarta y quinta estrofa -con el mismo coro- del mensaje que inició en su campaña por la reelección y que continuó en su toma de posesión.

Un llamado a un pueblo de variados orígenes y condiciones, con iniciativa y garra que puede alcanzar sus metas con la asistencia de un gobierno que puede y debe igualar las reglas de juego para todos, que asista al necesitado, que proteja de los abusos.

Recalcó que los estadounidenses saben muy bien que el gobierno no lo resuelve todo, aunque sí espera que sus gobernantes pongan al margen los intereses del partido a favor de los de la nación. Esa fue una alusión directa al estancamiento en Washington por la ideologías opuestas en el cuerpo legislativo.

Pero no se apartó de lo que llamó un gobierno más sensato, más inteligente y lo que podía aportar en áreas como la educación, sorprendiendo con el anuncio de ofrecer educación preescolar asequible a todos los menores.

"Ese es un paple muy significante que puede desempeñar un gobierno y lanza un desafío al Congreso para ofrecer esa educación preescolar", señaló Eric Hershberg, profesor de estudios Latinos y Latinoamericanos de la Universidad Americana en Washington. " Esa es una política fundamental en todo país industrializado en Europa que no había penetrado EE.UU. La noticia es muy bueno para latinos y la educación de sus menores.

La hora de aprobar la reforma migratoria

Más o menos en la mitad de su discurso, Obama abordó quizás el tema importante para la comunidad latina, la reforma inmigratoria, en el marco de la importancia que tienen los inmigrantes para el crecimiento de la economía. "Nuestra economía es más fuerte cuando aprovechamos los talentos y genialidad de inmigrantes luchadores y esperanzados".

En una exhortación a que el Congreso tome pronta acción en torno a la reforma, señaló que ya había grupos bipartidistas que habían logrado un consenso en torno al tema.

"Sabemos lo que tenemos que hacer. En este momento hay grupos bipartidistas en ambas cámaras que trabajan diligentemente para preparar el borrador de un proyecto de ley. Así que, hagamos esto. Envíenme una legislación para una reforma migratoria integral en los próximos meses y la firmaré en el acto".

Ese reto provocó que el recinto le diera una ovación de pie al mandatario. "Con ese reto la carga recae sobre los republicanos para que resuelvan sus disputas internas y salgan con algún tipo de propuesta inmigratoria", señaló el profesor Eric Hershberg. "Los coloca en posición débil mientras que el presidente se ve fuerte".

También hubo una ovación con mayor euforia con el último tema que Obama dejó para el final de su discurso: el llamado a que se vote en el Congreso en torno al control de armas de fuego. Dentro de los invitados al recinto se encontraban los padres de Hadiya Pendelton, una quinceañera que cantó en la ceremonia de investidura del presidente y que luego murió baleada, una semana después, en Chicago.

"Somos ciudadanos. Esa palabra no solo describe nuestra nacionalidad ni nuestro estatus legal. Describe de lo que somos hechos. Abarca la eterna idea de que este país solo funciona cuando asumimos ciertas obligaciones para con el uno y el otro y para con las próximas generaciones", concluyó.

Rubio y la réplica republicana

En su réplica histórica en inglés y español a nombre del opositor partido republicano, el senador de Florida de origen cubano Marco Rubio se identificó con esa clase trabajadora que mencionó Obama y aludió a sus raíces inmigrantes.

“Señor presidente, yo todavía vivo en el mismo vecindario de clase trabajadora donde me crié. Mis vecinos no son millonarios… son trabajadores que deben madrugar para ir al trabajo y poder pagar sus cuentas. Son inmigrantes que llegaron aquí porque vivían en la pobreza en países donde el gobierno dominaba la economía”.

Para Israel Ortega, editor de Heritage Libertad, la página en español de la Heritage Foundation, un centro de investigación conservador, esa declaración es, a su vez, el reto de Rubio para el presidente.

"Es un desafío que planta la duda de quién realmente representa la clase media y trabajadora", expresó Ortega. "Es evidente que Rubio está fijándose en la candidatura de 2016 y tiene que apelar a otros grupos por fuera del Partido Republicano si quiere tener éxito".

Por otra parte, a Israel Ortega le pareció que el senador Rubio fue muy agresivo en su réplica, aunque criticando el papel del gobierno en la vida del ciudadano y la empresa.

Ese dominio del gobierno, que los republicanos consideran está inflado y descontrolado en su gasto y cuya mano es un obstáculo a la libre empresa, es donde yace la diferencia filosófica entre el presidente y los legisladores de mayoría conservadora en la Cámara Baja.

"Más gobierno no nos hará progresar, no paralizará. Más gobierno no les brindará más oportunidades, los limitará. Y más gobierno no generará nuevas ideas, nuevas empresas ni empleos en el sector privado", respondió Rubio.

“La principal causa de nuestra deuda es que el gobierno gasta un millón de millones de dólares más de lo que recauda… Los mayores obstáculos contra un presupuesto equilibrado son los programas donde el gasto ya está fijado”.

Crítica arriesgada

Pero para Eric Hershberg, de la Universidad Americana, esa crítica al rol del gobierno es uno de los grandes problemas para el Partido Republicano y para las aspiraciones de Rubio.

"Encuesta tras encuesta demuestran un apoyo abrumador de los votantes latinos para un gobierno más grande. El 81% de los latinos de primera generación, el 72% de los latinos de segunda generación", aseguró. "Con esos números, los republicanos no podrán aspirar a atraer este voto con su retórica antigobierno".

Hershberg considera que Marco Rubio no pudo hacer nada mejor con la narrativa a la que lo obliga el Partido Republicano. Pensó además que el senador estaba nervioso, tomando agua y limpiándose la boca. "Me trajo a la mente a Richard Nixon en los años 60", expresó, recordando el famoso debate televisado entre un Nixon sudoroso y poco telegénico frente al relajado John F. Kennedy. "Esa imagen es muy significativa en la historia política de EE.UU."

Pero el profesor de escritura Robert Lehrman dice que el réplica a un discurso presidencial sobre el estado de la Unión siempre es un caso perdido.

"Yo escribí la réplica de los demócratas al discurso de George Bush, padre, en 1989. No hay manera de competir con el presidente, con las luces, los vítores, los aplausos.", explicó. "De ese gran recinto en el Congreso, el televidente pasa a ver una persona sola en una habitación en la que tiene solo nueve minutos para plantear las posturas de su partido. Realmente simpatizo con él".

A pesar de eso, la réplica tuvo aspectos positivos desde un punto de vista de su construcción, reconoció el escritor Lehrman. "Muchas veces la réplica es blanda y me gustó que Rubio pegó duro desde un principio y no titubeó". Sin embargo que molestó que Rubio no fue muy exacto en sus críticas.

"Rubio señaló que el presidente quiere un gobierno más grande cuando lo que dijo Obama era que quería un gobierno más inteligente".

No obstante, el que Marco Rubio fuera el elegido para emitir la réplica y que habló de sus padres inmigrantes y lo hizo también en español, le pareció no solo histórico sino importante.

"Los demócratas y los republicanos están enfrascados en una lucha para capturar el voto latino. Para mediados de este siglo, Estados Unidos dejará de ser un país de mayoría blanca. La presencia de Rubio esta noche fue significativa en ese aspecto", concluyó Lehrman.

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