Cómo es el abismo de Hranice, la cueva bajo el agua más profunda del mundo

Abismo de Hranice Derechos de autor de la imagen WikiCommons
Image caption Esta cueva de piedra caliza se encuentra en la República Checa.

A juzgar por lo que ha costado determinar su profundidad, podemos decir que el abismo de Hranice, en la República Checa, es un hueso duro de roer.

Desde que fue descubierto en 1999, el espeleólogo polaco Krzysztof Starnawski lo ha visitado muchas veces.

"Desde el principio supe que se trataba de una cueva muy, muy grande", le dijo a BBC Mundo tras 17 años de investigación y una semana después de que constatara que tiene 404 metros, lo que la convertiría en la cueva bajo el agua más profunda del mundo, desplazando al Pozzo del Mero, en Italia, que tiene 392.

Derechos de autor de la imagen Krzysztof Starnawski
Image caption Son muchos los años que Krzysztof Starnawski lleva explorando el abismo de Hranice

En 2014, Starnawski pensó que había tocado fondo con una inmersión que lo llevó a determinar una profundidad de 200 metros.

Pero se sorprendió cuando descubrió que este abismo completamente negro tenía un pequeño pasadizo que daba a un túnel vertical gigante.

Lo intentó explorar con una sonda, pero a los 384 metros se le terminó el cable.

Un año más tarde, se volvió a sumergir y constató que ese pasadizo estrecho se había ensanchado lo suficiente como para que pudiera pasar.

Derechos de autor de la imagen Krzysztof Starnawski
Image caption Los expertos pudieron explorar la cueva con la ayuda de un robot.

Logró alcanzar una profundidad de 265 metros y de allí soltar la sonda.

Pero el pequeño robot no pudo pasar de los 370 metros, quizás debido a los escombros producidos por las rocas que se cayeron cuando el estrecho se abrió.

¿Qué hizo el espeleólogo? Recular para volver a la carga este año.

"Después de cada inmersión, uno vuelve a casa y piensa cómo puedes llegar más lejos y qué necesitas para lograrlo", nos contó vía telefónica.

Derechos de autor de la imagen Krzysztof Starnawski
Image caption Que fue colocado por Krzysztof Starnawski.

Esta vez sí lograron vencer los obstáculos y llegaron a los 404 metros.

"Pero este no es el fondo", advirtió.

Derechos de autor de la imagen Krzysztof Starnawski
Image caption Mientras un equipo los seguía paso a paso desde la superficie.

De acuerdo con Starnawski, si nos fijamos en la geología de la zona, el tipo de piedra y la forma en que el agua surge de las profundidades, el abismo de Hranice podría tener unos 1.000 de profundidad.

El problema es que el fondo está lleno de sedimentos y árboles caídos que dificultan su exploración.

Derechos de autor de la imagen Krzysztof Starnawski
Image caption La sonda no tocó fondo.

Si bien este experto polaco se siente un hombre con suerte por comprobar lo que supo desde un principio, no cree que en este momento exista la tecnología para llegar al fondo de la cueva.

Pero se van descubriendo detalles importantes.

Según Starnawski, el agua mineral juega un papel clave en la forma de túnel que tienen la cueva de piedra caliza.

"Es única porque es como un volcán", le dijo a la revista National Geografic.

"Está formada de agua mineral burbujeante y caliente que sale de abajo hacia arriba, y no de arriba, que es como se llena de agua la mayoría de las cuevas".

El especialista explicó que aparte de esta -que ha sido el objeto del proyecto más largo que haya hecho- solo hay otra cueva de este tipo en el mundo, ubicada en Hungría.

Este estudio recibió financiación de la revista National Geographic.

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