Henry Heimlich, el médico estadounidense que salvó miles de vidas con una maniobra que todos podemos hacer

Henry Heimlich en 2014 Derechos de autor de la imagen AP
Image caption Heimlich desarrolló su maniobra en 1974.

Es una maniobra sencilla. No hace falta ser médico para practicarla. Y, gracias a ella, miles de personas se han salvado de morir asfixiadas después atragantarse con un pedazo de comida que se les quedó atravesado.

Inventada en 1974, se la conoce como la maniobra de Heimlich en honor a su creador, el médico estadounidense Herny Heimlich, quien falleció este sábado a los 96 años.

Y aunque pueda parecer un accidente menor, fue precisamente el elevado número de episodios en su país natal -con cerca de 4.000 casos al año era la sexta causa de muerte accidental en Estados Unidos en 1972- lo que impulsó a este cirujano torácico a buscar una solución al problema.

Hasta ese momento, los métodos más comunes recomendados por la Cruz Roja estadounidense y la Asociación Estadounidense del corazón, consistían en darle un par de palmadas fuertes en la espalda al afectado o introducir un dedo en su garganta.

Sin embargo, en opinión de Heimlich, esto forzaba más hacia abajo al objeto atravesado y hacía más difícil su expulsión.

Heimlich sostenía que cómo los pulmones todavía mantenían una reserva de aire, una compresión en el lugar adecuado empujaría el aire hacia arriba.

Y esto, a su vez, expulsaría con fuerza el objeto o la comida atrapada.

Cómo se hace

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Image caption Heimlich tuvo oportunidad de practicar su maniobra en mayo de este año, en una compañera de la residencia en la que vivía.

La maniobra que diseñó después de experimentar con perros durante dos años y que en un principio bautizó con el nombre de presión subdiafragmática se realiza de la siguiente manera:

  • Abraza a la persona desde atrás con los dos brazos. Agarra tu pulgar con la mano y ciérrala en forma de puño. Luego apoya el puño con el pulgar sobre el abdomen, en un punto a media distancia entre el ombligo y el final del esternón.
  • Pon la otra mano encima y aprieta con fuerza hacia arriba y hacia adentro.
  • Una vez hecha la maniobra, revisa si la persona ha logrado evacuar el objeto que la estaba asfixiando.

Controversia

Tras su invención, la maniobra fue adoptada por autoridades sanitarias públicas, aerolíneas, restaurantes y el nombre de Heimlich comenzó a ser reconocido en todo el mundo.

Él también escribió una autobiografía que gira fundamentalmente en torno de este procedimiento.

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Image caption La maniobra puede ser practicada por cualquiera.

Sin embargo, su metodología no estuvo -ni está- exenta de controversia.

La Cruz Roja, por ejemplo, recomienda el procedimiento, pero dice que primero hay que darle a la persona que se está ahogando varias palmadas en el espalda.

Según la organización, la evidencia muestra que usar una variedad de métodos puede ser más efectivo en estos casos, algo que contradice la proposición de Heimlich.

Por otro lado, ni la Cruz Roja ni la Asociación estadounidense del Corazón están de acuerdo en usar esta maniobra para expulsar agua de los pulmones para rescatar a un ahogado,aplicación que nunca dejó de defender Heimlich.

Según explica Howard Markel, médico, autor y profesor de historia de la medicina, esta última recomendación de Heimlich fue abandonada hace tiempo y hoy día es considerada como peligrosa por muchos expertos ya que puede aumentar el riesgo de vómito y de aspiración del mismo.

Famosos

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Image caption Elizabeth Taylor, una de las miles de personas que se ha salvado gracias a la maniobra de Heimlich.

Curiosamente, en mayo de este año Heimlich utilizó la técnica de su propia invención para salvar a una mujer de 87 años que no podía respirar a causa de un pedazo de carne con hueso que se le quedó atorado en su garganta.

"No sabía que podía realmente hacerla hasta el otro día", le dijo a la BBC.

Se cree que desde que empezó a utilizarse, en 1974, se han salvado más de 100.000 vidas sólo en EE.UU.

La lista de beneficiados incluye al expresidente estadounidense Ronald Reagan, Cher, el exalcalde de Nueva York Edward Koch y los actores Elizabeth Taylor, Goldie Hawn, Walter Matthau, Carrie Fisher, Jack Lemmon y Marlene Dietrich.

Se dice también que el actor Clint Eastwood salvó con ella al director de un torneo de golf en California al que se le había atrancado un trozo de queso.

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