¿Qué es y dónde está el mesenterio, el "nuevo órgano" del cuerpo humano identificado por los científicos?

  • 3 enero 2017
J. Calvin Coffey en el quirófano con un modelo plástico del mesenterio en la mano Derechos de autor de la imagen UNIVERSITY OF LIMERICK
Image caption J. Calvin Coffey lideró el equipo irlandés decidido a probar que el mesenterio era un órgano por derecho propio.

La primera mención al mesenterio que se conoce la hizo Leonardo da Vinci en uno de sus escritos sobre anatomía humana de comienzos del siglo XVI.

Pero esta parte del cuerpo, que hace de conexión de los intestinos con el abdomen, permaneció casi ignorada por los médicos por 500 años y hasta ahora los científicos no la habían considerado un órgano propiamente dicho.

Más bien, creían que se trataba de un repliegue de tejido. Una estructura fragmentaria compuesta de múltiples partes separadas y, como tal, una suerte de apéndice sin relevancia médica.

Investigaciones recientes, sin embargo, acaban de confirmar que se trata de un órgano único y continuo en el corazón de nuestro sistema digestivo.

Mediante un estudio de más de seis años, un equipo médico de Irlanda recogió la evidencia necesaria para que el mesenterio adquiera estatus de órgano.

Y eso lo convirtió en el más nuevo descubierto en el cuerpo humano.

Derechos de autor de la imagen J Calvin Coffey/D Peter O’Leary/Henry Vandyke Cart
Image caption En verde, el sector del aparato digestivo donde se aloja el nuevo órgano.

"La descripción anatómica que se estableció hace unos 100 años era incorrecta. Este órgano está lejos de ser fragmentario; es una estructura simple, continua y única", señaló J. Calvin Coffey, investigador de University Hospital Limerick, en Irlanda, líder del equipo que realizó el descubrimiento.

La reclasificación fue publicada en un artículo de la prestigiosa revista médica The Lancet de Gastroenterología y Hepatología, firmado por Coffey y su colega Peter O'Leary.

"En el estudio, que ha sido revisado y aprobado por colegas, decimos que ahora tenemos un órgano en el cuerpo que hasta la fecha no se había reconocido", señaló el médico cirujano.

Nuevo órgano, nueva ciencia

El flamante órgano es un doble pliegue del peritoneo -como se llama al recubrimiento de la cavidad abdominal- que une el intestino con la pared del abdomen y permite que se mantenga en su lugar.

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption El estudio de las funciones del mesenterio puede abrir el camino para nuevos métodos quirúrgicos del aparato digestivo.

En 2012, Coffey y sus colegas mostraron los resultados de sus estudios con microscopio en los que se sugería que el mesenterio tiene una estructura continua, necesaria para que un órgano sea considerado tal.

Desde entonces, se han dedicado a recoger evidencia para sostener que su reclasificación era justificada.

El artículo final que han publicado ahora es la validación de esos hallazgos.

Y aunque el funcionamiento del aparato digestivo no cambia, la confirmación de que esta porción de tejido es efectivamente un órgano "nuevo" abre la puerta de una nueva disciplina de estudio.

Derechos de autor de la imagen Royal Collection Trust © HM Queen Elizabeth II
Image caption La primera mención del mesenterio se encuentra en los escritos de Leonardo, de alrededor de 1510.

"Podemos categorizar enfermedades digestivas en relación a este órgano", apunta Coffey.

¿Sirve para algo?

Sin embargo, ahora que han detallado su estructura y características anatómicas, es hora de focalizarse en la funcionalidad: los científicos aún no saben demasiado sobre las funciones específicas del mesenterio, más allá de proporcionar sostén y llevar irrigación a las vísceras.

"(Es) el próximo paso... Si entendemos su función podemos identificar las anomalías, y establecer que entonces tienes una enfermedad (cuando el funcionamiento es anormal)", apunta Coffey, en el comunicado de prensa de la Universidad de Limerick que acompañó a la publicación en The Lancet.

Derechos de autor de la imagen Thinkstock
Image caption Un nuevo órgano: siempre estuvo allí, pero hasta ahora no le habían prestado mucha atención.

El estudio, señalan los expertos, puede ser clave para entender mejor algunas enfermedades abdominales y digestivas y para revisar los tratamientos vigentes.

Puede dar lugar, por ejemplo, al desarrollo de nuevas técnicas quirúrgicas menos invasivas, con menos complicaciones o con una mejor tasa de recuperación del paciente.

Por lo pronto, los manuales de medicina y las clases universitarias ya contemplarán al mesenterio como un órgano hecho y derecho, que los aspirantes a médicos comenzarán a estudiar así como lo hacen con los otros casi 80 órganos del cuerpo humano que conocemos.

Temas relacionados

Contenido relacionado