Estados Unidos: Alexander Acosta, el jurista de origen cubano que aspira a convertirse en el primer miembro latino del gabinete de Donald Trump

  • 16 febrero 2017
Alexander Acosta Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Acosta es el primer latino nominado al gabinete de Trump.

Este jueves la Casa Blanca anunció la primera nominación de un latino para formar parte del gabinete del presidente estadounidense Donald Trump.

El escogido por el mandatario para ser su secretario de Trabajo es Alexander Acosta, un cubano-estadounidense de Miami, Florida, quien mientras fue fiscal federal en esa ciudad, encabezó la investigación criminal contra los jefes del cartel de Cali, la organización narcotraficante colombiana.

El nombre de Acosta salió a la palestra al poco tiempo que se derrumbaba la nominación del candidato anterior, Andrew Puzder.

Puzder, magnate de los restaurantes de comida rápida, retiró su nominación una vez se hizo claro que no contaba con los suficientes apoyos en el Senado para ser nominado en el cargo, por cuenta de los múltiples escándalos de su pasado que salieron a relucir en los últimos días.

Puzder había contratado a una indocumentada como empleada de servicio doméstico y su exesposa una vez lo acusó en el popular programa de televisión de Oprah Winfrey,de violencia doméstica, según reseñó la prensa estadounidense. La excónyuge retractó posteriormente esas acusaciones.

Contra el cartel

Alexander Acosta nació en Miami hace 48 años, en una familia de origen cubano.

Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Acosta fue el fiscal en el caso contra los hermanos Rodriguez Orejuela, exjefes del Cartel de Cali.

Se graduó como abogado de la muy prestigiosa escuela de leyes de Harvard, y empezó su carrera como asistente del actual magistrado de la Corte Suprema Samuel Alito, cuando éste se desempeñaba como juez en un tribunal de apelaciones.

Fue el primer latino en ser nombrado Fiscal General Asistente, con responsabilidad sobre la División de Derechos Civiles del Departamento de Justicia, encargada de garantizar la protección legal de minorías étnicas frente a la discriminación.

Su nombre llegó a los titulares en 2005 cuando fue nombrado Fiscal de Estados Unidos para el Sur de la Florida, un cargo que lo puso a cargo de varios de los procesos criminales más notorios del país.

Desde esa posición encabezó los esfuerzos por condenar a los dirigentes del Cartel de Cali, Gilberto y Miguel Rodriguez Orejuela, por la importación de 200.000 kilogramos de cocaína.

También estuvo al frente del caso contra José Padilla, el estadounidense condenado por planear un atentado usando material radiológico y el de Jack Abramoff, un cabildero condenado por corrupción.

Desde 2010 Acosta se desempeñaba como decano de la Facultad de Leyes de la Universidad Internacional de Florida (FIU, por sus iniciales en inglés), la principal universidad pública de Miami.

Un cambio inteligente

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Trump había sido criticado por no tener latinos en su gabinete.

Con el nombramiento de Acosta, la Casa Blanca parece haber respondido a las críticas al gobierno por no contar con ningún latino entre los aspirantes a los cargos de mayor importancia.

El presidente Trump, que como candidato había dicho que los inmigrantes mexicanos eran "violadores y criminales", ha tenido una compleja relación con la comunidad hispana.

Ahora ha llamado a su equipo a un hispano, y en particular a uno perteneciente a la comunidad cubano estadounidense, un grupo de la población latina que, según los análisis iniciales de los resultados electorales de noviembre pasado, parece haber estado menos opuesto a Trump que los hispanos de otros orígenes nacionales.

Y, como nunca es muy temprano para empezar a pensar en las siguientes elecciones, los cubanos de Miami siguen siendo un importante activo electoral en la competida arena política de Florida, el mayor "estado péndulo" del país.

De ahí que complacerlos con un importante nombramiento es una decisión que no le hará daño políticamente al mandatario.

Con experiencia

Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Andrew Puzder fue el primer nominado por Trump en retirar su aspiración al gabinete.

La opción de Acosta también parece responder mejor a las críticas de quienes acusaron a Trump de contar en su gobierno con personas con escaso conocimiento de la función pública o que en su vida privada se habían manifestado opuestas a los objetivos mismos de las entidades estatales que ahora manejarían.

Puzder parecía ser uno de los ejemplos más drámaticos de ello. Desde su empresa de comidas rápidas, que controla las marcas de restaurantes de hamburguesas Hardee´s y Carl ´s Jr., , se había opuesto públicamente a la legislación que elevaba el salario mínimo legal, lo que para muchos, no lo hacía un candidato adecuado para manejar el Departamento de Trabajo, encargado precisamente de proteger los derechos laborales.

Puzder se convirtió en el primer nominado por Trump en retirar su aspiración a formar parte del gabinete, después de que se hiciera evidente que varios congresistas republicanos se unirían a la oposición demócrata para vetar su nombramiento.

Fue una derrota política para Trump, ante lo que el primer mandatario respondió con un candidato como Acosta que tiene una hoja de vida fuerte en el sector público, es un destacado profesional en su campo, no se le conocen escándalos y además proviene de una comunidad políticamente importante para el presidente.

Temas relacionados

Contenido relacionado