Cómo mi apartamento alquilado en Airbnb se convirtió en un burdel temporal

Ropa interior de mujer y sandalias al lado de un mueble. Derechos de autor de la imagen Getty Images

¿Te imaginas alquilarle tu apartamento a alguien que dice estar de vacaciones y descubrir que en realidad lo ocupa para otro fin?

La policía de Reino Unido ha advertido a los propietarios que alquilan sus inmuebles a corto plazo que estos son cada vez más usados para la prostitución.

Colin (no es su verdadero nombre) contactó a la BBC cuando descubrió que el apartamento que alquilaba en Airbnb había sido transformado en un burdel temporal.

Aquí cuenta su historia.

Después de su testimonio, Charlotte -una trabajadora sexual que alquila apartamentos vacacionales a corto plazo en una parte diferente del país- explica por qué usa esta modalidad para ofrecer sus servicios.

Testimonio de Colin

Siento que fui engañado. Siento que fui estafado y forzado a hacer algo que normalmente no habría hecho.

Viví en el apartamento que alquilé en Airbnb por seis años, luego me mudé, y ahora cuento mi experiencia.

Pueden entrar cuatro personas en el lugar, así que [US$105 por noche] es un precio bastante bueno comparado con una tarifa de hotel.

Dos mujeres lo reservaron a través del sitio web de Airbnb. Me enviaron un mensaje y dijeron que querían pagar en efectivo, lo que me pareció un poco sospechoso, y rechacé esa opción.

No solo va contra las reglas, sino que como hubiera sido una reserva pactada fuera del sitio web. Si algo salía mal, no hubiera estado cubierta por ninguna de las garantías.

Hubiera sido lo mismo que alquilarle tu propiedad a alguien que ves en la calle.

Así que cuando llegaron al apartamento, tuve sospechas, pero no pensé mucho en ellas.

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Image caption Colin no se imaginaba lo que había ocurrido en su apartamento.

[El día en que debían irse] me enviaron un mensaje en el que decían "Hemos tenido una noche pesada, ¿podemos salir un par de horas más tarde?".

El nombre de una de ellas estaba allí. Era un nombre bastante inusual, así que pensé: "Bueno, busquémoslo en Google".

"Sentía como si el lugar estuviera en llamas"

Cuando puse ese nombre en Google, más el nombre de la huésped titular, había una foto de las dos juntas, y ahí fue que descubrí que eran "damas de compañía" de alto perfil.

Mirando sus anuncios, vi que sus tarifas eran alrededor de US$1.600 por noche. Así que si tuvieron clientes las dos noches que reservaron mi departamento, habrían recibido US$3.200 cada una, US$6.400 en total.

La sensación que tuve fue parecida a la que experimenté hace un par de años cuando tuve que correr a casa desde el trabajo porque pensé que había dejado un secador sobre una hornilla.

Sentía como si el lugar estaba en llamas.

Cuando entré al departamento, olía a vino y perfume.

Encontré condones usados debajo de la cama, y la papelera estaba llena de pañuelos y preservativos masculinos. Básicamente recogí todo eso con mis manos.

Había probablemente alrededor de siete u ocho botellas de vino. Habían tomado una cantidad considerable de Prosecco y Pinot Grigio.

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Image caption Airbnb informó que está investigando el asunto con urgencia.

Puede parecer extraño que lo diga, pero una de las cosas que realmente me sorprendió fue que si querían seguir haciendo esto, ¿qué tan fácil hubiera sido para ellas limpiar sus propias huellas? Muy fácil.

De esa manera, hubieran podido incluso repetir la reserva. Así que en realidad me sorprendió que fueran tan malas en borrar rastros.

Cero tolerancia

Llamé a la policía y les dije todo. Les di toda la información posible, porque básicamente quería asegurarme de que no había roto la ley al alquilarles el lugar a ellas.

La policía guardó toda la información y mis datos de contacto. Pero no me volvió a llamar.

Pregunté por el caso y le hice seguimiento. Pero me dijeron "es posible que no vuelvas a saber de nosotros, pero hemos tomado (tu caso) como información de inteligencia".

Por lo que sé, no volveré a oír nada de la policía. Me siento un poco decepcionado.

No sólo me siento mal por mí mismo, sino también por otras personas que pueden alquilar de buena fe sus propiedades, y potencialmente estar cometiendo un crimen.

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Image caption Charlotte sale de gira por el sur de Inglaterra para vender sexo.

Ahora quiero venderlo (el apartamento). Quiero deshacerme de él, honestamente. Realmente, me gustó mucho vivir ahí. Me encanta el lugar, pero por desgracia no vale la pena en absoluto.

Como respuesta a este caso Airbnb dijo que tiene "cero tolerancia para este tipo de comportamiento" y que están "investigando con urgencia" el tema.

"Más de 160 millones de personas han usado Airbnb y las malas experiencias son extremadamente raras", agregó.

Testimonio de Charlotte

Cuando salgo de gira, alquilo apartamentos vacacionales o me hospedo en hoteles.

Hago dos o tres días aquí y allá. Siempre vuelvo a Devon, en el sur de Reino Unido, una vez al mes. He armado una buena base de clientes en Kent, también en el sur, y estoy empezando a expandirme en el oeste de Londres.

Hay todo tipo de aplicaciones que uno puede usar. Son muy fáciles de encontrar.

Al final del día, si alquilas un apartamento a corto plazo o cualquier cosa como esa, y dejas la propiedad en las mismas condiciones en las que la encontraste, no veo cuál es el problema.

Cuando vivía en Exeter, en el sur de Reino Unido, tenía mi propio apartamento para trabajar. Tenía mi propia rutina para evaluar a los clientes.

Tenía una pantalla en el sistema del timbre, así que podía ver quién estaba tocando, para garantizar mi propia seguridad.

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Pero cuando hice un documental con (el actor) Rupert Everett en 2014 mi vecino de al lado lo vio, puso una queja contra mí y fui desalojada de mi casa familiar.

Los costos iniciales para conseguir una casa desde la cual trabajar son enormes. Se debe pagar un mes de alquiler y un mes adelantado y el depósito de seguridad, y a veces no es financieramente viable.


¿Cuál es la ley en Reino Unido?

  • Es legal vender y comprar sexo en todo Reino Unido, excepto en Irlanda del Norte, donde es ilegal pagar por sexo.
  • Sin embargo, muchas actividades relacionadas con el trabajo sexual están penalizadas, como mantener un burdel.
  • Si más de una persona está disponible en un local para ofrecer sexo pagado, entonces eso un burdel, sin embargo, si una trabajadora sexual trabaja sola, no está manteniendo un burdel.

Así que los apartamentos vacacionales y hoteles son probablemente la única solución, pero lo malo de eso es que no te dan ese elemento de seguridad de poder entender la zona local.

No sabes quién podría ser peligroso cuando no se tiene experiencia en un lugar.

Nunca iríade gira por mi cuenta a un lugar en el que nunca he estado antes. De ninguna manera. Debido a que no hay ninguna agencia de seguridad o sindicato por ahí al que le pueda decir dónde estoy o lo que estoy haciendo.

Así que si voy a probar un nuevo vecindario, entonces por supuesto que voy a querer a otra trabajadora allí conmigo. Pero lo desafortunado es, que es romper la ley -dos trabajadoras sexuales trabajando juntas.

Hasta que despenalicemos el trabajo sexual, las trabajadoras sexuales nunca estarán seguras al no poder trabajar en parejas.

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