“Casi pierdo mi mundo en un minuto”: la cadena humana que formaron decenas de personas para salvar a una familia de morir ahogada en una playa de Florida

Foto de la cadena humana que salvó a los bañistas Derechos de autor de la imagen FACEBOOK/ROSALIND BECKTON
Image caption La cadena humana que evitó una tragedia en Panama City, Florida, Estados Unidos.

Esta historia tiene decenas de héroes.

Cada uno de ellos fue un eslabón de la cadena humana de bañistas que se tomaron de la mano para rescatar a siete personas de morir ahogadas.

El hecho ocurrió en una playa de Panama City en la Florida (EE.UU.) este sábado y, afortunadamente, todos sobrevivieron para contar la hazaña.

Todo comenzó cuando Roberta Ursrey, quien compartía un día de playa con su familia, escuchó los gritos de sus dos hijos, Noah, de 11 años y Stephen de 8, quienes estaban siendo arrastrados por una corriente que los alejaba de la orilla.

Derechos de autor de la imagen Albert Ursrey
Image caption Cada año, en Estados Unidos mueren unas 100 personas a causa de las corrientes de resaca

Roberta fue al rescate, pero también quedó atrapada en la corriente juntos a sus hijos, su madre y una pareja que estaba cerca.

"Cuando vi a mi familia en peligro dejé de pensar racionalmente", le explicó a BBC Mundo Albert Ursrey, esposo de Roberta. "Dejé de pensar en mi vida y me concentré en sacarlos de ahí como fuera".

Cadena humana

Él y su sobrino Justin entraron al agua para sacarlos a todos. "Son mis hijos los que me van a enterrar a mi, no yo a ellos", es la idea que pasaba por la mente de Ursey en ese momento.

Jessica Simmons y su esposo, otros bañistas que estaban cerca, al ver lo que ocurría reaccionaron y con urgencia convocaron a las personas alrededor a que se tomaran de la mano para formar una cadena humana.

Derechos de autor de la imagen Cortesía Albert Ursrey
Image caption Barbara Franz recuperándose en el hospital junto a su sobrino Justin, su hija Roberta y su yerno Albert, esposo de Roberta.

Siguiendo la cadena. Jessica y su esposo fueron hasta el final de la cadena y con la ayuda de una tabla flotadora fueron sacando uno a uno a los bañistas que corrían el riesgo de morir ahogados.

La operación fue exitosa y todos quedaron a salvo, aunque Barbara Franz, la madre de Roberta Ursrey, sufrió un ataque al corazón y permanece en el hospital.

Nada por sentado

"Si pudiera encontrar a cada una de las personas que participaron en la cadena les daría las gracias, porque sin ellas no lo hubiéramos logrado", dice Albert Ursrey.

"Ver a personas de distintas razas y géneros poniéndose en acción para ayudar a unos extraños, es absolutamente asombroso", escribió Jessica Simmons en su perfil de Facebook.

Según Albert Ursrey al momento del incidente no había un salvavidas de turno.

Jessica Simmons, en su muro de Facebook, comentó que unos policías que llegaron al lugar esperaron en la orilla a que llegara un bote de rescate.

"Entiendo que los policías no estén entrenados para hacerse cargo de una corriente y que su atuendo puede ser pesado, pero POR LO MENOS habrían podido ser parte de la cadena humana", escribió Simmons en su Facebook.

"Después de esta experiencia no daré nada por sentado", reflexiona Albert Ursrey. "Mi familia es mi mundo y casi lo pierdo en un minuto".

Derechos de autor de la imagen Mark Wilson/Getty
Image caption Las autoridades recomiendan estar atentos a los avisos de alerta antes entrar al agua en las playas

Qué es una corriente de resaca

El incidente se produjo a causa de lo que se conoce como corriente de resaca.

La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA, por sus siglas en inglés) define las corrientes resaca como un estrecho canal de agua que se mueve a gran velocidad. Pueden incluso ir más rápido que un nadador olímpico.

Estas se originan debido al retroceso de las olas después de haber llegado a la orilla.

Según las autoridades, el 80% de los rescates en las playas en Estados Unidos se deben a corrientes de resaca. Se estima que cada año en ese país mueren 100 personas al caer atrapadas en una de ellas.

En caso de verse arrastrado por una corriente de resaca, lo más común es que la persona trate de nadar de vuelta a la orilla, pero esto la pone en riesgo de fatigarse y ahogarse.

La corriente de resaca aleja a la persona de la orilla pero no la empuja hacia el fondo, así que se aconseja conservar la calma, mantenerse a flote y pedir ayuda.

Para los buenos nadadores la recomendación es nadar paralelamente a la orilla hasta salir de la corriente y ahí sí nadar hacia la orilla.

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