Tras 15 años de su "aparición", la "Santa de la Ventana" sigue atrayendo peregrinos de todo Brasil

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Image caption Muchos aseguran ver la imagen de una santa en el vidrio superior de esta ventana en una casa de las afueras de Sao Paulo.

Unas 150 personas se congregan para orar en el garaje de una casa en Ferraz de Vasconcelos, una localidad en las afueras de Sao Paulo.

Pero el local no da abasto y algunas de las sillas prestadas por una iglesia cubren parte de la calle, que se llama Antonio Bernardino Correa.

En una mesita improvisada como altar hay flores y una imagen de Nuestra Señora de Fátima. En la pared, una reliquia de madera con Jesús crucificado.

Pero es otro el motivo de los rezos de estos fieles, que extienden sus manos y sus miradas hacia la ventana al frente de la casa.

Allí está la imagen que se popularizó hace 15 años como la "Santa da Janela" o "Santa de la Ventana".

Fue el 14 de julio de 2002 que un grupo de personas identificó la silueta de una santa en una mancha de los vidrios superiores. Desde entonces la ventana y el lugar se convirtieron en destino de peregrinos de todo Brasil y hasta del extranjero.

BBC Brasil asistió a una misa en el lugar para conmemorar 15 años desde la aparición.

"Fue un milagro"

Había tantas personas que los residentes locales cerraron la calle durante dos horas para evitar accidentes.

"Antes venía más gente. Hoy sólo quedan los que realmente tienen fe", señaló el comerciante Francisco de Abreu Filho, de 64 años.

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Image caption Cada aniversario de la aparición se celebra una misa en la casa de la calle Antonio Bernardino Correa.

De Abreu recuerda con euforia haber sido uno de los primeros que vio la aparición de la virgen.

"Fue un milagro, nadie duda eso. En aquella época hubo una conmoción a nivel nacional".

Las autoridades municipales instalaron baños portátiles y cerraron varias calles debido al flujo incesante de peregrinos.

La casa fue visitada por cerca de 180 mil personas en pocos meses, según estimaciones.

La familia dueña de la casa nunca se interesó en abrir un proceso formal para que la imagen fuera reconocida como un símbolo católico.

La Iglesia Católica sostiene que no se trata de un milagro, pero permite la celebración de misas en el lugar.

Peregrinos

La popularidad de la "Santa de la Ventana" creció aún más cuando la aparición fue debatida en programas de televisión.

La mancha en la ventana, opinaron algunos especialistas en vidrios, fue causada por un almacenamiento inadecuado del material.

Pero esos comentarios no hicieron mella en la devoción los fieles que ven en la ventana la silueta de una santa y consideran el lugar un santuario.

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Image caption Algunos vecinos aprovechan para vender pasteles a los peregrinos.

La casa sigue siendo destino de peregrinos que cruzan todo Brasil para ver a la imagen bien de cerca, fotografiarla y hasta hacerse un selfie con ella.

"Hace poco llegó bien temprano un grupo de 15 mujeres que pasaron hasta la noche cantando y orando frente a la ventana", relató la peluquera Eliete Trizoti da Silva, de 37 años, que vive enfrente.

"Las personas tienen fe en la imagen. Hay muchos que cuando pasan por la puerta de la casa se persignan".

Cada año, cuando se realizan misas en homenaje a la santa, Eliete aprovecha para vender pasteles desde un puesto improvisado en el garaje de su casa.

Brasilina de Medeiros Gonçalves, una señora jubilada que lleva de la mano a su nieta de 7 años relató que casi todos los días trae a la niña rezar frente a la ventana.

"Siempre vengo directo cuando salgo de la escuela", dijo la nieta a la BBC.

Para la abuela, es importante "mantener viva la tradición de algo tan lindo en nuestro barrio. Mi nieta va a continuar en la espiritualidad y en esa tradición".

"Alma del pueblo"

El padre Rómolo Avagliano Rodrigues oficia la misa en cada aniversario de la aparición desde 2010.

El sacerdote afirma que aunque no sea reconocida oficialmente como símbolo católico, la "Santa de la Ventana" debe ser preservada y recordada.

"Es necesario cultivar esa tradición para mantener viva la espiritualidad en el alma del pueblo", señaló Rodrigues.

"La imagen nos recuerda la importancia de servir a Dios. Es por ello, para reforzar esa vocación de servicio a los demás, que la misa es autorizada por nuestro obispo".

"No sale"

Los dueños del lugar aseguran que la marca en el vidrio no se quita, a pesar de limpiezas diarias con un paño húmedo, alcohol y detergente.

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Image caption Los dueños de la casa aseguran que "la mancha no sale" a pesar de limpiezas diarias con paño húmedo, alcohol y detergente.

La dueña del inmueble, Ana María de Jesús Rosa, prefirió no hacer declaraciones para este reportaje.

Su marido, Antonio José Rosa, afirmó que a su esposa no le gusta hablar sobre el asunto, pero asegura que el matrimonio está orgulloso de que su casa sea vista como un santuario y un punto de peregrinación.

"Nosotros abrimos los portones todos los días para quienes quieran acercarse", señaló el Rosa.

200 apariciones

Para Fernando Altemeyer, profesor de ciencia de la religión en la Pontificia Universidad Católica, PUC, de Sao Paulo, los fieles ven esas imágenes como "la presencia de Dios en sus vidas de sufrimiento".

"La iglesia puede insistir en que la imagen es sólo una refracción química, pero para el pueblo eso no tiene importancia. Y esa fe popular no puede ser despreciada. La iglesia sabe eso y por ello no niega totalmente que la imagen sea real".

Altmeyer asegura que cada año se registran cerca de 200 apariciones religiosas en Brasil. "Para el pueblo son señales de Dios o de cualquier cosa que ayude a sobrevivir", señaló el académico.

"La mirada popular tiene lentes propios. Tal vez la iglesia diga que tienes miopía, pero para el pueblo aquello que ve le basta. Y esas visiones son vitaminas para responder a los desafíos de la vida".

Nubes y voces

Luego de la misa, algunos fieles relataron a la BBC que recibieron milagros de la Santa de la Ventana.

Nilson Ferreira de Oliveira, de 58 años, dijo que gracias a la virgen solucionó problemas personales y de salud y afirmó que incluso "abrazó" a la santa.

"Hace siete años vine aquí y ella estaba frente a mi, viva. Yo la abracé y lloré de alegría porque ella me dijo que siempre estaba allí, pero otros no le prestaban atención".

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Image caption Brasilina de Medeiros Gonçalves (de lentes) trae a su nieta de 7 años al santuario casi todos los días.

"Ella colocó una mano sobre mi cabeza, hizo tres oraciones y desapareció. Desde entonces ella escucha mis pedidos. Y aunque Dios me de salud seguiré visitándola", señaló De Oliveira.

Alexander Moreira de Almeida, psiquiatra e investigador sobre espiritualidad y salud de la Asociación Brasileña de Psiquiatría, dijo que es normal que personas "impulsadas por la emoción, vean objetos en formas indefinidas".

Se trata de un fenómeno que tiene el nombre científico de "pareidolia", según De Almeida.

"Cuando estamos cansados, experimentando un emoción fuerte, es posible ver formas claras en escenas ocasionales, como cuando vemos objetos en las nubes. Eso también ocurre cuando estamos solos en casa y escuchamos voces".

Carga emocional

De Almeida, que también es profesor de la Universidad de Juiz de Fora e integra un grupo internacional de investigadores sobre el tema, señala que el mismo fenómeno puede observarse en la política.

"Ante hechos claros, las personas no consiguen admitir que sus políticos favoritos han cometido errores. A pesar de pruebas contundentes en sentido contrario, esas personas siguen creyendo en aquello que para ellas tiene una gran carga emocional".

Si una persona decide que algo es verdad, es muy difícil probar lo contrario, según De Almeida.

"Una opción sería mostrar otra posibilidad. Apuntar por ejemplo que es posible mantener la fe si ser demasiado crédulo, o en el caso de la política, trabajar por un país sin asumir una postura dogmática".

Para el académico, "lo mejor es exponer a las personas desde jóvenes a múltiples posibilidades e interpretaciones de fenómenos, analizar las posibles causas y la calidad de las informaciones, y sólo después formar una opinión".

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