Desvelan el misterio de la mancha "oscura y apestosa" en la base de las Cataratas del Niágara

Mancha negra en el Río Niágara Derechos de autor de la imagen RAINBOW AIR INC
Image caption "La mancha se extendió por unos 800 metros, parecía muy amenazadora y tenía un olor espantoso", señaló un testigo.

Cuando las aguas en la base de las famosas Cataratas del Niágara se tornaron oscuras y hediondas el fin de semana pasado, los visitantes a la famosa atracción en la frontera entre Estados Unidos y Canadá quedaron alarmados.

¿Podría tratarse de un derrame de petróleo?

Esta semana, el misterio fue resuelto.

La mancha negruzca y fétida fue causada por restos de filtros de carbón usados por una planta de tratamiento de aguas residuales.

Los restos fueron vertidos al Río Niágara, que incluye las famosas cataratas, durante trabajos de manutención el sábado.

Así lo explicó la Junta del Agua de la ciudad de Niagara Falls, Niagara Falls Water Board (NFWB), en el estado de Nueva York, administradora de la planta.

"Rutinario"

El organismo pidió disculpas por la inquietud causada a los turistas y habitantes de localidades cercanas.

La Junta señaló en un comunicado que el "agua teñida" fue resultado de "cambios rutinarios, necesarios y de corto plazo en el proceso de tratamiento de aguas".

Derechos de autor de la imagen RAINBOW AIR INC
Image caption La Junta del Agua de la ciudad de Niagara Falls aseguró que el vertido no contenía petróleo ni solventes orgánicos.

"El agua oscurecida contenía algunos sólidos acumulados y residuos de carbono, dentro de los límites permitidos".

"No había allí ningún tipo de residuo de petróleo o solventes orgánicos. El olor fue el que se produce normalmente durante una descarga del sistema de alcantarillado", agregó el organismo.

Las aguas residuales fluyen a través de lechos con filtros de carbón como parte de un proceso de purificación de siete pasos, según el sitio de la junta.

El organismo aseguró que tenía autorización para verter los residuos en el río.

"Olor espantoso"

Una de las primeras personas que notó la mancha fue Pat Proctor, vicepresidente de Rainbow Air, una empresa que realiza tours en helicóptero sobre las cataratas.

Proctor afirmó que los residuos oscuros fueron visibles durante varias horas el sábado, antes de disiparse.

"Yo sólo rezaba para que no se tratara de un derrame de crudo", dijo Proctor a la BBC.

La mancha "se extendió por media milla (unos 800 metros), parecía muy amenazadora y tenía un olor espantoso".

La junta recibió numerosas críticas en redes sociales.

La empresa de botes turísticos Maid of the Mist preguntó por Twitter a las autoridades:

"¿Por qué se permitió este vertido negro y hediondo en el Río Niágara un fin de semana, cuando la zona estaba llena de turistas?"

Temas relacionados