Cómo funciona GLONASS y por qué el sistema de navegación ruso no tiene el éxito del GPS estadounidense

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Image caption Rusia tiene un sistema satelital en el que ha invertido mucho dinero, pero aún no logró el éxito mundial del GPS.

Es difícil que alguien desconozca lo que es el GPS.

El Sistema de Posicionamiento Global de Estados Unidos se ha convertido en la herramienta de navegación más popular en todo el mundo.

Con su red de 24 satélites, cubre toda la superficie terrestre y nos permite ubicarnos en el mapa a través del teléfono, reloj y otros dispositivos que usan su tecnología. También se usa, por supuesto, para fines militares.

Todo comenzó en plena Guerra Fría, a mediados de la década de 1960, cuando las limitaciones del sistema de radionavegación "OMEGA" impulsaron la necesidad de crear un método más preciso.

Y la nación norteamericana comenzó a desarrollar, poco a poco, una constelación de satélites destinada a este fin. El primero fue puesto en órbita en 1978.

La entonces Unión Soviética no quiso quedarse atrás -más tarde, la Unión Europea imitaría sus pasos con Galileo (sólo para uso civil... y todavía no está en marcha) y China con BeiDou- y se puso manos a la obra en el desarrollo de su propia tecnología de localización.

Lo llamó GLONASS, Sistema Global de Navegación por Satélite de Rusia, ahora administrado por la Federación Rusa a través de su agencia espacial.

Teniendo en cuenta que el país asiático fue el primero en colocar un satélite artificial en el espacio -el Sputnik, en 1957- nada parecía presagiar que su rival estadounidense le ganaría la carrera.

Este jueves se cumplieron 35 años de su lanzamiento: el 12 de octubre de 1982 puso en el espacio el primer satélite de su flota.

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Image caption El GPS se orientó antes hacia los usos civiles antes que el GLONASS y es mucho más popular.

Sin embargo, la complicada situación económica de la Rusia de finales de los 90 hizo que apenas 8 de sus 31 satélites estuvieran operativos a principios de los 2000. Aun así, en 2007 lograron vender su licencia comercial.

Se calcula que el gobierno ruso ha gastado unos US$5.000 millones en el sistema, e invertirá otros US$10.000 hasta el año 2020.

Además de su red de satélites, se sirve de redes terrestres, ubicadas mayoritariamente en Rusia, Antártica, Brasil y Cuba, formando una suerte de triángulo.

Pero ¿qué lo diferencia del GPS?

Número de satélites

La más obvia de las diferencias es el número de satélites.

GLONASS tiene 24 y comparte tres órbitas únicas, mientras que el GPS cuenta hoy día con 32 y se extiende en seis órbitas.

Y esto se traduce en que hay más satélites que siguen la misma órbita en el caso del sistema ruso.

Por eso a los sistemas que usen GLONASS de manera única es probable que les cueste más conectarse a satélites que estén disponibles en la misma zona.

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Image caption La crisis económica que vivió Rusia a finales de los 90 no le hizo ningún favor al desarrollo de su sistema satelital.

En una entrevista con la agencia estatal rusa RIA Novosti, Aleksandr Gurkó, director general de la empresa homónima que gestiona GLONASS, declaró que existen "pocos metros de margen de error" entre su sistema y el estadounidense.

Y defendió que tiene sentido usarlos conjuntamente.

"Todo cambia si el dispositivo del usuario es capaz de recibir y procesar las señales emitidas por GPS y por GLONASS. En este caso los sistemas trabajan en conjunto y el consumidor obtiene una importante ventaja, tanto de velocidad como de precisión", aseguró.

Precisión

Ya no existe tanta diferencia entre la precisión que ofrecen un sistema y otro. Sin embargo, hasta 2011 no fue así.

Además, la manera en la que GPS y GLONASS se comunican con sus receptores es muy distinta.

En el caso del GPS, los satélites usan las mismas ondas de radiofrecuencia pero distintos códigos de comunicación. Los GLONASS, sin embargo, tienen mismos códigos pero usan frecuencias únicas.

Se podría decir que su precisión es comparable, aunque sigue siendo ligeramente peor que el GPS, sobre todo, dependiendo de dónde uno está.

En el hemisferio sur el sistema estadounidense sigue siendo más preciso que el ruso.

Usos comerciales

Pero la principal diferencia entre ambos reside en las compañías que cuentan con sus servicios.

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Image caption La mayoría de los smartphones y tabletas tienen GPS, pero cada vez más hay algunos que incluyen también el sistema ruso.

La estadounidense Apple, la japonesa Sony o la china HTC usan chips GLONASS en sus productos.

Si quieres probarlo, puedes hacerlo a través de apps gratuitas como NIKA GLONASS (para Android).

Sin embargo, no está ni mucho menos cerca de lograr el alcance del GPS.

La mayoría de los celulares inteligentes y tabletas que se fabrican en el mundo confían más en el GPS. Esto se debe a su mayor precisión en la mitad norte del mundo.

Algunos especialistas dicen que lo mejor es usar ambos sistemas a la vez, para combinar ambas tecnologías.

El gobierno ruso ha tratado sin mucho éxito de promover su proyecto para navegación de autos Glospace SGK-70, que funciona de manera conjunta con el GPS.

Aún así, su principal foco de uso ha sido el militar, mientras que el GPS evolucionó antes hacia los usos civiles, tal vez por eso no se hizo tanto eco entre la población civil de otras partes del mundo.

En cualquier caso, GLONASS sigue siendo una prioridad para el sistema ruso actual. Y Rusia sigue buscando socios internacionales.

"La infraestructura usada en todo el mundo no debe depender de un sólo país", declaró Gurko.

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