¿Dopaje tecnológico?: las innovadoras técnicas de los esquiadores de EE.UU. para prepararse las Olimpiadas de Pyeonchang 2018

(Foto: US Ski & Snowboard)
Image caption En esta imagen, la esquiadora alpina Laurenne Ross usa un casco de realidad virtual para entrenar. (Foto: US Ski & Snowboard)

Podría sonar a ciencia ficción, pero los esquiadores del equipo estadounidense han estado usando realidad virtual y audífonos que activan el cerebro para obtener una ventaja competitiva en los Juegos Olímpicos de Invierno.

El país norteamericano enviará a sus mejores estrellas a Corea del Sur, entre las que se destacan Lindsey Vonn y Mikaela Shiffrin.

Para prepararse para ganar el oro en Pyeongchang, el equipo se valió de tecnología de vanguardia, según le contó a la BBC su director de alto rendimiento, Troy Taylor.

"Son pequeños adelantos", dijo Taylor. "A veces, hay unas pocas décimas de segundo entre el primer y el décimo puesto".

"La adquisición de habilidades y el aprendizaje motor son el santo grial de la ciencia deportiva; la capacidad de aprender más rápido que otros es esencial".

"Acceso mental" a los esquiadores

Cuando los Juegos Olímpicos de Invierno den comienzo, muchos de los esquiadores más destacados del mundo tendrán por fin la posibilidad de deslizarse por las montañas de Taebaek.

Pero no será la primera vez —al menos técnicamente— para el equipo de Estados Unidos.

Sus esquiadores pasaron el último año familiarizándose con el trayecto, memorizando los giros, las vueltas y las posiciones de las puertas, y todo gracias al uso de un software de 360 grados y cascos de realidad virtual.

El Centro Alpino de Jeongseon albergará los descensos y los Súper G. Fue allí donde se celebraron los Campeonatos Mundiales de 2016 y 2017.

Eso le permitió al equipo de Estados Unidos filmar las pistas usando una cámara de video en 360 del simulador STRIVR. Después, las miraron usando cascos de realidad virtual de Oculus Ruft y Samsung Gear.

Image caption Los atletas usaron cascos de realidad virtual para vivir la sensación de moverse por las montañas surcoreanas. (Foto: US Ski & Snowboard).

En esas imágenes capturaron cómo es el descenso en esas laderas para que los atletas pudieran revivirlo una y otra vez, dándoles un "acceso mental" a las pistas.

Los atletas también usaron audífonos especiales conectados a unas tablas de equilibrio con los que pudieron reproducir la sensación de estar en la pendiente y moverse al ritmo del video.

"Las Olimpiadas son el mayor evento en la vida de un atleta y no hace falta ser un genio para averiguar que esquiar (solo) seis veces sobre una pendiente no es óptimo", explica Taylor.

"La clara ventaja de la realidad virtual es que es una forma estupenda de ayudar a los atletas a acostumbrarse y memorizar rutas específicas, lo cual es obviamente beneficioso para el rendimiento".

"Tienen la sensación de que conocen mejor los trayectos que recorrerán, así que cuando se suben al los esquís durante la carrera y se colocan en la puerta de salida, su nivel de confianza es mayor. Esa es una parte importante de la competición, tener la confianza de avanzar durante algunas partes cuando se tenga tiempo".

"Los atletas pueden mirar el video en sus habitaciones de hotel y comprender mejor cómo es el recorrido y eso les ayuda con la técnica visual".

Y no solo eso. También se pudieron manipular las imágenes para modificar el clima y la cantidad de luz, de manera que sean más realistas.

Estimulación cerebral

Image caption El esquiador Bryan Fletcher competirá en las Olimpiadas. (Foto: Halo).

Otra parte del equipo técnico al que los atletas del equipo de EE.UU. tuvieron acceso en su centro de Utah fue el casco de Halo Sport.

Su aspecto es el de unos cascos de música convencionales, pero tienen un sistema que transmite corrientes eléctricas a la corteza motora, que es la parte del cerebro responsable de los movimientos.

La teoría es que estimulando esa parte del cerebro se logran más avances en el entrenamiento. Cuando se combina con un entrenamiento de alta calidad, aparentemente, se incrementa la fuerza, desarrollo explosivo, resistencia y memoria muscular.

Esta tecnología, que se conoce como "estimulación transcraneal de corriente directa", no es nueva y ya se ha usado antes para ayudar a víctimas de accidentes cerebrovasculares y a enfermos de Parkinson.

Los esquiadores nórdicos tuvieron éxito con Halo y observaron mejoras en sus saltos durante una prueba.

"Los saltadores experimentaron menos tambaleo y aplicaron más fuerza en sus saltos", dice Taylor.

"Halo ofrece una tecnología única con la capacidad de incrementar la habilidad del cerebro de aprender nuevas habilidades".

Image caption Fletcher usó los cascos de Halo durante su entrenamiento. (Foto: Halo).
Derechos de autor de la imagen Halo
Image caption El sistema estimula una parte del cerebro que se encarga del movimiento. (Foto: Halo).

Un trecer sistema que usan para entrenar son las gafas Vima REV.

Se trata de unas gafas estroboscópicas capaces de reducir la visión en ambos ojos mostrando acciones intermitentes o bloqueando la visión en un ojo con luces claras y opacas.

"Las gafas tienen un obturador que permite retirar y devolver la visión muy rápidamente", explica Sasha Rearick, entrenador principal del equipo masculino de esquí alpino de Estados Unidos.

El grupo ha visto un aumento en el rendimiento de sus integrantes al fortalecer el ojo menos dominante.

La teoría dice que cada persona tiene un ojo dominante y que eso puede hacer que los esquiadores desarrollen un lado más débil. Las gafas ayudan a reducir el efecto.

También pueden mejorar el procesamiento de la visión y la capacidad de anticipar ciertos movimientos.

¿No hay presupuesto? ¡Innova!

Image caption Esta tecnología permite mejorar el nivel de fuerza que usan los atletas en sus saltos. (Foto: Halo).

La teoría de las 10.000 horas dice que la clave para dominar el esquí es practicar durante ese número de horas, pero Taylor asegura que es prácticamente imposible alcanzar esa cifra.

"Tratamos de practicar en la nieve entre 150 y 200 días al año, y vamos en busca de la nieve en distintos lugares del mundo", afirma Taylor.

"Cada vez que estamos sobre la nieve hacemos entre 6 y 10 carreras de entrenamiento, que duran entre 30 y 60 segundos cada una, y eso son solo de tres a 10 minutos al día, lo cual supondría entre 10 y 20 horas al año... y eso ni se acerca a las 10.0000".

"¿Qué podemos hacer para aprender más deprisa que otros equipos? ¿Cómo podemos obtener más sesiones de entrenamiento?"

También está el problema de la financiación del deporte olímpico en Estados Unidos.

A diferencia de sus competidores, el equipo de esquí estadounidense no recibe ningún tipo de financiación estatal. Depende de donaciones privadas y patrocinios.

"Para compensar esa diferencia tenemos que ser innovadores y experimentales, y aprovechar lo que ofrece Silicon Valley, las universidades de investigación y los patrocinadores para obtener ventajas a escala global", alade Taylor.

"Tenemos que innovar y probar cosas nuevas".

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