¿Castigará Corea del Norte a su gimnasta por fraternizar con su "enemiga" de Corea del Sur en las Olimpiadas de Río?

Lee Eun Ju de Corea del Sur toma una selfie con su teléfono junto a Hong Un Jong de Corea del Norte. Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption Una foto tierna y controvertida, muchos se preguntan qué consecuencias le traerá a Hong (a la izquierda) al volver a Corea del Norte.

Dos adolescentes, un teléfono, una selfie y un par de sonrisas. Nada raro. Excepto que ambas son deportistas de elite y representan países que son archienemigos: las dos Coreas.

Algo que parece normal en muchas partes del mundo puede traer graves consecuencias para la gimnasta norcoreana Hong Un Jong, ya que su compañera de foto es originaria del otro lado de la frontera, Corea del Sur, rival político del gobierno de Kim Jong Un.

¿Enfrentará la gimnasta un castigo por fraternizar con el "enemigo"? El analista experto en Corea del Norte y seguidor de los deportes Michael Madden (*) explica por qué cree que no será el caso.

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Corea del Norte ha seguido la "diplomacia deportiva" como una política nacional desde la década de los 80.

Es una de las pocas áreas no politizadas de la aislada nación, que utiliza para interactuar con el resto del mundo y beneficiarse de contactos y los intercambios interculturales.

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Image caption La gimnasta norcoreana también abrazó a Simone Biles, la famosa campeona de EE.UU.

Algunos observadores escépticos y santurrones etiquetan el gesto como "propaganda", cuando en realidad, Corea del Norte está utilizando una de las pocas vías diplomáticas de las que dispone.

Incluso hubo negociaciones con Seúl para enviar un solo equipo de Corea, en conjunto, para las Olimpiadas de 2000, 2004 y 2008, aunque nunca prosperó.

Para los atletas de la República Democrática Popular de Corea (RPDC), es una oportunidad de representar al país frente a un público internacional, a pesar de la intensa presión de las expectativas que los esperan en casa.

Afirmar que Hong se enfrentará al pelotón de ejecución o que la espera una vida de trabajo forzado por sacarse una foto con su colega y vecina es ignorar el hecho de que hace dos años también se fotografió con la famosa gimnasta estadounidense Simone Biles en una competencia internacional.

Se puede pensar que al abrazar a un atleta de un país descrito como un "enemigo acérrimo", Hong Un Jong pudo haber sido censurada y vetada de la próxima competencia importante: los actuales juegos de Río 2016.

Pero eso no sucedió.

Deportes, ¿el camino al éxito?

Los deportes son una de las vías rápidas para pertenecer a la elite de Corea del Norte.

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Image caption Los atletas exitosos son vitoreados al regresar a casa y reciben títulos del gobierno norcoreano.

Los atletas exitosos son vitoreados al volver a casa y llenan portadas y espacios de los medios de comunicación, todos públicos. Se les dan cargos de Estado y el gobierno les entrega múltiples premios.

En 2013, los deportistas "meritorios" recibieron ceremoniosamente sus propios departamentos designados por el Estado, completamente amoblados para ellos y miembros de su familia.

Los medios estatales dijeron que "todos los deportistas del país, inspirados por el cuidado del Partido de los Trabajadores de Corea, están decididos a alcanzar resultados exitosos en las competencias internacionales".

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Image caption Documentales y películas son producidas para destacar a los atletas exitosos.

Aquellos que tienen un buen rendimiento logran una amplia publicidad en los medios internos del Estado así como en publicaciones de asuntos internacionales, destinadas a audiencias extranjeras.

Documentales e incluso películas dramáticas se realizan sobre la vida de atletas exitosos.

Desde que asumió el poder en 2011, Kim Jong Un ha priorizado el deporte y su diplomacia.

Inició la construcción y renovación de centros de competencia y lugares para que los atletas practiquen, movilizando un número importante de personal y recursos para este proceso.

También ha sido anfitrión de diversos banquetes y recepciones para interactuar personalmente con los deportistas.

Sin grandes triunfos

El último informe creíble sobre atletas norcoreanos que han sufrido penas de cárcel o ejecución porque su rendimiento no estuvo a la altura de los objetivos en competencias internacionales data de hace 25 años.

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Image caption Los informes que decían que el equipo de fútbol de Corea del Norte que perdió en la Copa Mundial de 2010 fue enviado a prisión nunca fueron confirmados.

En 2010 cuando su equipo de fútbol masculino perdió una eliminatoria para la Copa del Mundo, varios informes conjeturaron que el equipo había sido enviado a un campo de trabajo forzado.

Lo que realmente pasó ilustra cómo los atletas de Corea del Norte son de verdad tratados si no cumplen con el rendimiento esperado.

Los atletas de Corea del Norte son ya miembros del partido o están todavía sirviendo su servicio militar obligatorio. Por lo tanto, están sujetos al proceso disciplinario del partido o del ejército.

Esto implica que, como en el caso del equipo de fútbol de 2010, deben someterse a sesiones de crítica que forman parte de la vida del partido.

Durante una sesión, miembros de un pequeño grupo del partido critican el rendimiento de uno, con varias personas fustigándolo por su desempeño (o falta de él) y lo que es percibido como un fracaso ideológico.

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Image caption El entrenador Kim Jong Hun fue supuestamente enviado a trabajar en construcciones por unos meses.

Al final, la persona criticada se compromete a la autocrítica y a mejorar en el futuro.

Los miembros del equipo de la Copa Mundial fueron sometidos a una reunión de severa crítica con atletas, entrenadores y autoridades deportivas.

El entrenador, al igual que cualquier otro alto funcionario del partido, fue enviado a una construcción a trabajar por unos meses. Luego volvió a un cargo inferior en la Asociación de Fútbol de Corea del Norte.

El equipo y el entrenador fueron tratados como cualquier otro grupo de funcionarios del partido que no hicieron bien su trabajo. Y aunque claramente no es cómodo, reconfortante ni bueno para el autoestima ser tratado así, por lo menos estas sanciones son, sin duda, preferibles a ser enviado lejos a una prisión o ser ejecutados.

Y eso que este fue un caso aislado. Lo que suele ocurrir es que los deportistas que no logran un buen desempeño en las competencias internacionales son ignorados por los medios y "castigados" con una nula exposición pública.

* Michael Madden es profesor del Instituto Coreano de Estados Unidos, de la Escuela de Estudios Internacionales Avanzados de la Universidad Johns Hopkins

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