Ryan Lochte: “Todo lo que sé es que nos estaban apuntando con un arma”, la última entrega de la saga del asalto inventado por nadadores de EE.UU. en Río 2016

Ryan Lochte en una entrevista a Globo TV el 20 de agosto de 2016 Derechos de autor de la imagen Globo TV
Image caption Ryan Lochtele dijo a la televisora brasileña Globo TV que "no se merece" la cobertura que recibió.

La saga sobre los nadadores estadounidenses que están acusados de inventar un asalto durante las olimpiadas de Río 2016 continúa este fin de semana con unas declaraciones de Ryan Lochte a la televisión brasileña donde asegura no haber mentido, sólo "exagerado".

Recapitulemos.

El fin de semana pasado Lochte y otros tres nadadores, James Feigen, Gunnar Bentz, Jack Conger dijeron haber sido víctimas de un asalto a mano armada, tras volver de una fiesta en la Casa de Francia a la que habían asistido.

Pero tal denuncia acabó no siendo un asalto, sino un acto de vandalismo por parte de los atletas de Estados Unidos que ahora forma parte de una historia rocambolesca que obligó al Comité Olímpico estadounidense a pedir disculpas al pueblo de Brasil.

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Image caption Ryan Lochte compitió en los 200m individuales en Río 2016

Lochte, quien regresó a su país antes de que una jueza pidiera una prohibición de salida del país a los nadadores, en una entrevista al canal Globo TV le pidió disculpas desde unos estudios en Nueva York al pueblo brasileño.

Pero no pidió perdón por haber mentido, sino por haber "exagerado" en su denuncia.

"Hasta cierto punto no mentí. Exageré lo que me había pasado".

Lochte no es el único que decidió hablar este fin de semana.

Gritos sin razón

Según un comunicado emitido por su compañero Jack Conger, lo que ocurrió la noche del sábado 13 de agosto fue que Lochte, sin motivo aparente, arrancó un anuncio de metal de la gasolinera donde se detuvieron para ir al baño antes de regresar a la villa olímpica.

Contó además que una vez que fueron detenidos por lo quienes él cree son guardias de seguridad, el campeón olímpico empezó a gritar "sin razón" aparente y que al final -con la ayuda de un transeúnte que se ofreció de traductor- acordaron pagar por los daños.

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Image caption Gunnar Bentz (izq) y Jack Conger tuvieron que retrasar su vuelta a EE.UU. tras ser bajados del avión e interrogados por la policía brasileña.

Conger hizo estas declaraciones después de que el pasado 17 de agosto fuera obligado a bajar del avión en el que se disponía a regresa a EE.UU. junto con su compañero de equipo Gunnar Bentz, para ser interrogado durante más de cuatro horas en la comisaría de policía del aeropuerto de Río.

Sin embargo, Lochte mantiene su posición, y en otra entrevista hecha este fin de semana a la cadena NBC, el nadador asegura que fueron amenazados para que pagasen por los daños.

"Lo puedes llamar un robo, lo puedes llamar extorsión o sólo pagar por los daños, no lo sabemos. Lo único que sabemos es que había una pistola apuntando hacia nuestra dirección y nos exigieron dinero".

Lochte también dijo haberse sentido "dolido" al ver las imágenes de sus compañeros cuando los bajaron del avión días después de que él regresara a EE.UU.

"Quiero decir, decepcioné a mi equipo y no quiero que piensen que los abandoné", agregó.

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