Plebiscito en Colombia sobre los acuerdos de paz: los refugiados en Ecuador que ya ni sueñan con volver a su país

Niños de refugiados
Image caption Ecuador es el país que más refugiados tiene en América Latina. Más del 95% de ellos son colombianos.

Mientras aún se debate en Colombia la polarización del país frente a las negociaciones de paz entre el gobierno y la guerrilla de las FARC, los refugiados colombianos en Ecuador parecen haber llegado -al menos- a una posición común: casi nadie quiere regresar a su país, con o sin acuerdos.

De los aproximadamente 360.000 refugiados colombianos reconocidos en el mundo, 60.200 viven en Ecuador.

Y buena parte de los otros 200.000 colombianos que residen en tierras ecuatorianas también ha pedido, en algún momento, el estatus de refugiado.

Algunos todavía esperan una decisión. A otros se les ha denegado ese estatus.

"Estoy muy triste porque anhelaba la paz. Allá está mi familia, mi gente. No pude votar pero hubiese votado por el Sí. Pero yo no regreso a Colombia así se dé la paz", le dice una refugiada a BBC Mundo, después de saberse que el No se impuso en el plebiscito de este domingo sobre los acuerdos de paz.

La razón que esgrime es básicamente el recuerdo del dolor vivido, las secuelas y el trauma que la expulsó de su tierra siete años atrás.

Otra refugiada que lleva 15 años aquí confiesa haber votado con muchas dudas. No quiere dar su nombre -como la mayoría de las personas entrevistadas por BBC Mundo- ni contar qué opción eligió.

Señala que quiere la paz pero que aspira también a un diálogo justo y espera que este resultado permita ampliar el diálogo con otros grupos insurgentes.

Ella tampoco regresaría a su país porque ya lleva -en sus palabras- toda una vida aquí en Ecuador.

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Image caption El gobierno de Rafael Correa apoyó el proceso de paz iniciado por Juan Manuel Santos.

El dilema de volver

El pesimismo y el escepticismo entre los colombianos en suelo ecuatoriano no son nuevos.

Según una encuesta realizada en 2015 por la oficina del Alto Comisionado para los Refugiados (ACNUR) de Naciones Unidas en el Ecuador, casi el 90% de los colombianos en el país manifestó que no quería volver a su país de origen.

Sólo cuatro familias pidieron formalmente retornar ese año y sólo dos lo han solicitado en lo que va de 2016.

La razón principal detrás de esta negativa: la inseguridad en su tierra natal.

"Si nosotros regresamos créame que tendríamos que llevar para el ataúd", me dijo una de las tres mujeres con las que me reuní en la oficina de una ONG en Quito una semana antes del plebiscito.

Ella creía que un voto por la paz sería la mejor herencia para sus hijos pero admitía que los resultados no se verían a corto plazo.

Image caption En el norte de Ecuador se concentran los campesinos colombianos que debieron abandonar sus fincas y terrenos por el conflicto.

Otra de la mujeres entrevistadas me dijo con total crudeza que regresar era lo mismo que "colocar la firma para nuestro funeral; pagar la misa, las flores y el rosario...".

Aun así contemplaba una posibilidad de volver, pero con la condición de que la guerrilla fuera juzgada por sus crímenes.

"Antes de regresar, a mí me gustaría que las personas de las FARC pagaran sus delitos y que no se metieran a regir el país, pero se los están entregando", le dijo a BBC Mundo.

Ambas trabajaron en Cali con víctimas del conflicto que lleva activo más de 50 años en Colombia. Ambas llegaron hace menos de dos años y están esperando el estatus de refugiadas.

Pero para ninguna es fácil la vida en Ecuador

"Para mí ha sido superduro por tres situaciones: negra, colombiana y sin trabajo. Te ven y te cierran las puertas", dijo la tercera de ellas, que lleva 14 años en este país y a la que se le ha negado la condición de refugiada.

Y esas puertas, con las posibilidad de la paz, parecían cerrarse más rápido.

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Image caption Muchos colombianos llegaron a Ecuador con sus familias o ya han tenido hijos ecuatorianos.

Una de ellas confesó que ya está pasando que la gente les pregunta por qué no regresan.

"Esa pregunta es más frecuente y nos están cerrando oportunidades, no solo en lo económico sino también en capacitaciones", dijo.

"Recibimos información de que con el proceso de paz aumentó la presión sobre los refugiados para que regresen, es comprensible", confirmó María Clara Martín, representante de ACNUR en Ecuador.

"Pero lo interesante aquí es que no es una política de Estado", le dijo a BBC Mundo.

Martín recuerda que en julio pasado, cuando visitó Ecuador el Alto Comisionado para los Refugiados, Filippo Grandi, el canciller Guillaume Long dejó claro que, pasara lo que pasara, no se iba a expulsar a la gente que no quisiera volver.

"Tenemos que seguir trabajando para explicarles a los ecuatorianos que la situación en Colombia va a evolucionar progresivamente, pero que la gente tiene el derecho a quedarse. Además muchos refugiados han salido adelante y contribuyen con Ecuador", señala la funcionaria.

Image caption Muchos de los colombianos que huyeron a Ecuador temen por su seguridad.

Los jóvenes y la paz

El resultado del plebiscito también generó reacciones en los jóvenes colombianos que viven en Ecuador como Alejandra Mosquera, de 24 años y oriunda de Manizales, que es hermana de una refugiada pero no tiene en sus planes solicitar este estatuto para ella.

"Me sorprenden dos cosas: el saber que mucha gente no votó y dejó esto en manos de los demás como si su opinión no importara o más bien como si este asunto no les importara".

"Y ver los resultados de aquellas regiones que han sido víctimas directas de la guerra apostando al Sí pero siendo derrotados por los partidarios del No, sin saber si estos últimos son víctimas directas o solo aquellos que ven la guerra desde la casa".

Image caption Daisy Portilla quiere que el gobierno colombiano vuelva a preocuparse por el campo.

Daisy Portilla, por su parte, lleva 13 de sus 26 años en Ecuador; vino tras el asesinato de su padre desde Ancuya, departamento de Nariño, y no tiene ninguna esperanza de volver.

"La gente amiga con la que he hablado me ha dicho que la situación está peor, sobre todo en la zona de frontera".

Ella fue enfática en que el gobierno debería preocuparse por la población rural.

Ese capítulo era uno de los más importantes en los acuerdos alcanzados con las FARC, pero Daisy no avizoraba un plan claro: "Lo veo todo en la parte teórica. En la ciudad se va a poder llevar a cabo, pero en la parte rural va a quedar en papeles".

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Image caption Los refugiados temen que con el proceso de paz se les cierren más puertas.

Y ahora nada garantiza que esa teoría vaya a tratar de ponerse en práctica.

Otro joven de 25 años, que se identificó como Davo y es oriundo de Magdalena, piensa que lo que estaba ocurriendo en su país no dejaba de ser un "proceso absurdo" porque han puesto "la paz en un papel y la han firmado", pero sin crear garantías para que la situación mejore.

Igual, era uno de los pocos entre los jóvenes consultados por BBC Mundo que se anotó para votar en el plebiscito del 2 de octubre, con la intención de hacerlo en blanco.

Eventualmente -y a diferencia de lo que pasaría en el resto del país- entre los colombianos de Ecuador se impuso el "sí" por 1.686 votos (62,98%) a 991.

Una vida lejos

Por lo pronto, tanto el gobierno colombiano, como las FARC y los líderes de la campaña por el "No" se han declarado dispuestos a seguir buscando un acuerdo.

Pero eso no cambia la situación de los colombianos en Ecuador.

"La sensación que tenemos es que están escépticos, creo que es comprensible, son gente que ha vivido situaciones muy traumáticas; además no es el primer proceso que ha vivido Colombia", dijo la representante de ACNUR en el país.

Y añadió: "Yo creo que, según vaya evolucionando el proceso, puede ser que tengamos más retornados, pero por el momento es claro que la gente tiene dudas".

Image caption Alejandra Mosquera piensa que muchos de los que se fueron no quieren regresar para no enfrentar sus recuerdos.

"Muchos también salieron de su país hace años, entonces es lógico pensar que ya están instalados, que tienen hijos ecuatorianos, que han hecho una nueva vida", dijo.

Ése el caso de Doralba Pamplona que vive en la provincia ecuatoriana de Sucumbíos, fronteriza con Colombia, a quien BBC Mundo entrevistó gracias a la misión de la ACNUR en esa región.

"Aunque yo quiero mucho a mi Colombia, no regresaría, porque yo estoy acostumbrada al Ecuador, tengo mi familia acá, me radiqué acá, hice mi futuro acá, tengo un negocio, tengo un terrenito", dice.

"Si vuelvo a Colombia -concluye Doralba- sería para volver a empezar porque quedé sin nada, pero yo ya tengo 54 años. Iría a pasear con la familia pero a vivir no, y menos a recuperar. ¿Qué va uno a recuperar después de tantos años?".

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