Puerto Rico vota a favor de convertirse en el estado 51 de Estados Unidos en un referendo no vinculante con baja participación

Solo el 23% del electorado salió a votar este domingo. Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption Solo el 23% del electorado salió a votar este domingo.

Puerto Rico votó este domingo a favor de convertirse en el estado 51 de Estados Unidos en un referendo no vinculante que contó con baja participación.

El 97,18% de los votantes, poco más de medio millón de puertorriqueños, escogió la opción de estadidad con el 99% de los votos escrutados, según el reporte de la Comisión Estatal de Elecciones de la isla.

La consulta contó con tan solo 23% de participación. De los 2.260.804 habilitados para votar, acudieron a las urnas casi 518.000 ciudadanos.

A los votantes se les preguntó si quieren que Puerto Rico sea el estado número 51 de Estados Unidos, si preferían que obtenga la independencia definitiva o si estaban de acuerdo en que siga siendo un territorio autónomo de Estados Unidos, como hasta ahora.

La opción de independencia obtuvo el 1,5% de los votos y la del actual estatus territorial 1,32%.

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Image caption Poco más de medio millón de puertorriqueños acudieron a las urnas.

El referendo fue convocado por el gobierno de la isla en el contexto de crisis económica, que algunos atribuyen, al menos parcialmente, al estatus jurídico inusual de Puerto Rico, a medio camino entre la independencia y la plena estadidad.

Sin embargo, a pesar del voto de este domingo la decisión final no está en manos de los puertorriqueños, sino que debe ser tomada por el Congreso de EE.UU.

Reacciones encontradas

El gobernador de la isla, Ricardo "Ricky" Rosselló, quien hizo campaña a favor de la estadidad, dijo en una alocución que el resultado del plebiscito es un llamamiento a "poner fin a la relación colonial con Estados Unidos".

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Image caption El gobernador de la isla, Ricardo Rosselló, dijo que la victoria de la estadidad envía "un mensaje claro a Washington".

"Nos corresponde ahora llevar esos resultados a Washington con la fuerza que representa el cumplimiento de un ejercicio democrático", continuó.

El funcionario había dicho previamente que la estadidad es necesaria para resolver la actual recesión económica que afecta a Puerto Rico, la peor en décadas, con una tasa de pobreza del 45%, un desempleo que dobla la media de Estados Unidos y una población que decrece por la emigración al territorio estadounidense continental.

La oposición, por el contrario, calificó la consulta popular como una "derrota" para Rosselló por la baja participación de los votantes.

"(Los electores) se fueron a la calle, a la playa, al río. No hicieron caso. Perdió la estadidad y Rosselló", dijo en una conferencia de prensa el presidente del principal partido opositor, Partido Popular Democrático (PPD), Héctor Ferrer.

La quinta vez

Este domingo los puertorriqueños votaron por quinta vez qué relación política desean tener con Estados Unidos.

Otros referendos se celebraron en 1967, 1993, 1998 y 2012.

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Image caption Las playas de la isla se llenaron este domingo.

En el referéndum no vinculante celebrado en 2012, por primera vez, una mayoría de los votos válidos fueron emitidos por la opción de la estadidad.

Pero cerca del 30% de todos los participantes en esa elección depositaron en las urnas votos en blanco o no válidos, situación que generó dudas sobre la legitimidad política del voto.

El Congreso de Estados Unidos no actuó sobre el resultado de ese referéndum.

La crisis económica en la isla ha provocado grandes déficits gubernamentales, severos recortes en los servicios públicos, un aumento de las tarifas de los servicios y de los impuestos sobre las ventas, así como protestas contra las autoridades locales y federales.

Problemas financieros

El gobierno de la isla dice que no puede cumplir con todas sus obligaciones de deuda, que se estiman en US$72.000 millones.

A principios de mayo Ricardo Rosselló anunció que la isla se declaraba en quiebra con el fin de reestructurar esa multimillonaria deuda.

Los defensores de la estadidad señalan que las leyes de Estados Unidos han permitido que otros gobiernos locales fuertemente endeudados busquen la protección de las leyes de bancarrota para defenderse de sus acreedores.

Pero Puerto Rico tiene menos medios de defensa legal por no ser un estado pleno de la Unión estadounidense.

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