Satisfacción y vergüenza: los sentimientos encontrados que produce en Perú que todos sus expresidentes vivos estén presos, prófugos o investigados

Ollanta Humala detenido Derechos de autor de la imagen EPA
Image caption Ollanta Humala pasará 18 meses de detención preventiva mientras se desarrolla su juicio.

Los peruanos se debaten entre la satisfacción y la vergüenza.

Esa es la paradójica situación que se vive en Perú ante una situación política que es inédita, según expertos consultados por BBC Mundo.

Y es que en estos momentos todos los expresidentes vivos peruanos, que en total son cinco, tienen algún tipo de problema con la justicia.

El más reciente episodio de esta saga sucedió el jueves, cuando se ordenó la detención preventiva del exmandatario Ollanta Humala y su esposa, Nadine Heredia.

La justicia peruana investiga a Humala y Heredia por, entre otros delitos, presunto lavado de activos en detrimento del Estado y asociación ilícita para delinquir, algo que ambos niegan.

Humala y su esposa cumplirán su reclusión de 18 meses en una base policial de Lima, donde además está recluido el expresidente Alberto Fujimori por una condena de 25 años por crímenes contra los derechos humanos.

Todo lo anterior generó que, por un lado, exista orgullo y satisfacción entre algunos por que la justicia alcance a los otrora políticos más poderosos del país.

Pero la otra cara de la moneda es la vergüenza y la desazón ante la corrupción generalizada y las presuntas violaciones de la ley que envuelven a la política peruana.

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Image caption Los seguidores de Ollanta Humala afirman que el expresidente es víctima de persecución política.

Al respecto, el analista de relaciones internacionales José Rocabado señaló a BBC Mundo que existe un denominador común en lo que sienten los ciudadanos peruanos.

"Lo que es poderosamente unánime es la condena y censura a la corrupción pública que se evidencia. Ese es el problema de fondo que es identificado", indicó el experto.

Mientras, la politóloga peruana Karen López Tello considera que en la actualidad la condición general en la sociedad peruana es el desconcierto.

"Creo que la sensación en balance es de un desconcierto generalizado por la clase política que nos ha gobernado los últimos 25 años", afirmó la analista.

López Tello añade que la desconfianza no sólo hacia la clase política, sino hacia la justicia, es otro elemento común después de los recientes casos.

"Líderes de opinión, analistas y diferentes actores de la sociedad sienten desconfianza de las decisiones que viene tomando el Poder Judicial, además de impotencia de observar que las mismas personas enjuiciadas pueden volver a aspirar a la presidencia", dijo en referencia a políticos con procesos judiciales abiertos como el expresidente Alan García o Keiko Fujimori, hija de Alberto Fujimori.

Los casos de los cinco expresidentes de Perú que siguen con vida
Expresidente Periodo Situación Detalles
Ollanta Humala 2011-2016 Detenido Tiene una orden de detención y estará recluido preventivamente durante 18 meses. A él y a su esposa, Nadine Heredia, se les acusa, entre ambos delitos, de lavado de activos en detrimento del Estado y de asociación ilícita para delinquir, actos que ambos niegan.
Alan García 1985-1990 y 2006-2011 Investigado Después de su primer mandato fue investigado por el Congreso de su país. Actualmente es investigado por la justicia peruana por presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito.
Alejandro Toledo 2001-2006 Orden de detención y pedido de extradición Es actualmente prófugo de la justicia de su país y Perú le pide su extradición a Estados Unidos, donde el exmandatario reside. Se le acusa, entre otras cosas, de recibir un soborno millonario de la constructora brasileña Oderbrecht. Toledo niega las acusaciones de lavado de activos que pesan en su contra y niega haber escapado de su país.
Alberto Fujimori 1990-2000 Condenado y preso Condenado a 25 años por múltiples violaciones a los derechos humanos. Tiene otros juicios en curso. Fujimori se encuentra recluido en una base policial de la Dirección de Operaciones Especiales, en el mismo lugar donde Ollanta Humala cumple su detención preventiva.
Francisco Morales Bermúdez 1975-1980 Condenado a cadena perpetua Un tribunal en Italia lo sentenció a cadena perpetua por la participación de su gobierno de facto en el denominado Plan Cóndor orquestado junto a otros regímenes militares en otra época. En la actualidad permanece en Perú.

Por su parte, el colaborador de BBC Mundo en Perú, Martín Riepl, relató que en las calles, medios de comunicación y redes sociales en el país se hace evidente que acontecimientos como la detención del expresidente Ollanta Humala el jueves producen sentimientos encontrados en la sociedad peruana.

"Los peruanos no sabemos si sentirnos orgullosos o avergonzados", afirma Riepl.

"Tenemos dos expresidentes presos y uno con orden de captura internacional y pedido de extradición y eso es deprimente. Sin embargo, se siente también una suerte de orgullo porque también se ve que la justicia avanza en estos casos", afirmó Riepl.

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Image caption Perú tiene a todos sus expresidentes vivos con problemas con la justicia.

¿Qué representa esto?

Para Rocabado, esta paradójica situación muestra dos realidades encontradas en Perú.

Los casos contra los expresidentes implican, según el analista, "que hubo avances en los procesos judiciales y se tomaron medidas al respecto ante las evidencias encontradas".

Sin embargo, al mismo tiempo, lo que sucede en ese país "debilita notablemente el sistema político", según Rocabado.

Una muestra del debilitamiento mencionado por el analista se refleja en el último informe del centro de medición de opinión pública Latinobarómetro.

Según el reporte, publicado en 2016, Perú es el penúltimo país de Sudamérica en valorar al sistema democrático, sólo por encima de Brasil.

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Image caption Toledo niega ser prófugo, aunque sobre él pesa una orden de detención en Perú.

De acuerdo al estudio, que se hace anualmente, el índice de "apoyo a la democracia" en Perú descendió de un 61 en 2010 a 53 en 2016 (sobre 100).

El reporte del Latinobarómetro señala, además, que el aumento de la corrupción se convirtió en uno de los principales problemas para que la valoración de la democracia no mejore en América Latina.

¿Y a nivel latinoamericano?

Si bien Perú se destaca por la cantidad de casos, en el resto del vecindario existen otros ejemplos de exmandatarios con problemas con la justicia.

Uno de los casos más sonados fue la condena esta semana a nueve años y seis meses de prisión contra el expresidente brasileño Luiz Inacio Lula da Silva.

El exmandatario, que tiene otras cuatro causas penales pendientes, ahora tiene derecho a apelar la sentencia y no irá a prisión mientras dure este proceso.

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Image caption Alberto Fujimori cumple una condena de 25 años declarado culpable de violaciones a los derechos humanos.

La argentina Cristina Fernández también tiene procesos judiciales abiertos.

En criterio de José Rocabado, no se puede afirmar que el hecho que cinco exmandatarios tengan cuentas pendientes con la justicia significa que Perú es el país más corrupto de la región.

"Es difícil comparar si hay más corrupción en un país que en otro, pero estos casos sí reflejan una erosión de los liderazgos políticos", explicó.

Rocabado destacó el caso de Brasil, "que es impactante por las cifras de dinero (involucrado en casos de corrupción) que se manejaron".

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