Los grupos armados que están ocupando los territorios abandonados por las FARC en Colombia

Militar en helicóptero Derechos de autor de la imagen STEPHANE DE SAKUTIN/ AFP
Image caption Las fuerzas de seguridad y el Estado en general tienen el desafío de extender los beneficios del acuerdo de paz con las FARC a todos los rincones de Colombia.

En el último año, alrededor de siete mil combatientes de las FARC se han retirado de un vasto territorio colombiano (equivalente a 242 municipios). ¿Qué ha ocurrido con ese territorio? Lo que se temía: que otros grupos armados traten de ocuparlo o se expandan en él.

"Con la firma del acuerdo de paz entre el gobierno colombiano y las FARC, el país entró en una fase de transición caracterizada por la continuidad del crimen organizado, de algunos grupos guerrilleros y de otro tipo de expresiones armadas, agentes y redes criminales que se han hecho más visibles o que están en proceso de formación", dice el informe "Crimen organizado y saboteadores armados en tiempos de transición", publicado esta semana por la Fundación Ideas para la Paz (FIP).

Y asegura: "Hoy, sin duda, uno de los principales desafíos para la seguridad en Colombia es la persistencia de factores generadores de violencia".

La salida de esa guerrilla ha permitido avanzadas de ciertos grupos y enfrentamientos entre ellos en zonas que antes dominaba esa organización. De acuerdo al informe "Cómo va la paz" (publicado también esta semana) de la Fundación Paz y Reconciliación (Pares), que hace seguimiento a la situación de seguridad y conflicto en el país, las FARC estaban presentes en 242 de los 1.122 municipios de Colombia.

Los grupos

¿Cuáles son estos factores generadores de violencia? Podría hablarse los siguientes tipos principales de organizaciones armadas, sin llegar a contar a los más pequeños grupos criminales que podrían compararse a los de cualquier otro país.

GRUPO Amenaza local Amenaza regional Amenaza nacional Presencia limitada a espacios urbanos y semiurbanos Presencia asociada al control de rutas y corredores estratégicos Presencia estable y sostenida
Clan del Golfo x x x x x x
Bloque Meta x x x x
Bloque Libertadores del Vichada x x
Disidencias FARC x x x
Milicias FARC x x
Desertores FARC x x
Redes de intermediarios del narcotráfico x x x
ELN x x x x x
EPL x x x x x
Fuente: FIP

Según la FIP, los repertorios de violencia de los grupos incluidos en la lista incluyen, más allá de los enfrentamientos entre sí y con la fuerza pública: amenazas, extorsión, asesinatos selectivos, la imposición de normas de conducta y la intimidación por medio de panfletos; capacidad de generar impacto humanitario (desplazamiento y confinamiento de poblaciones) y violencia sexual.

ELN

El Ejército de Liberación Nacional (ELN, nacido a mediados de la década de 1960), era hasta el desarme de las FARC la segunda guerrilla más grande del país, y está hoy en los inicios de un proceso de negociación de paz con el gobierno, aunque sin suspender las acciones armadas.

El ELN cuenta con entre 1.300 y 1.500 guerrilleros armados, según datos del Estado, y una vasta red de milicianos y civiles.

Derechos de autor de la imagen LUIS ROBAYO/ AFP
Image caption El ELN es hoy, desarmadas las FARC, la más grande guerrilla de Colombia.

Según la FIP el ELN está evolucionando de tres formas tras la salida de las FARC. Por un lado, se están movilizando hacia zonas que controlaba esa otra guerrilla, en ocasiones disputando territorios con otros grupos, como las AGC (de las que se habla más abajo).

Por otro se están consolidando en regiones en las que históricamente tenían presencia pero había una repartición del territorio con las FARC; y finalmente están expandiéndose a zonas en las que no estaban ni ellos ni las FARC.

Por ejemplo, en lo que respecta al primer punto están haciendo un mayor despliegue en partes del litoral del Pacífico donde los enfrentamientos con otras organizaciones, especialmente con el Clan del Golfo, está causando desplazamientos entre la población civil.

Y en el segundo, según explica la FIP, se ha fortalecido en zonas tradicionalmente compartidas, como el Catatumbo en Norte de Santander, Arauca, Bajo Cauca antioqueño y algunas zonas del Pacífico.

De acuerdo con Pares, hay 12 municipios con expansión u ocupación del ELN.

Grupos armados organizados

Luego se encuentran los denominados grupos armados organizados (GAO), que hasta hace poco eran llamados bandas criminales por el gobierno y que, por lo general, tienen su origen en la desmovilización paramilitar de mediados de la década del 2000.

Están principalmente enfocados a economías ilegales, que van desde la producción, tráfico y comercialización de drogas ilícitas, a la tala ilegal, minería, extorsión, e incluso -posiblemente- tráfico de personas.

Según Pares, los GAO están en 74 municipios colombianos, de los cuales a 18 se expandieron tras el repliegue de las FARC.

Como describe la FIP: "Los GAO agrupan a las autodenominadas Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC) o Clan del Golfo, al Ejército Popular de Liberación (EPL) o Los Pelusos, al Bloque Meta y al Bloque Libertadores del Vichada". A estos dos últimos a veces se los agrupa bajo el nombre de Los Puntilleros.

Derechos de autor de la imagen RAUL ARBOLEDA/ AFP
Image caption Las Autodefensas Gaitanistas de Colombia o Clan del Golfo son el más grande grupo armado organizado del país.

En total los GAO tienen, de acuerdo con cifras oficiales mencionadas por la FIP, unos 2.100 integrantes y se encuentran en 13 departamentos del país.

De ellas, el grupo más fuerte es el Clan del Golfo (o AGC, antes llamadas Urabeños o Clan Úsuga), con 1.900 integrantes -según la FIP- o hasta 3.500 si se suman hombres armados subcontratados.

"Las ACG son un entramado criminal que integra diferentes organizaciones (estructuras criminales regionales, narcotraficantes, oficinas de cobro, pandillas, combos)", dice el informe de esa fundación, "que trabajan bajo un mismo nombre, pero que cuentan con autonomía en su accionar". Las llama una "franquicia", que tiene nodos en toda Colombia e incluso en el extranjero.

La salida de las FARC de la zona del Pacífico, de especial interés para el transporte de cocaína, la explotación maderera y de minería de oro, coincidió con una avanzada de este grupo en la zona, lo que está -como indicamos- resultando en enfrentamientos con el ELN.

Ese no es el único impacto sobre las poblaciones locales, pues al avanzar otros grupos están sometidos a reclutamiento infantil, extorsión y asesinatos selectivos.

Los Puntilleros, por su parte, son una organización más pequeña (con unos 70 integrantes, según cifras oficiales citadas por la FIP), y más concentrada territorialmente en una zona de los Llanos Orientales.

Según el reporte de la FIP, mientras las FARC operaban en la zona le vendían a Los Puntilleros la pasta base de coca, que estos transforman en cocaína y entregaban a redes de narcotráfico, pero hoy son, en algunos municipios, las disidencias de las FARC las que controlan el primer eslabón de la cadena, entonces es con ellos con quien negocian.

El Ejército Popular de Liberación (EPL), al que las autoridades llaman los Los Pelusos, son una disidencia de aquella guerrilla que se desmovilizó en 1991. Se concentra en la zona del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, fronterizo con Venezuela

De acuerdo con cifras oficiales citadas por la FIP cuenta con 132 miembros, aunque la fundación calcula que pueden ser unos 200.

Es un grupo con gran capacidad militar, que ha dado algunos golpes a la fuerza pública.

"El EPL no se puede reducir a una organización criminal, pues es un grupo armado que combina actividades criminales en el ámbito regional y local, conserva ascendencia social en entornos micro-locales y pasa por un momento de fortalecimiento territorial, militar y organizacional", dice el reporte.

Ha estado avanzando sobre zonas que tradicionalmente han ocupado las FARC, con quien convivían -además de con el ELN- en la región.

Grupos delincuenciales organizados

Le siguen los grupos delincuenciales organizados (GDO), de los que dice la FIP: "Grupos de menor envergadura, los cuales se constituyen en una seria amenaza para las subregiones y los ámbitos locales, ya sean urbanos o semiurbanos".

A veces pueden operar como subcontratistas de organizaciones las GAO o de grupos guerrilleros. Y, aunque son pequeños, el informe de ese centro de pensamiento señala: "Generan un alto impacto humanitario -desplazamiento intraurbano, utilización y reclutamiento de niños y jóvenes, confinamiento de poblaciones- y tienen vínculos con organizaciones de tercer nivel como oficinas de cobro y estructuras sicariales".

Derechos de autor de la imagen LUIS ROBAYO/ AFP
Image caption Aunque la escala de los grupos delincuenciales organizados es mucho menor que la de los grupos armados organizados, la FIP considera que son capaces de amenazar seriamente a las poblaciones de los ámbitos locales en los que operan.

La FIP considera: "La impresión, tras la investigación para (el) informe, es la poca atención que se le presta a los GDO, en comparación a los tres GAO".

En Colombia se estima que existen un par de docenas de estos grupos, que menciona el reporte: Los Caqueteños, Los Botalones, Los Rastrojos, Los Costeños, La Cordillera, La Constru, Los Pachenca, La Empresa y el Clan Isaza.

Además hay cinco oficinas de Cobro y diez organizaciones delincuenciales integradas al narcotráfico.

El desmonte de las FARC también ha implicado en algunas zonas un fortalecimiento del accionar de estos grupos, o de otros de menor envergadura que incluso comienzan a emerger, aún sin definiciones claras.

Un ejemplo de esto último, que la FIP denomina "desorden criminal", se da en el casco urbano del municipio nariñense de Tumaco, donde las milicias de las FARC mantenían una cierta estabilidad.

Al salir la guerrilla, dice la organización: "Allí, los actores armados (preexistentes o en formación) se disputan el control de segmentosde una o más economías criminales en ámbitosmicro-locales".

Esas disputas resultan en asesinatos y amenazas.

"Se conoce de al menos 40 municipios en los cuales existe un aumento significativo de la anarquía criminal", señala Pares.

Disidencias de las FARC

De acuerdo con el International Crisis Group (ICG), otra organización que hace seguimiento al desarrollo de la situación de seguridad y conflicto en Colombia, hay 14 grupos de disidencia de esa guerrilla, con diferentes tamaños y características.

Según, Pares, no obstante, sería solo uno (a los otros los considera simplemente grupos de desertores), operando en 16 municipios.

Aunque no se puede en este caso hablar de que están ocupando territorios de las FARC (porque ya estaban allí), sí son hoy grupos diferentes de esa guerrilla y que intentan hacerse fuertes donde operan.

"En total puede haber entre 700 y 800 combatientes en las filas de las facciones disidentes de las FARC (un estimado por su puesto debatible, aunque quizá razonable)", escribió el analista del ICG, Kyle Johnson, en dos artículos publicados recientemente en el sitio Razón Pública.

Según Johnson, las disidencias se encuentran en nueve departamentos del país, en el suroccidente y el suroriente fundamentalmente.

Derechos de autor de la imagen Misión ONU Colombia
Image caption Aunque la gran mayoría de las FARC le entregaron a Naciones Unidas sus armas, Kyle Johnson del International Crisis Group calcula que 14 grupos disidentes de esa guerrilla siguen activos.

Y aunque se las señala de haberse quedado por fuera del proceso de paz para no perder los réditos de las economías ilegales, como el narcotráfico, Johnson no cree se puedan equiparar.

"Por ejemplo, tanto el Frente 1 en Guaviare como Hugo en Tumaco -dos disidencias diferentes- están estrechamente ligados con el narcotráfico, pero actúan de maneras muy distintas: ambos utilizan la coerción y la dependencia económica para mantener su poder", dice Johnson.

"Sin embargo, el primero tiene estrategias políticas claras; el segundo carece de ellas completamente".

Pares concuerda respecto al funcionamiento del Frente 1, del que dice que no tiene relaciones hostiles con la comunidad y que parece haberse movilizado políticamente.

"Desde hace unos meses la principal disidencia de las FARC en el país, que se concentra en el eje San José del Guaviare-Vaupés-Guanía, ha dado pistas de estar en capacidad de enfrentar al Estado colombiano, de utilizar violencia predatoria y de generar impacto humanitario sobre las poblaciones", de acuerdo con la FIP.

Para esta organización también deben considerarse los desertores individuales y las milicias de las FARC que no se hayan plegado a la desmovilización del grupo, que representan una amenaza limitada a la seguridad a nivel local.

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