“Es un alivio, pero nadie festeja”: el polémico caso del niño con Asperger apartado de una clase de Argentina por la presión de unas madres

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Image caption El chat de las madres celebrando la separación de un niño con Asperger se hizo viral.

"Esto iba a pasar, porque nosotros estamos suplicando por el bienestar de nuestros hijos desde hace tres años".

Mirian lleva a su hijo al colegio San Antonio de Merlo, provincia de Buenos Aires, y es una de las madres que aparece en el polémico chat de Whatsapp que se hizo viral esta semana y en el que se celebra la separación de una clase de un chico diagnosticado con síndrome de Asperger.

Mirian, que no quiere revelar su apellido, le contó a BBC Mundo que desde que esa conversación comenzó a circular por internet recibió decenas de amenazas de muerte.

"Tuve que tener el teléfono apagado. Otras mamás cambiaron su número. Yo no lo cambié porque considero que no hice nada grave", dijo.

Del mismo modo Cristina P., otra de las madres que aparece en la conversación, también recibió amenazas.

"Esto se hizo caótico por un chat que era privado y que se volvió público".

"A nosotros no nos molesta tener al niño en el aula porque tiene tal síndrome o condición. A nosotros nos preocupa el bienestar físico, emocional y psicológico de nuestros hijos. En qué condiciones están en el aula aprendiendo", le dijo a BBC Mundo.

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Image caption El colegio decidió apartar al niño como una estrategia educativa. (Imagen ilustrativa)

¿Qué fue lo que pasó?

El pasado 30 de agosto se produjo una conversación por Whatsapp entre las madres de cuarto grado del colegio San Antonio, de la localidad bonaerense de Merlo.

En ella muchas celebraban la separación de un niño diagnosticado con síndrome de Asperger de una clase de cuarto grado a la que asisten sus hijos.

Esa conversación se filtró y fue publicada por la tía del niño Rosaura Gómez en Facebook, donde denunciaba la discriminación que sufre su sobrino.

"Muy triste que hablen así de una criatura", dice su mensaje en la red social con las capturas de pantalla del polémico intercambio de mensajes de las madres.

Y el chat de volvió viral.

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"Como mamá, esto me pone muy mal. A ningún papá le gusta que su hijo sea apartado", dijo al canal de noticas C5N, Paola Giacco, mamá del chico separado del grado, al referirse al chat.

Giacco defiende la manera en la que el colegio ha tratado a su hijo y responsabiliza al resto de los padres por la discriminación en contra del menor.

"El chat de los padres me dio vergüenza ajena", señaló al canal de noticias TN.

"No me llamó ninguna para pedirme disculpas. En vez de aceptar que se equivocaron con el festejo, quieren justificarlo", agregó.

Desde la escuela también criticaron la actitud de los padres que celebraron que se separara al chico como una victoria.

Para el representante legal del colegio San Antonio, Gustavo González, "la sorpresa más grande de nosotros como escuela es que los padres se apropien de esta situación".

"Nos duele lo que han volcado los papás en las redes sociales porque eso nos inhabilita a poder trabajar", dijo al diario La Nación.

Un problema viejo

Según confirmaron los responsables del colegio y las madres del grupo, el niño fue recibido en su clase en 2015 con un diagnóstico de síndrome de Asperger.

¿Qué es el síndrome de Asperger?

es un tipo de autismo de por vida que afecta cómo la gente percibe el mundo e interactúa con los demás.

  • * Las personas con Asperger tienen una inteligencia media o por encima del promedio.

  • * Tienen pocos problemas con el habla pero pueden tener dificultades con la comprensión y procesamiento del lenguaje.

  • Algunas personas con síndrome de Asperger dicen que el mundo se siente abrumador y esto puede causarles ansiedad.

  • * Con el tipo de apoyo adecuado, todos pueden vivir una vida satisfactoria con sus propias elecciones.

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Cristina P. asegura que a ella no le consta que el pequeño tenga este síndrome.

"Es lo que dice la mamá y el colegio se reserva los derechos de preservar los datos de los niños porque son menores", explicó a BBC Mundo.

Según algunos padres, el chico fue suspendido en varias oportunidades por golpear a compañeros y maestros.

Ambas madres coincidieron en que siempre hubo disposición del colegio y del grupo de padres para brindarle ayuda.

A principios de este mes, el colegio San Antonio decidió aplicar una nueva estrategia y cambiar al menor de grupo de trabajo, pero negó que se tratase de un acto de discriminación.

"Era conveniente generarle un nuevo entorno, con un nuevo docente, que se sienta estimulado frente a un nuevo grupo o clase y que pueda rendir académicamente en ese cuadro de novedad, en ningún momento es separarlo del curso", le dijo Gustavo González al diario argentino La Nación.

Arrepentimiento

Al reflexionar sobre las palabras y emojis volcados en el chat, las mamás justificaron sus palabras.

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Image caption "Es un alivio pero nadie festeja una expulsión", dijo una de las madres. (Imagen ilustrativa)

"Yo me hago cargo de lo que yo escribí: va a ser un alivio para nuestros nenes pensando en todo lo que pasó", aseguró Cristina,

Aunque reconoce que "quizás ese festejo es muy grosero y discriminador, en realidad no lo es tanto porque estamos pidiendo que se haga algo con el chico".

"Estamos pidiendo por el derecho de ese niño y por los derechos de nuestros hijos a estudiar en un ambiente que sea favorecedor para el aula".

Mirian, por su parte, lamentó haber participado de esa conversación.

"Estoy arrepentida de haber escrito en el chat, no debí hacerlo pero es lo que me salió en ese momento. No discriminé a nadie con este mensaje ni festejé nada, solo pensé que mi hijo iba a estar mejor", le dijo a BBC Mundo.

"Tenemos que trabajar en un montón de cosas como padres, pero quizás ya estamos condenados como los discriminadores, mala gente, como una porquería y en realidad esto no es así", reflexionó Cristina P.

"Es un alivio pero nadie festeja una expulsión. El chico sigue estando en el colegio y con nuestros hijos, eso es lo que no terminan de entender el resto", dijo.

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