Quién era y de qué acusaban a Rubén Cárdenas Ramírez, el mexicano ejecutado en Texas

Rubén Cárdenas en prisión
Image caption Rubén Cárdenas fue encontrado culpable por un jurado en 1998. (Foto: Departamento de Justicia Criminal de Texas)

El mexicano Rubén Cárdenas Ramírez fue ejecutado en una prisión de Texas este miércoles, cumpliéndose así la pena de muerte a la que fue condenado por la violación y asesinato de una prima, lo cual él siempre negó.

Pese a las peticiones del gobierno de México, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) y expertos de Naciones Unidas, la justicia de Texas completó el castigo para Cárdenas, de 47 años, quien fue declarado muerto a las 22:26 hora local (04:26 GMT) en la prisión de Huntsville.

La negación por parte de la Corte Suprema de Estados Unidos de la última apelación de la defensamotivó un retraso de más de cuatro horas sobre la hora de la ejecución programada inicialmente.

Cárdenas fue acusado y encontrado culpable del secuestro, violación y asesinato de su prima Mayra Laguna, quien tenía 16 años, un crimen ocurrido cerca de la ciudad de McAllen, en el sur de Texas.

Los padres de la adolescente había reportado su desaparición en febrero de 1997.

Como parte de la investigación, la policía interrogó a Cárdenas, quien era cercano a la familia y se había presentado voluntariamente ante las autoridades.

Luego de varias horas de ser cuestionado, más de 20 según la defensa, hizo una confesión.

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Image caption El mexicano fue ejecutado mediante una inyección letal en la prisión de Huntsville, Texas.

Él y un cómplice, José Antonio Castillo, entraron sigilosamente a la casa de Laguna para llevársela por la fuerza, según se dijo en el juicio llevado a cabo en 1998.

"(Cárdenas) la ató con cinta adhesiva, luego la metió en un vehículo con el otro acusado y condujo a un lugar remoto", según consta en los registros del Departamento de Justicia Criminal de Texas.

"Cárdenas violó a la víctima, la golpeó severamente con sus puños y la estranguló, causándole la muerte. Cárdenas arrojó su cuerpo a un canal cercano", dice la síntesis del caso.

Castillo fue detenido días después del crimen y actualmente cumple una sentencia de 25 años de prisión, por el cargo de secuestro agravado, que finaliza en 2022.

"Coacción"

"Yo no maté a mi prima, yo soy inocente", dijo Cárdenas a Maricela Luna, una amiga con la que habló el sábado pasado.

"No tengo miedo, yo sé de qué me voy morir... Estoy en manos de Dios, se hará su voluntad", le dijo, según explicó Luna en una entrevista con el diario mexicano Reforma.

La defensa de Cárdenas sostenía que la confesión de su cliente fue hecha bajo "coacción".

Además, el gobierno mexicano señala que a su ciudadano no le permitieron tener asistencia consular, por lo que considera el proceso en su contra "ilegal".

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Image caption Cárdenas se despidió de su madre, de sus hermanos y de sus hijos en Walls, el corredor de la muerte en Huntsville.

"El hecho de que haya existido una violación al debido proceso, y por otro lado a la convención de Viena, no tener la posibilidad de una entrevista con un funcionario consular de entrada es una violación, el tema es que de origen hay una falla, y desde nuestra perspectiva es un acto ilegal", dijo Carlos Manuel Sada, de la Cancillería mexicana.

El martes, el Tribunal de Apelaciones Criminales de Texas, la máxima instancia en la materia de ese estado, rechazó la petición que hizo la defensa para que se practicaran pruebas de ADN que la defensa pidió para demostrar la inocencia de Cárdenas.

El tribunal determinó que se trataba de una estrategia dilatoria de la defensa, según reportó la agencia EFE.

Incluso nuevas pruebas de ADN que "no fueran consistentes con el perfil de Ramírez Cárdenas" no lo exculparían de responsabilidad, determinó el Tribunal de Apelaciones Criminales.

También la Junta de Perdones y Libertades Condicionales de Texas negó por unanimidad (6-0) otorgar clemencia o conmutar la sentencia del mexicano.

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Image caption Los familiares de Cárdenas en México esperaban este miércoles recibir noticias de la ejecución.

Maurie Levin, la abogada del mexicano, consideró en que la justicia de Texas se amparó en "tecnicismos legales" para tomar una decisión que, en su opinión, "viola las nociones más básicas de equidad y justicia".

"Hay pruebas (de ADN) disponibles que podrían demostrar su inocencia", dijo Levin a EFE.

Instancias internacionales

El caso de Cárdenas también había generado pronunciamientos de instancias internacionales.

Expertos independientes en Derechos Humanos de Naciones Unidas pidieron al gobierno de Estados Unidos que suspendiera la ejecución "por temor de que no recibió un juicio justo".

Se estaría "aplicado la pena de muerte sin cumplir con los estándares internacionales de derechos humanos", dijeron.

Y el presidente mexicano Enrique Peña Nieto dijo que "condena" esta ejecución.

También la CIDH había pedido al gobierno de EE.UU. "una reparación efectiva" para Ramírez Cárdenas que incluyera "la revisión de su juicio conforme a las garantías del debido proceso y de un juicio justo".

Sin embargo todas las peticiones fueron denegadas y la sentencia fue cumplida.

"No puedo ni quiero disculparme por un crimen que cometió otro, pero volveré a por justicia. Pueden contar con ello", dijo el mexicano en uso de su derecho a unas últimas palabras antes de recibir la inyección letal, informó EFE.

Por su parte, la familia de Mayra Lagunas escribió en una declaración: "Las palabras no pueden describir el alivio que se siente al saber que hay verdadera paz después de tanto dolor y tristeza".

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