Omar Mateen había estado varias veces en el club de Orlando antes de cometer el ataque y usaba apps gays, aseguran testigos

Image caption Hacia las dos de la madrugada Omar Mateen abrió fuego en el club nocturno Pulse.

Kevin West estaba en el estacionamiento de Pulse, -el club nocturno de Orlando, en Florida, donde se produjo el tiroteo más sangriento de la historia reciente de EE.UU.- cuando vio a Omar Mateen entrar al establecimiento.

Era la 1 de la madrugada del domingo.

Una hora después Mateen abrió fuego contra los asistentes, provocando la muerte de al menos 49 personas, en lo que ha sido descrito como el ataque más sangriento de la historia reciente de Estados Unidos.

Cuando llegó al local, llevaba una gorra oscura y hablaba por teléfono, les contó West a los medios de comunicación locales.

Se saludaron con un escueto "hey".

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Image caption El ataque a un club popular entre los gays ha reinstalado el debate sobre la homofobia en EE.UU.

Se habían conocido hacía un año, a través de la aplicación de citas para hombres Jack'd, explicó West.

Y aunque luego le perdió la pista, lo había visto en varias ocasiones en el Pulse, un club nocturno en el que se reunía la comunidad LGTB de la ciudad.

"Así que lo reconocí en seguida", aseguró este veterano de la Marina de 37 años.

"Recuerdo los detalles. Nunca olvido una cara".

"Asiduo en el bar"

Nada más saber del tiroteo, West corrió a la comisaría local.

Allí, la policía convocó a agentes de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés), quienes le mostraron una foto de Mateen en la pantalla de una computadora.

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Image caption La comunidad gay está en duelo tras el tiroteo del domingo.

"Les dije que era él y les di mi celular y la información para conectarse a Jack'd", le dijo West al diario local Orlando Sentinel.

West no es el único que asegura haber contactado con Mateen a través de apps de citas o que dice haberlo visto en Pulse antes de la noche del ataque, aunque no hay confirmación de ello por parte del FBI o de la policía local.

Cord Cedeno, un vecino de Orlando de 23 años, es otro de ellos.

"Compartía su fotografía en los sitios, por lo que era fácil reconocerlo", le contó Cedeno al diario estadounidense The Washington Post.

Según su relato, coincidió alguna que otra vez con él en Pulse, algo que también asegura Ty Smith.

"A veces se sentaba en la esquina y bebía solo y otras se emborrachaba tanto que se volvía ruidoso y agresivo", le indicó al Orlando Sentinel.

"No solíamos hablar mucho con él, pero me acuerdo que en alguna ocasión nos contó sobre su padre", explicó.

"Y también nos dijo que tenía esposa y un hijo".

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Image caption El ataque de Orlando ha sido el más sangriento de la historia reciente de EE.UU.

"Llevaba al menos tres años yendo al bar", le dijo al diario The Canadian Press Chris Callen, quien actúa en el Pulse con el nombre artístico de Kristina McLaughlin.

Otra dimensión

Estos testimonios añaden otra dimensión al retrato del autor de la matanza que se empezó a formar tras el tiroteo.

El domingo su exesposa Sitora Yusufiy y un compañero de la empresa de seguridad en la que trabajaba, Daniel Gilroy, lo pintaron como una persona "inestable" y "violenta".

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"Él era mentalmente inestable", dice exesposa de Mateen, el atacante de Orlando

Yusufiy declaró a la prensa que Mateen la había golpeado en varias ocasiones durante su matrimonio, entre abril de 2009 y 2011.

"Era un enfermo mental. Esa es la única explicación que puedo dar. Estaba evidentemente perturbado".

Y en unas declaraciones similares, Gilroy le dijo al diario local Florida Today que "estaba desquiciado y era inestable". "Hablaba de matar a gente".

También se supo que había sido interrogado por el FBI por presunto extremismo en dos ocasiones, en 2013 y en 2014, pero que las investigaciones terminaron cerrándose.

Y el mismo domingo se reportó que momentos antes del ataque Mateen había llamado al teléfono de emergencia 911 y que había reivindicado su lealtad al grupo autodenominado Estado Islámico (EI).

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Image caption Los medios locales recogen al menos cuatro testimonios de este estilo.

Sin embargo después el director del FBI, James Comey, aclaró que las llamadas realizadas por Mateen fueron tres y que en ellas también había mostrado su apoyo al rival de EI en Siria, el Frente Al Nusra, y a los atacantes del maratón de Boston, quienes no tenían vínculos con EI.

Por su parte, el presidente de EE.UU., Barack Obama, declaró este lunes que no hay una evidencia concreta de que Mateen hubiera actuado bajo la dirección de una red más grande y que parecía estar inspirado por posturas extremistas en internet.

"Ante esto, los medios estadounidenses han empezado a hacerse otra pregunta", afirma John Sopel, el editor de Norteamérica de la BBC.

"Y la pregunta es: ¿tuvo el ataque más que ver con una sexualidad reprimida que con una ideología islamista?".