La medida sin precedentes de China para prohibir que dos jóvenes legisladores prodemocracia de Hong Kong ocupen sus escaños

Yau Wai-ching y Sixtus Leung Derechos de autor de la imagen EPA
Image caption Yau Wai-ching (izq) y Sixtus Leung (der) se rehúsan a jurar lealtad a Pekín.

China ha tomado la medida sin precedentes de intervenir en la política de Hong Kong y está impidiendo que dos jóvenes legisladores asuman su cargo en el Consejo Legislativo del territorio.

Los jóvenes en cuestión son dos activistas del movimiento que promueve la independencia del territorio de China, Sixtus Leung y Yau Wai-Ching, que se rehúsan a jurar lealtad a Pekin en su toma de posesión.

Según medios estatales, el gobierno chino considera que una sección de la ley de Hong Kong establece que cualquier funcionario que no jure lealtad apropiadamente no puede asumir su cargo.

La medida surge después de semanas de caos en el Consejo Legislativo de Hong Kong.El domingo estallaron protestas y algunos disturbios, y al menos cuatro personas fueron arrestadas.

El jefe ejecutivo del territorio, CY Leung, declaró que su gobierno "implementaría totalmente" el dictamen.

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Image caption La policía en Hong Kong usó gas pimienta en los manifestantes el domingo.

Hong Kong es una región semiautónoma bajo el marco de "un país, dos sistemas" puesto en vigor cuando Reino Unido entregó el territorio a China en 1997.

Pero su "miniconstitución", la Ley Básica, establece que Pekín sigue teniendo la última palabra sobre cómo interpretar sus leyes.

Leung y Yau pertenecen al Partido Inspiración Joven, que brotó de las protestas prodemocracia de 2014 y que proclama el rompimiento total de Hong Kong de China.

Los legisladores fueron elegidos en septiembre y han intentado prestar sus juramentos en repetidas ocasiones, pero cada vez, de forma provocadora, han cambiado la redacción de éstos.

En sus juramentos incluyen una variación de una palabra despectiva para referirse a China y han desplegado un cartel independentista: "Hong Kong no es China".

Dichos juramentos fueron invalidados en medio de escenas caóticas en el Consejo Legislativo.

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Image caption Yau desplegó un cartel que decía "Hong Kong no es China" durante uno de sus juramentos.

La intervención de Pekín, con su interpretación de las leyes de Hong Kong, es una medida sin precedentes en la política del territorio desde que éste fue entregado a China.

Y surgió después de que un tribunal local emitiera su propio dictamen sobre si los dos jóvenes deberían prestar juramento una vez más.

El decreto de Pekín establece que los legisladores que prestan juramento deben hacerlo "con sinceridad y solemnidad". Deben leer "con precisión, completa y solemnemente" la porción de sus juramentos que jura lealtad a Pekín.

Y agrega que de no hacerlo así, el legislador será descalificado para ocupar su cargo.

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Image caption Los manifestantes llevaban paraguas, un símbolo de las protestas pro democracia de 2014.

Aunque no nombra a los jóvenes, el dictamen significa efectivamente que Leung y Yau no podrán ocupar sus escaños.

Un portavoz del Consejo de Estado del gobierno chino, citado por la agencia estatal china, Xinhua, declaró que la medida era "absolutamente necesaria" y "cumple con la aspiración común de todo el pueblo chino", incluida la gente de Hong Kong.

Li Fei, vicesecretario del principal comité del Congreso Popular Nacional, el máximo órgano legislativo de China, advirtió que no habría "ni oscuridad ni misericordia" en la "actitud firme y clara de Pekín para contener y detener a las fuerzas de independencia de Hong Kong".


Análisis

La visión más amplia de Pekín - Carrie Gracie, editora de asuntos de China, BBC

Para el movimiento prodemocracia de Hong Kong, la intervención de China es un desafío a la libertad de expresión y la independencia judicial, pero para Pekín, la visión más amplia es primordial.

Toda conversación sobre independencia es vista como una amenaza y en China, el separatismo es un crimen y hacer campaña por la independencia resulta en una larga condena en prisión.

Permitir que los miembros elegidos del Consejo Legislativo de Hong Kong usen una plataforma de tan alto perfil y tan pública para insultar a China y hablar de Hong Kong como una nación es impensable.

Los tribunales de Hong Kong pueden defender las libertades que les prometieron cuando Reino Unido entregó el territorio a China hace casi dos décadas.

Pero esta intervención de Pekín es un recordatorio de que China está determinada a decidir los límites de esas libertades.

La pregunta para los jóvenes activistas democráticos de Hong Kong ahora es hasta dónde llevar a cabo su resistencia.

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