Cómo un perrito desató el mayor escándalo de corrupción en Corea del Sur y apartó del poder a la presidenta Park

  • 9 diciembre 2016
Ko Young-tae, quien ha estado vinculado directamente con la confidente de la presidente surcoreana. Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Ko ha negado haber tenido un amorío con Choi Soon-sil, confidente de la presidenta surcoreana.

¿Es posible que un escándalo que provocó el juicio político a la presidenta de Corea del Sur haya empezado por un cachorro?

Según un testimonio que dio ante el Parlamento uno de los involucrados en la trama, sí.

El exesgrimista Ko Young-tae reveló cómo una discusión por los cuidados de un perro lo motivó a revelar información a la prensa que eventualmente llevó al juicio político a la presidenta Park Geun-hye.

Ko está vinculado directamente con Choi Soon-sil, de 60 años, la confidente de la presidenta que se enfrenta a cargos de corrupción y conflictos de interés.

Choi fue acusada de usar su amistad con la mandataria para inmiscuirse en la política nacional y solicitar donaciones de empresas.

Y la presidenta está acusada de abuso de poder y violaciones constitucionales.

Todo comenzó en 2014, cuando Choi le pidió a Ko que cuidara al cachorro de su hija.

Una pelea "muy grande"

El hombre se llevó al perro a su casa pero salió a jugar una ronda de golf, lo que enfureció a Choi, quien lo acusó de haber abandonado al animal.

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Image caption Ko ha sido objeto de fascinación pública desde que se conoció el escándalo.

"Tuvimos una pelea muy grande", dijo Ko en la declaración que dio al comité parlamentario que investiga a la presidenta.

A partir de entonces su relación fue cuesta abajo. "Me trató como un esclavo, maldiciéndome en muchas ocasiones", señaló.

Herido y molesto, Ko decidió acudir a la prensa para detallar los intríngulis de la relación entre la presidenta Park y Choi.

Durante meses, recolectó evidencia de la injerencia de Choi sobre el gobierno de Park, con material de video que mostraba a Choi tratando a aliados presidenciales como sus asistentes personales.

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Image caption El Parlamento votó a favor de hacerle un juicio político a la presidenta.

Ko participó después en una entrevista de televisión en la que dijo que la "actividad favorita" de Choi era editar los discursos de la presidenta.

Los reporteros buscaron evidencia para respaldar su alegato y obtuvieron una tablet que contenía autorretratos de Choi y archivos de discursos presidenciales.

Park admitió después que le dio acceso inapropiado a Choi a asuntos gubernamentales, incluidos sus discursos, y se disculpó.

La mandataria negó, sin embargo, las acusaciones de corrupción de la fiscalía.

Pero, ¿cómo obtuvo este personaje un acceso tan directo a las involucradas en el mayor escándalo del país?

Vistiendo a la presidenta

Según Ko, su relación con la empresaria Choi Soon-sil comenzó en 2012, poco después de que Park fuese electa como presidenta.

El negocio de Ko en ese entonces consistía en administrar una compañía de carteras y ropa llamada Villomillo.

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Image caption El escándalo está centrado en la relación cercana entre la presidenta y su amiga Choi Soon-sil.

Un día un amigo le pidió que le mostrara algunos de los productos de la marca a un comprador misterioso.

"Ahí fue cuando vi a Choi por primera vez", dijo en su declaración pública esta semana.

A Choi le gustaron las prendas y Ko comenzó a suministrarle artículos que acababan en el armario de la presidenta Park.

Le entregó cerca de 40 bolsos de lujo hechos con piel de cocodrilo y de avestruz, y 100 prendas hechas a la medida de la mandataria.

Costaron decenas de miles de dólares, y Choi pagó todo de su propio bolsillo, según Ko.

Sobre la pregunta de si mantenía una relación sentimental con Choi, Ko respondió que solo eran amigos.

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Image caption Choi fue acusada de tráfico de influencias.

Como el modisto no oficial de Park, comenzó a disfrutar de una creciente fama, especialmente después de que se vio a la presidenta llevando una cartera de Villomillo en 2013, según reportes de medios locales.

La información que dio Ko, junto a otras revelaciones sobre los sospechosos negocios de Choi, desataron indignación pública.

Esto provocó una investigación de gran alcance que ya ha expuesto a ejecutivos de corporaciones y celebridades.

Cuando le preguntaron en el Parlamento a Ko si temía oponerse a Choi, la mano derecha de la presidenta, respondió "no".

"Estaba molesto y nunca pensé en eso", declaró. "No me arrepiento".

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