El británico al que indemnizaron tras estar encarcelado en Guantánamo y que acabó inmolándose en Irak

Abu Zakariya al-Britani Derechos de autor de la imagen AP
Image caption Estado Islámico publicó un comunicado indicando que Abu Zakariya al-Britani había llevado a cabo un ataque suicida en Mosul.

Su nombre de batalla era Abu Zakariya al Britani -"el británico"- y según una declaración del autodenominado Estado Islámico, murió durante un ataque suicida esta semana llevado a cabo en la ciudad iraquí de Mosul.

Su historia podría ser una más de los miles de ciudadanos europeos que han viajado a Siria e Irak para unirse a la lucha del grupo extremista.

Pero Abu Zarakiya, a quien también se le conocía como Jamal al-Harith, había sido liberado de la cárcel de Guantánamo en 2004 y, según algunos informes, el gobierno británico le pagó una compensación que calculan en US$1,25 millones por el hecho, algo que su familia negó.

El caso, como era de esperarse, ha causado consternación en Reino Unido y muchos se preguntan cómo este individuo logró viajar a Siria e Irak después de haber sido un prisionero de la cárcel militar que controla Estados Unidos en Cuba.

Se cree que Jamal al Harith era originalmente Ronald Fiddler, y nació en Manchester, Inglaterra, hace 50 años.

No sabe cómo ni cuando el hombre se radicalizó, pero su familia publicó una declaración este miércoles en la que dice que cualquier cosa que él haya hecho o no, lo cierto es que "era un hombre totalmente cambiado tras sus dos años encarcelado en Guantánamo".

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Image caption Cuando fue liberado en 2004, Al Harith habló del "abuso sistemático" que sufrió en la cárcel de Guantánamo.

Fiddler fue enviado a Guantánamo en 2002. Pero su trayecto había comenzado un año antes, cuando viajó a Quetta, en Pakistán.

Allí fue detenido por miembros del Talibán, quienes pensaron que era un espía británico, y lo enviaron a Kandahar, Afganistán.

Y a fines de 2001 fue detenido por las fuerzas estadounidenses.

Algunos medios británicos citan a su hermana, Maxine Fiddler, diciendo que inicialmente Al Harith creyó que los estadounidenses eran "sus salvadores".

Estos, sin embargo, lo enviaron a Guantánamo en 2002.

Tal como informa el diario The New York Times, dos años después, el mayor general Michael Dunlavey, quien estaba a cargo de las operaciones de inteligencia en Guantánamo, recomendó que Al Harith fuera liberado o transferido, en base a una evaluación de que el sujeto "no estaba afiliado con líderes de al Qaeda ni el Talibán".

"Bajo riesgo"

Tras su liberación, Al Harith regresó a Reino Unido, donde ya no se le consideró un riesgo de seguridad.

"Su abogado me dijo que cuando Al Harith regresó (a Reino Unido) tras los dos años encarcelado en Guantánamo, en marzo de 2004, ya había sido interrogado tan extensamente que su entrevista con los oficiales de seguridad británicos duró sólo 20 minutos", explica Frank Gardner, corresponsal de asuntos de seguridad de la BBC.

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Image caption Jamal al Harith en 2001 rodeado de periodistas en la cárcel de Kandahar, Afganistán.

Entonces se retiraron todos los cargos contra Al Harith. Los medios británicos aseguran que el gobierno británico le pagó al hombre £1 millón.

Pero su familia indicó que la cifra era "una compensación para un grupo que incluía a cuatro personas inocentes, incluido Jamal (Al Harith)".

Según Frank Gardner, en 2004 Al Harith "fue evaluado, correctamente en ese momento, como un bajo riesgo de seguridad para la población británica y pasó los siguientes 10 años viviendo en o cerca de Manchester con su joven familia, sin mostrar ningún indicio de extremismo violento".

Pero se cree que alrededor de 2013 Al Harith volvió a radicalizarse y decidió ir a Siria para unirse a Estado Islámico. Y su decisión pasó sin ser detectada por las autoridades de seguridad británica.

"En vista de como eligió poner fin a su vida, el caso de Jamal al Harith ciertamente es vergonzoso para los que estaban en el gobierno en 2004 y 2010", afirma Frank Gardner.

"Y también para quienes estuvieron encargados de evaluar qué tipo de amenaza de seguridad representaba entre 2004 y 2014", agrega.

"Vigilado"

Por su parte, Usama Hasan, analista de la Fundación Quillian le dijo a la BBC: "Es realmente difícil de comprender cómo este hombre logró viajar a Siria".

"Lo único que podemos asumir es que viajó con un pasaporte falso y bajo un nombre falso. Pero en mi opinión, se puede pensar que la gente que ha estado en Guantánamo debe estar cuidadosamente vigilada por las agencias de inteligencia tanto estadounidenses como británicas".

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Image caption Jamal al Harith al salir de la base aérea de Northolt, Inglaterra, tras ser liberado en 2004.

Ni las autoridades estadounidenses ni las británicas han confirmado que el hombre que EI presentó como el atacante suicida que murió esta semana es efectivamente Al Harith, o Ronald Fiddler.

Pero Leon Jameson, quien afirma es el hermano mayor de Al Harith, ha dicho a los medios que el hombre que presenta EI en su comunicado es su hermano.

"Es él. Lo sé por su sonrisa" afirma. Y asegura que la última vez que habló con Al Harith fue hace dos años, antes de que viajara a Siria.

En 2015 la esposa de Al Harith, Shukee Begum, le dijo al programa de noticias británico Channel 4 News, que había viajado a Siria con sus cinco hijos para tratar de persuadirlo de que volviera a casa.

"Es mi esposo y de pronto, él ya no está", le dijo al programa. "Estaba pensando en el futuro de los niños".

"Entonces decidí que iría a hablar con él para tratar de que entrara en razón", señaló.

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Image caption Jamal Al Harith fue prisionero del Talibán en Afganistán en 2001, antes de ser enviado a Guantánamo.

Begum lo encontró en Siria pero, como le dijo a Channel 4, la experiencia que vivió bajo el régimen de EI y sus simpatizantes, lo que describió como "una mentalidad de gánsteres", no le gustó.

Al final se dio cuenta de que no convencería a Al Harith de regresar a Reino Unido así que decidió huir de EI. Se cree que la mujer y los niños están actualmente en el norte de Siria.

La pregunta que muchos se plantean ahora es ¿cómo logró engañar Al Hairth al gobierno británico?

Tal como le dijo a la BBC Afzal Ashraf, investigador de asuntos de seguridad de la Universidad de Nottingham, Inglaterra, "cuando tienes decenas o centenares de sospechosos, hay muy poco que los servicios de seguridad puedan hacer para vigilarlos a todos todo el tiempo".

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