"Como la prueba de un misil": ¿qué mensaje estaría enviando al mundo Corea del Norte si fuera responsable de la muerte de Kim Jong-nam, el hermanastro de su líder?

Kim Jong-nam, el hermanastro del líder de ese país, Kim Jong-un, en una foto de 2001 en un aeropuerto de Japón. Derechos de autor de la imagen AP
Image caption Kim Jong-nam, el hermanastro del líder de Corea del Norte, Kim Jong-un, en una foto de 2001 en un aeropuerto de Japón.

Las autoridades de Corea del Sur fueron contundentes: agentes de Corea del Norte orquestaron la muerte de Kim Jong-nam, el hermanastro del líder de ese país, Kim Jong-un, ocurrida la semana pasada en el aeropuerto de Kuala Lumpur, Malasia.

El gobierno malasio, por su parte, informó que está buscando a un diplomático de la embajada de Corea del Norte para interrogarlo en relación a la investigación sobre el asesinato que ha conmocionado a Asia.

Mientras tanto, Pyongyang -a quien ambos países apuntan como responsable de esta muerte- se ha limitado a reconocer el deceso en Malasia de uno de sus ciudadanos y a exigir a Kuala Lumpur la repatriación del cadáver, algo que no ha sucedido.

El embajador norcoreano llegó a decir que el gobierno malasio está conspirando con "fuerzas hostiles".

La autopsia practicada a Kim Jong-nam reveló que este murió tras ser envenenado con el agente nervioso VX, clasificado como un arma de destrucción masiva por Naciones Unidas.

La policía de Malasia informó que las dos mujeres que se le acercaron a Kim en el aeropuerto están bajo custodia y que buscan a varios sujetos de nacionalidad norcoreana para interrogarlos.

"Un crimen como ese no se produce por accidente", dice Joaquín Floto, exeditor de la región asiática de la BBC.

"Y ahora que se ha confirmado que su muerte fue causada por una sustancia química, para muchos expertos es inconcebible que Corea del Norte no esté detrás".

Derechos de autor de la imagen Cámara de seguridad del aeropuerto
Image caption El momento en que una de las mujeres le pasa un pañuelo por la cara a Kim Jong-nam donde podría estar el tóxico.

El primogénito

Kim Jong-nam era el primogénito del fallecido líder Kim Jong-il y, por lo tanto, era considerado por algunos como principal sucesor del régimen comunista norcoreano.

Sin embargo, fue descartado por la clase política que tenía que encontrar un sucesor para Kim Jong-il dentro de su propia familia en favor de Kim Jong-un.

En cualquier caso, el hecho de que Kim Jong-nam formara parte la dinastía en la que se ha convertido el liderazgo de Corea del Norte, lo ponía en un lugar destacado como potencial reemplazo de Kim Jong-un.

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Image caption Una de las sospechosas del ataque vestía una camisa blanca con el texto: "LOL", siglas en inglés que significa "riendo a carcajadas".

Eso, advierte Joaquín Floto, no es algo que se estuviera planteando o que fuera realmente probable, pero es parte de la especulación que surge cuando se trata de entender lo que sucede en uno de los países más herméticos del mundo.

Kim, explica el periodista, no representaba una amenaza para el liderazgo de Pyongyang.

"Al menos no era una amenaza obvia. Había vivido fuera de Corea del Norte por muchos años, residía en Macao y viajaba mucho a Malasia".

Políticamente no era muy activo, aunque se le atribuyen unas declaraciones en las que abordó el futuro de su país y se mostró partidario de reformas.

¿Amenaza percibida?

Sin embargo, de acuerdo con el periodista, la supuesta responsabilidad del liderazgo de Corea del Norte en el asesinato de Kim puede ser visto como un acto de protección de la élite que gobierna el país o como una maniobra de una facción interna del partido gobernante, el Partido de los Trabajadores.

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Image caption Kim Jong-un, líder de Corea del Norte, en un foto del 22 de febrero de 2017 durante un acto oficial en Pyongyang.

"Algunos analistas dicen que, en Pyongyang, Kim Jong-un quizás no se siente muy respaldado, quizás se imagina que hay una amenaza a su liderazgo y siente que debe actuar frente a eso", señala Floto.

"Al mismo tiempo es un mensaje muy fuerte a todos los miembros del gobierno que han desertado o que están pensando hacerlo: 'No importa dónde estén, los vamos a atrapar'".

Floto recuerda que durante el gobierno Kim Jong-un se han dado varias purgas.

Una investigación especial del programa Panorama de la BBC, publicada en agosto de 2016, señalaba que desde que Kim Jong-un llegó al poder tras la muerte de su padre en 2012, le ha quitado poder a las Fuerzas Armadas y e inició una purga en el ejército.

"La reputación que tiene Kim Jong-un en el ejército es que es más dictador que su abuelo, Kim Il-sung, y que Kim Jong-il, su padre", le dijo un desertor militar a Panorama.

Más allá de Asia

El hecho de que se haya usado un arma química tan especializada y compleja también transmite un mensaje, según Joaquín Floto.

"Hay que verlo desde el contexto de la geopolítica", señala el periodista de la BBC.

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Image caption Corea del Norte recientemente realizó una prueba de una nueva turbina para un misil balístico intercontinental.

Si llegase a comprobarse que el gobierno de Corea del Norte tiene responsabilidad en la muerte de Kim, las implicaciones en el ámbito internacional serían de alto impacto.

"Sería un acto de disuasión tan fuerte como la prueba de un misil, como una prueba de un arma nuclear", indica Floto.

En Corea del Sur, indica el periodista, la gente es muy consciente de que justo al norte de la frontera, hay 20.000 piezas de artillería pesada apuntando a la capital de Corea del Sur.

Para muchos expertos, ese sería el mensaje que estaría enviando Pyongyang: "Más allá de la aspiración de tener un arsenal nuclear, tenemos armas químicas".

Y pareciera que es un recordatorio dirigido no sólo a China sino también al gobierno de Estados Unidos.

"El mensaje sería que el costo de contemplar un acto militar contra Corea del Norte va a ser inmenso y no sólo porque ahora dicen tener un mísil balístico que puede alcanzar Estados Unidos", señala el periodista de la BBC.

Y es que en enero, con un sólo tuit, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, desestimó las declaraciones de Corea del Norte de que está desarrollando misiles capaces de alcanzar a Estados Unidos.

Trump ridiculizó las aseveraciones del líder norcoreano de que las preparaciones están en sus últimas etapas, con una simple pero lapidaria frase: "No sucederá".

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