"No soy soy una Madre Teresa": habla con la BBC la premio Nobel de la Paz Aung San Suu Kyi tras acusaciones de limpieza étnica de la minoría musulmana en Birmania

Aung San Suu Kyi en entrevista con Fergal Keane de la BBC
Image caption Para muchos en la comunidad internacional, que Aung San Suu Kyi no denuncie la tragedia de los rohingya no es compatible con un Premio Nobel.

"No creo que se esté dando una limpieza étnica. Creo que 'limpieza étnica' es una expresión demasiado fuerte para lo que está sucediendo", afirmó Aung San Suu Kyi en una entrevista exclusiva con Fergal Keane, corresponsal especial de la BBC.

Lo que ha estado sucediendo, en meses recientes, es la huída de hasta 70.000 rohingya -una discriminada y perseguida minoría étnica musulmana- del conflictivo estado birmano de Rakhine hacia el vecino Bangladesh.

No obstante, cuando fue encarada con ese hecho, la premio Nobel de la Paz y virtual mandataria de Birmania, negó que la situación fuera más allá de conflictos entre partes opuestas.

"Creo que hay mucha hostilidad, pero también se trata de musulmanes matando a otros musulmanes que sospechan de colaborar con la otra parte", expresó.

Aseguró que el gobierno, del cual ella es Consejera pues está vetada de ser presidenta, le "daría bienvenida y seguridad a los rohingya que quieran regresar".

Operativo militar

Birmania se niega a otorgarles la ciudadanía a los rohingya, a quienes considera inmigrantes ilegales provenientes de Bangladesh. Esta minoría enfrenta una constante discriminación pública y oficial.

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Las polémicas declaraciones de Aung San Suu Kyi sobre la limpieza étnica en Birmania

Decenas de miles de rohingya viven en campamentos de refugiados improvisados, luego de ser forzosamente desplazados por la violencia en 2012.

En los últimos meses, unos 70.000 huyeron hacia Bangladesh para escapar un operativo militar en Rakhine, en la costa occidental de Birmania, después de que nueve policías murieron en un ataque.

Grupos defensores de los derechos humanos catalogaron el operativo de "limpieza étnica" y denunciaron a Suu Kyi por no pronunciarse al respecto.

"¿Han considerado que una de las primeras cosas que hicimos cuando entramos al poder fue revisar el proceso de verificación nacional para darle ciudadanía a todos los que la merecen?", se preguntó la política.

"Lo que pasó fue que, en octubre, se dieron estos ataques completamente inesperados contra puestos fronterizos de la policía sin motivo alguno", aseguró.

Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption Hay decenas de miles de rohingya en campamentos de refugiados en Bangladesh.

Explicó que estaban empezando el proceso de verificación, retorno y reubicación de los refugiados cuando los ataques frenaron las medidas.

"No sabemos por qué se dieron, pero muchas personas prefieren ignorar que ocurrieron" afirmó. "Pienso que esos ataques pudieron ser en un intento de frenar nuestro proceso".

Investigación

El mes pasado, Naciones Unidas anunció su intención de investigar las acusaciones que el ejército persiguió indiscriminadamente a los rohingya durante el operativo, sometiéndolos a violaciones, asesinados y tortura.

El gobierno birmano niega las acusaciones y todavía podría bloquear la investigación.

Aung San Suu Kyi insiste en que la comisión de la ONU está bienvenida, no por presión internacional, dice, sino porque el gobierno mismo los quiere ver en el país para que les ayuden "a encontrar soluciones a largo plazo".

Derechos de autor de la imagen EPA
Image caption Se han dado protestas contra los planes de otorgar ciudadanía a algunos musulmanes rohingya.

No obstante, insiste en que ella y el gobierno están trabajando en un programa de paz al cual se le debe dar una oportunidad de éxito.

"Quiero darles la oportunidad a los que están trabajando en el asunto de Rakhine de demostrar que son capaces de lidiar con ello. Creo que no hay suficiente confianza en lo que puede hacer la gente", indicó.

Suu Kyi interpreta el conflicto en Rahkhine como diferencias entre dos partes -la mayoría budista y la minoría rohingya- a lo largo de una línea divisoria. "Nosotros estamos tratando de cerrar esa línea".

El ejército en Birmania opera independientemente del gobierno y Aung San Suu Kyi debe considerar la reacción de las fuerzas armadas ante las posturas que adopte con respecto al conflictivo estado de Rakhine.

Sin embargo, que una Premio Nobel de la Paz, admirada en un entonces por los medios y la comunidad internacional, no se pronuncie enérgicamente ante el sufrimiento de los rohingya no es, para muchos, compatible con los ideales y acciones de anteriores galardonados como Mahatma Gandhi y la Madre Teresa de Calcuta.

"Soy una política. No soy como Margaret Thatcher (ex primera ministra británica), pero al mismo tiempo no soy una Madre Teresa. Nunca dije que lo fuera", respondió a la BBC cuando se le planteó la comparación.

"No creo que arriesgar mi vida (por una causa como lo hizo Gandhi) es un ejemplo que quisiera imitar pero gustaría que pudiéramos estar a la altura de sus principios", concluyó.

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