La atrevida propuesta de que Escocia se convierta en una provincia de Canadá después del Brexit

Ken McGoogan
Image caption Ken McGoogan propone que Escocia se convierta en la 11ª provincia de Canadá.

Si Escocia se independiza de Reino Unido, ¿por qué no se une a Canadá?

Esta es la pregunta que lanzó el escritor canadiense Ken McGoogan, que ha estudiado los vínculos históricos entre ambos países y cree que los escoceses estarían más cómodos en el suyo que como socios de Inglaterra.

Para empezar, en Canadá "nunca" se hubiera tomado una decisión como la de abandonar la Unión Europea (UE) sin el consentimiento de todas las provincias, según el autor del libro "Cómo los escoceses inventaron Canadá".

Si bien Gran Bretaña decidió el año pasado en un referéndum dejar de ser miembro de la UE, el 62% de los escoceses que acudieron a las urnas se pronunciaron a favor de continuar en Europa.

El Parlamento en Edimburgo votó hace dos semanas a favor de solicitar al gobierno británico una consulta legalmente vinculante sobre la independencia de Escocia.

La geografía es "irrelevante"

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Image caption La primera ministra de Escocia, Nicola Sturgeon, impulsa un referéndum para que su territorio pueda permanecer en la Unión Europea después del Brexit.

McGoogan consideró en un artículo de opinión publicado en el diario canadiense Globe and Mail que la incorporación de Escocia a su país sería "magnífica" para ambas partes .

En su texto, defiende que los obstáculos geográficos han pasado a ser "irrelevantes" gracias a los avances tecnológicos en telecomunicaciones y movilidad transatlántica.

Además, recuerda que Escocia está más cerca de Newfoundland (la provincia más oriental de Canadá) que Hawái de California.

McGoogan asegura que empatiza con la angustia que muchos escoceses están sintiendo tras la decisión de Gran Bretaña de embarcarse en el Brexit: "No están contentos y no creo que se les esté tratando especialmente bien".

El periodista asegura que, si Escocia se convirtiera en la 11ª provincia canadiense, disfrutaría de más independencia y poder del que actualmente tiene.

Con sus 5,3 millones de habitantes, sería la tercera región más grande, lo que le otorgaría mucha influencia a nivel político.

Si a esto se suma el hecho de que, como McGoogan, muchos canadienses tienen orígenes escoceses, el resultado sería un colectivo étnico de alrededor de 10 millones de personas.

Una mayor autonomía

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Image caption Las provincias canadienses tienen competencias sobre sus cortes, su sistema sanitario y el educativo. Aspectos sobre los que Escocia no tiene autonomía en la actualidad.

Pero la principal ventaja recaería en que las provincias canadienses gozan de una autonomía mucho mayor que la que Reino Unido otorga a Escocia. Tienen competencias sobre sus propias cortes, su sistema sanitario y educativo.

Algunas provincias incluso tienen su propio programa de inmigración, algo que ya ha despertado el interés de parlamentarios británicos y escoceses.

Pero no solo Escocia saldría beneficiada de esta unión, según el escritor. Canadá ganaría la posibilidad de poner un pie en Europa y solicitar su incorporación a la UE.

McGoogan admite que sus ideas pueden resultar chocantes para algunos y que tomarían muchos años de negociaciones: "En un mundo ideal, esto funcionaría muy bien".

El periodista recordó que Escocia fue crucial en la conformación de la cultura política canadiense, sus instituciones educativas y bancarias.

Más de la mitad de quienes han ocupado el cargo de primer ministro en este país aseguraban tener antepasados originarios de allí: "Las huellas de los escoceses están por todo este país".

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