Un juez de Estados Unidos paraliza el decreto de Donald Trump para retirar fondos a las "ciudades santuario" y la Casa Blanca responde que se volvió loco

Detención efectuada por agentes del ICE Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Los inmigrantes indocumentados involucrados en actos criminales son la prioridad de deportación para el gobierno de Donald Trump.

Un juez federal suspendió temporalmente este martes la orden ejecutiva que el presidente de EE.UU., Donald Trump, firmó en enero para retirar los fondos federales a las llamadas "ciudades santuario" y la Casa Blanca respondió diciendo que se había vuelto loco.

El juez de San Francisco (California) William Orrick III dictaminó que el presidente Trump está excediéndose en sus atribuciones constitucionales al privar de fondos federales de forma amplia a las ciudades que no apliquen sus políticas migratorias.

"El juez perdió la chaveta", se podría traducir la expresión coloquial "go bananas" con que en inglés el jefe de gabinete de Trump, Reince Priebus, se refirió a la decisión del juez.

Las ciudades santuario, entre las que se encuentran importantes urbes como San Francisco, Los Ángeles, Nueva York o Chicago, son aquellas en las que las autoridades no atienden las solicitudes de la Agencia de Inmigración y Aduanas para la persecución de los inmigrantes sin papeles.

Se trata de un nuevo revés judicial para la agenda de Trump, ya que dos órdenes judiciales que firmó en las semanas posteriores a asumir el cargo en enero para limitar la entrada a EE.UU. de refugiados y ciudadanos de varios países musulmanes también fueron bloqueadas por los tribunales.

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Image caption El gobierno de Miami, una ciudad considerada santuario, fue el primero en dar un paso al frente para alinearse con la nueva política de Trump.

Recursos no deben ser "arma"

La ciudad de San Francisco y el condado de Santa Clara argumentaron que podrían perder miles de millones de dólares si la orden entra en vigor, lo que es rechazado por el Departamento de Justicia.

Mientras la disputa se resuelve, el juez Orrick ordenó una medida cautelar que suspende el efecto de la orden ejecutiva.

Argumentó que el gobierno de Trump está usado los recursos federales como un "arma" en contra de los gobiernos que no están de acuerdo con su política de inmigración.

"Los fondos federales no pueden estar bajo amenaza por el mero hecho de que una jurisdicción elija una estrategia de control de la inmigración que el presidente desaprueba", escribió el juez en su fallo.

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Image caption Donald Trump prometió en campaña expulsar de EE.UU. hasta 11 millones de indocumentados, pero ya como presidente habló de 3 millones.

En su consideración, es probable que la medida sea declarada inconstitucional si es impugnada a más altas instancias, como la Corte Suprema de EE.UU.

Pruebas de cumplimiento

Para el gobierno federal, las llamadas ciudades santuario se están "desmoronando bajo el peso de la inmigración ilegal y la violencia criminal", según dijo el Departamento de Justicia en un comunicado de la semana pasada.

Por ello le pide a los gobiernos locales que sigan las políticas del presidente Trump.

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Image caption El gobierno quiere dar más recursos y potestades al ICE para perseguir la inmigración ilegal.

El fiscal general, Jeff Sessions, solicitó la semana pasada a nueve ciudades santuario pruebas de que han estado cumpliendo con la orden ejecutiva del presidente.

De lo contrario estarían incumpliendo y se les aplicarían los recortes que plantea la orden ejecutiva que firmó el presidente en enero.

Les dio como plazo el 30 de junio para que envíen las evidencias de su alineación con la política.

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