De la "mentira abominable" al "no recuerdo": lo que dijo y evitó decir ante el Senado el fiscal general de Estados Unidos Jeff Sessions, sobre Donald Trump, Rusia y el FBI

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Image caption Sessions declaró bajo juramento ante quienes fueron sus colegas en el Senado.

El líder del comité de inteligencia del Senado de Estados Unidos, Richard Burr, recibió con un consejo al fiscal general Jeff Sessions para hablar de la influencia rusa en las elecciones de 2016: era la ocasión de "separar los hechos de la ficción", le dijo.

Pero en la esperada audiencia de este martes, Sessions apenas respondió una parte de las preguntas sobre Rusia, el presidente Donald Trump y el polémico despido James Comey de su puesto como director del Buró Federal de Investigaciones (FBI por sus siglas en inglés).

Fue enfático al rechazar de entrada cualquier sugerencia de que él mismo participó o estuvo al tanto de alguna colusión con el gobierno de Rusia "para lastimar a este país" o socavar su proceso democrático.

"Es una mentira abominable y detestable", afirmó Sessions en su mensaje inicial, que leyó luego de jurar decir nada más que la verdad.

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Image caption El entonces senador Sessions fue uno de los primeros "políticos tradicionales" en unirse a la campaña de Trump.

Sin embargo, Sessions fue mucho menos enfático cuando los senadores presentes en la audiencia pública lo interrogaron sobre sus conversaciones con Trump o con el embajador ruso.

La audiencia pública tuvo momentos polémicos y, cuando finalizó Sessions varias dudas continuaban sin aclararse.

"No recuerdo"

La expectativa por lo que dijera el fiscal general de EE.UU. ante el comité de inteligencia del Senado se justificaba por varios motivos, comenzando por su cercanía con Trump.

Sessions fue un asesor clave de la campaña de Trump y su designación este año para encabezar el Departamento de Justicia confirmó la importancia que tiene para el presidente.

Pero en marzo, Sessions quedó en medio de la polémica por los contactos de la campaña de Trump con Rusia, al descubrirse que habló dos veces con el embajador de ese país antes de las elecciones y que no lo reveló ante el Senado cuando fue interrogado para ser confirmado como fiscal general.

Luego de esa revelación, se abstuvo de participar en la investigación del Departamento de Justicia sobre los presuntos intentos rusos de influir en las elecciones de EE.UU., una decisión que según medios locales irritó a Trump.

Su testimonio de este martes ante el comité de inteligencia del Senado, que también investiga la injerencia rusa, fue su primera audiencia pública en el Congreso desde aquella polémica.

Sessions negó que se haya apartado de la investigación porque actuó de forma indebida y dijo en cambio que lo hizo porque estaba imposibilitado de participar de la misma tras haber sido asesor de la campaña de Trump.

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Image caption Sessions sugirió en la audiencia que no habló de los contactos con el embajador ruso porque nadie en el Senado le preguntó.

También sugirió que había evitado hablar antes de sus conversaciones con el embajador ruso, Sergei Kislyak, porque en el Senado nadie le había preguntado directamente al respecto.

Sessions contó que planteó al diplomático la preocupación que ocasionaban las acciones rusas en Ucrania, pero no respondió con firmeza una pregunta del senador republicano John McCain sobre si también le había expresado a Kislyak inquietud por la interferencia rusa en las elecciones de EE.UU.

"No recuerdo que eso se haya discutido", se limitó a responder.

Tampoco descartó completamente que haya tenido un tercer diálogo con el embajador ruso durante la campaña, en un hotel de Washington donde Trump ofreció un discurso sobre política exterior, como reportaron algunos medios.

"No recuerdo", dijo.

"Lo que recuerdo"

La audiencia de Sessions ocurrió cinco días después que Comey se presentara ante el mismo comité del Senado afirmando que fue despedido en un intento de cambiar la investigación del FBI sobre Rusia.

Comey indicó la semana pasada que Trump le pidió que dejara "pasar" una investigación a su exasesor de seguridad nacional, Michael Flynn, por sus contactos con Rusia.

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Image caption "El gobierno decidió difamarme a mí y, lo que es más importante, al FBI", dijo James Comey el pasado jueves en su audiencia frente al Senado de Estados Unidos.

Y detalló que ese pedido se lo efectuó en febrero en la Casa Blanca, luego de solicitarle a Sessions y al resto de los funcionarios presentes que abandonaran la sala para hablar a solas, algo que algunos ven como una posible señal de que el presidente intentó obstruir la justicia.

Sessions evitó confirmar esto diciendo que desconoce lo que Trump le dijo a Comey, pero algunas cosas que comentó podrían darle credibilidad al testimonio del exdirector del FBI.

Para comenzar, confirmó que hubo una reunión privada entre Trump y Comey.

"Lo que recuerdo es que me fui (de la sala) y creo que todos los demás se fueron y el director Comey estaba sentado frente al escritorio del presidente y estaban hablando", dijo Sessions.

También confirmó que al día siguiente Comey le expresó "preocupación" por sus conversaciones a solas con el presidente, algo que el exdirector del FBI también relató antes a los senadores.

Aunque negó que la reunión entre Trump y Comey fuera de por sí problemática, Sessions dijo que había concordado en la necesidad de observar las reglas en los contactos con la Casa Blanca.

El fiscal general evitó responder diversas preguntas sobre sus propias conversaciones privadas con Trump, argumentando que quería proteger el derecho del presidente a decidir si esos diálogos son revelados, algo que exasperó a los opositores.

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Image caption El senador demócrata por Nuevo México Martin Heinrich cuestionó a Sessions y ante la falta de respuestas dijo: "Su silencio dice mucho".

El senador demócrata Ron Wyden acusó a Sessions de andarse con "evasivas", algo que el fiscal general negó.

"Su silencio dice mucho", le dijo el senador demócrata Martin Heinrich.

Al final del encuentro, el senador Burr, que es republicano como Sessions y había hablado al inicio de "separar los hechos de la ficción", agradeció al fiscal general pero le advirtió que podrían haber más preguntas para él en el futuro.

Y esta fue otra indicación de que el gobierno de Trump está lejos de sortear definitivamente una investigación que compromete su agenda y empaña su credibilidad.

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