Ofensiva en Mosul: Irak acusa a Estado Islámico de la destrucción la histórica Gran Mezquita de Al Nuri en Mosul, donde Al Baghdadi proclamó su califato

Minarete de la mezquita (a la izquierda) en Mosul el 24 de mayo de 2017. Derechos de autor de la imagen AFP
Image caption El minarete inclinado de la mezquita ha sido un elemento familiar en el horizonte de Mosul.

Irak y el autodenominado Estado Islámico se acusaron mutuamente este miércoles de haber destruido la histórica Gran Mezquita de Al Nuri en Mosul.

El comandante iraquí a cargo de la ofensiva sobre Mosul dijo que sus tropas estaban a 50 metros del templo cuando Estado Islámico (EI)"cometió otro crimen histórico", en referencia a la voladura de la mezquita.

La versión iraquí fue avalada por Estados Unidos. "A medida que nuestros compañeros de la Fuerza de Seguridad Iraquí se acercaron a la mezquita de al Nuri, [EI] destruyó uno de los grandes tesoros de Mosul y de Irak", dijo Joseph Martin, general del Comando Terrestre de las Fuerzas Conjuntas Combinadas.

"Este es un crimen contra la gente de Mosul y todo Irak, y es un ejemplo de por qué esta brutal organización debe ser aniquilada", señaló Martin.

Sin embargo, Estado Islámico culpa a aviones de la coalición que aglutina a iraquíes, combatientes kurdos Peshmerga, miembros de tribus suníes y milicianos chiitas, apoyados por aviones de combate y asesores militares de EE.UU.

Derechos de autor de la imagen Comando de Operación Conjunta Iraquí
Image caption Las fuerzas iraquíes dicen que la mezquita fue destruida por EI, pero el grupo radical dice que fueron los estadounidenses.

En medio del cruce de acusaciones, el corresponsal la BBC Paul Adams recuerda que "los luchadores de EI han mostrado escaso respeto por la historia o la cultura en los tres años que llevan en el norte de Irak".

Desde que las fuerzas del gobierno iraquí comenzaron la ofensiva para recuperar la ciudad, circulaba información de que EI había puesto explosivos en al Nuri, detalla Adams.

"La destrucción de la mezquita, según analistas, marcaría un acto final de desafío del grupo antes de perder el control en Mosul", comenta el corresponsal de la BBC.

Para Adams, "parece poco probable" que EE.UU. haya destruido la mezquita.

"Pero tal es la naturaleza salvaje de la lucha por el control de Mosul que es justo decir que la preservación del patrimonio cultural y religioso de la ciudad no ha sido una alta prioridad para ninguna de las partes involucradas".

¿Cuál es la historia de la mezquita?

Al Nuri es el templo sunita más importante de Mosul y recibe su nombre en honor al líder musulmán Nur al Din Mahmoud Zangi, un gobernante turco de Mosul y Alepo que ordenó su construcción en 1172, dos años antes de su muerte.

Nur al Din, que estuvo 28 años en el poder, fue famoso por movilizar y unificar a las fuerzas musulmanas para librar la yihad contra cruzados cristianos.

Además es venerado por los yihadistas por sus esfuerzos para hacer prevalecer la ortodoxia musulmana sunita sobre la chiita.

El histórico templo de Al Nuri fue el lugar donde el líder de EI, Abu Bakr al Baghdadi, proclamó el "califato" del grupo extremista en 2014.

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Image caption El oeste de Mosul ha sido escenario de feroces combates entre Estado Islámico y fuerzas iraquíes.

Fotos aéreas parecen mostrar que el complejo de la mezquita ha sido destruido en gran parte.

Según el comunicado de las fuerzas iraquíes, tanto la mezquita como su distintivo minarete inclinado, conocido como "Hadba" (jorobado), fueron destruidos.

El minarete cilíndrico estaba cubierto con ladrillos inspirados en diseños iraníes y rematados con una pequeña cúpula de yeso blanco.

Al momento de su terminación, el minarete tenía 45 metros de altura. Pero cuando Ibn Battuta, viajero y explorador marroquí, visitó Mosul en el siglo XIV, el minarete ya se inclinaba significativamente y había adquirido su apodo de "jorobado".

La causa de la encorvadura no se conocía completamente. Según la tradición local, el minarete se inclinó ante Mahoma cuando pasó por ahí mientras ascendía al cielo, pese a que el fundador del Islam murió siglos antes de que fuera construido.

Pero los expertos creen que pudo haber sido causada por el viento, por el efecto del sol sobre los ladrillos o por la debilidad del yeso usado para mantener juntos los ladrillos.

Las bombas que cayeron sobre Mosul durante la guerra entre Irán e Irak (1980-1988) también rompieron tuberías subterráneas cercanas al minarete, y como consecuencia se empozaron aguas residuales alrededor y debilitaron las bases.

En 2012, la Unesco calculó que el minarete estaba inclinado 2,5 metros y advirtió que estaba en riesgo de colapso.

El "capítulo final" de la ofensiva

Desde que fue tomada por los yihadistas en junio de 2014, Mosul se convirtió en uno de sus principales bastiones en Irak.

El 12 de junio, militantes de EI mataron al imán de la Gran Mezquita, Mohammed al Mansouri, por negarse a unirse a ellos, según Naciones Unidas.

Unos días después, Baghdadi pronunció un sermón desde el púlpito de al Nuri y proclamó un califato, un estado gobernado de acuerdo a la ley islámica o sharia por el califa, suprema autoridad civil y religiosa.

Fue su primera aparición pública en muchos años.

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Image caption Abu Bakr al Baghdadi proclamó el califato de Estado Islámico en la mezquita al Nuri en 2014.

En octubre de 2016, las fuerzas de la coalición liderada por EE.UU. lanzaron la ofensiva sobre Mosul.

El gobierno de Irak anunció la plena "liberación" del este de la ciudad en enero de 2017.

Pero la Ciudad Vieja, en el oeste de Mosul, es el último distrito bajo control de Estado Islámico y representa un desafío más difícil, debido a sus estrechas y sinuosas calles.

El domingo, los comandantes anunciaron el inicio del "último capítulo" de la ofensiva para expulsar a los extremistas.

El servicio antiterrorismo de Irak, el ejército y la policía federal se encuentran atacando la zona desde todas las direcciones posibles.

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Image caption Los civiles han estado huyendo de la ciudad mientras la ofensiva continúa.

El ejército dijo que creía que no quedaban más de 300 militantes de EI en Mosul, en comparación con los casi 6.000 que había al comienzo de la ofensiva en octubre.

A principios de esta semana, unos aviones lanzaron folletos urgiendo a los civiles a evitar espacios abiertos ya aprovechar cualquier oportunidad de escapar.

Naciones Unidas dijo que EI puede estar reteniendo como escudos humanos a más de 100.000 personas en Mosul.

El Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC, por sus siglas en inglés) advirtió el martes que el flujo de civiles heridos de la parte occidental de Mosul había aumentado, con víctimas con heridas por disparos, metralla y bombas.

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