Por qué Ascensión, una paradisíaca isla británica que fue clave en la guerra de las Malvinas/Falklands, está cada vez más aislada del resto del mundo

Familia con perros en la pista de aterrizaje.
Image caption Caroline Yon dice que la actual pista es muy frágil y los aviones no pueden aterrizar.

La mitad de su superficie se parece a la de la Luna. La otra mitad a Marte.

Así describen los expertos a Ascensión, una isla ubicada en el Océano Atlántico, a medio camino entre África y Brasil. Es la punta de un antiguo volcán y es también territorio de ultramar británico.

Es tan remota que cuando los portugueses la descubrieron en 1501, el día en que se conmemora la ascensión de Jesús al cielo, ni siquiera se molestaron en colonizarla.

La isla es el hogar de unas 800 personas y, a pesar de su aspecto espacial, "tiene hermosas playas de arena blanca y mares claros y cristalinos, absolutamente llenos de vida marina, es un lugar único", asegura Caroline Yon, encargada de la Estación Espacial Especial que la Agencia Espacial Europea tiene en Ascensión.

Pero este sitio, que siempre ha estado bastante separada del resto del mundo, hoy está más aislado que nunca.

La razón:después de que los vuelos semanales que la unían a Reino Unido se cancelaran debido a la peligrosidad de su pista de aterrizaje y por no contar con una aeronave adecuada.

Derechos de autor de la imagen Matthew Teller
Image caption Ascension es una formación volcánica con una superficie muy particular.

Un punto en el Atlántico

La isla, que ocupa unos de 117 kilómetros cuadrados justo al sur del ecuador, está formada por alrededor de 40 picos volcánicos.

Es áspera y rugosa, con varios terrenos estériles, pero en su corazón tiene un pico exuberante conocido como montaña verde, hogar de varias -y extrañas- colonias de pájaros que son el resultado de un experimento botánico único realizado por Charles Darwin.

"Tenemos la segunda colonia de tortugas más grande en el Océano Atlántico", dice Johnny Hobson, el dentista de la isla que ha vivido en ella durante 31 años.

Image caption Ascension tiene uno de los ecosistemas más ricos del Atlántico y la segunda colonia de tortugas más grande de ese océano.

"En este momento, todo el mundo está teniendo dificultades para llegar a Ascensión.

"La única manera real que hoy tenemos para salir es un viaje de ocho o nueve días por mar a Ciudad del Cabo (Sudáfrica) y volar a Reino Unido por esa vía".

La travesía hoy tiene un costo de entre US$3.880 y US$5.170.

Golpe a la economía

Johnny, que también es dueño de un hotel y un negocio de alquiler de coches, dice que los visitantes de la isla han aumentado constantemente en los últimos años.

Algunos se dirigían a Santa Helena, la masa terrestre más cercana, a unos 700 km al sureste, mientras que otros incluían pescadores de aguas profundas, conservacionistas y personas que llegaban a ver las tortugas.

"El año pasado tuvimos entre 5.000 y6.000 noches de estadía de visitantes", dice.

Pero con el fin de los vuelos semanales todo cambió y las empresas están rápidamente colapsando.

La actual pista, diseñada como una pista de aterrizaje de emergencia para el transbordador espacial, es mantenida por el ejército estadounidense.

Solía ser una de las más largas del mundo, pero ahora necesita mucho mantenimiento. Y aunque hay un plan para restaurar el asfalto en 2020, el avión Airbus A330 Voyager que la Fuerza Aérea Británica solía utilizar para aterrizar en la isla, ya no es adecuado.

Clave para la guerra de las Falklands/Malvinas

Ascensión fue un enclave fundamental para la Guerra de las Falklands/Malvinas en 1982, que enfrentó a Argentina con Reino Unido.

"Básicamente está en el medio, por lo que todos los vuelos paraban aquí antes de seguir a las Falklands/Malvinas", cuenta Jacqui Ellick, cuyo trabajo lo trajo a la isla hace 22 años.

Ella es una de los concejales elegidas en la isla, quien hace trabajo voluntario en el periódico local y se encarga de los internos que vienen cada año a vigilar las tortugas.

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Image caption La isla fue un punto estratégico para la Guerra de las Falklands/Malvinas en 1982.

"Hay otros aviones que pueden aterrizar aquí, pero no el A330. En este momento los aviones estadounidenses todavía aterrizan aquí", explica la representante ciudadana en relación al aislamiento que viven luego de la decisión británica de suspender los vuelos.

"Estamos trabajando estrechamente con las autoridades pertinentes para encontrar y acordar soluciones de acceso alternativo lo más rápido posible".

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