"Mi lealtad es a la Constitución": quién es Christopher Wray, el hombre que dirigirá el FBI luego del despido de James Comey por Donald Trump

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Image caption Wray asumirá la dirección de un FBI que durante el último año ha estado rodeado por la polémica.

"Un hombre de credenciales impecables".

Así calificó Donald Trump al abogado Christopher Wray cuando a inicios de junio lo nominó como nuevo director del Buró Federal de Investigaciones (FBI, por sus siglas en inglés).

Ciertamente, este egresado de la Facultad de Derecho de la Universidad de Yale cuenta con una trayectoria notable que incluye haber sido asistente del Fiscal General y haber encabezado la división penal del Departamento de Justicia durante el gobierno de George w. Bush.

Allí le correspondió supervisar importantes casos de fraude en el sector empresarial, incluida la quiebra del gigante energético Enron.

El nuevo director del FBI conoce bien lo que implica trabajar en Washington. Llegó al Departamento de Justicia a comienzos de 2001, por lo que le tocó participar en muchas de las investigaciones desarrolladas tras los ataques del 11 de septiembre.

También vivió en primera fila el enfrentamiento en 2004 del entonces director del FBI Robert S. Mueller y del vice fiscal general James Comey con el gobierno de Bush, a quien amenazaron con renunciar si el Ejecutivo insistía en seguir adelante con un polémico programa de espionaje de la Agencia Nacional de Seguridad sin autorización judicial.

Wray ofreció unirse a su protesta.

Ese gesto ha sido considerado por algunos analistas como un signo de su independencia e integridad, dos elementos centrales para el respaldo del Senado a su postulación.

Tras ser confirmado por el Senado este martes, Wray tomará las riendas de un FBI que durante el último año ha vivido un periodo tormentoso: desde la polémica sobre el posible impacto que tuvieron en la campaña electoral sus investigaciones sobre la candidata Hillary Clinton hasta el abrupto despido de su exdirector James Comey por parte de Trump.

A partir de ahora, estará a cargo de una organización formada por unos 35.000 funcionarios, que se ha convertido en una de las piezas claves del aparato de seguridad nacional, con un papel clave en el combate al terrorismo.

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Image caption Algunos analistas consideran que la revelación de que el FBI había reabierto una investigación sobre Hillary Clinton afectó sus opciones presidenciales en 2016.

El diario estadounidense The New York Times señaló que con la nominación de Wray, el Ejecutivo había hecho una elección "segura" y que se trataba de alguien cuyo nombramiento probablemente calmaría "los temores de los agentes del FBI, preocupados porque Trump intentara debilitar o politizar" la organización.

Críticas

Pese a ello, Wray no es inmune a las críticas.

Algunas de estas se relacionan con su ejercicio del derecho en el ámbito privado y, concretamente, con la representación legal que hizo del gobernador de Nueva Jersey, Chris Christie, en el llamado caso del Bridgegate.

En ese proceso, relacionado con sucesos ocurridos en 2013, dos de los exasistentes del gobernador fueron condenados por haber conspirado para cerrar canales de tráfico en un puente de Nueva York como venganza en contra de un alcalde del Partido Demócrata que se negó a apoyar a Christie.

El gobernador dijo no saber nada sobre ese plan y salió librado del caso.

Durante el proceso de confirmación de Wray, la Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) expresó dudas sobre su papel en el Departamento de Justicia tras los atentados del 11 de septiembre.

Además, ACLU pedía indagar sobre lo que éste sabía acerca de los abusos a los que fueron sometidos las personas bajo custodia de Estados Unidos en Irak, Afganistán y en la prisión de Guantánamo, en Cuba.

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Image caption La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles expresó dudas sobre la nominación de Wray por su papel en las investigaciones tras el 11-S.

Sin embargo, el tema central de su audiencia de confirmación en el Senado, ocurrida en julio pasado, giro en torno a su capacidad de garantizar la independencia del FBI.

De acuerdo con los registros de la Comisión Federal Electoral, citados por The New York Times, en la última década Wray contribuyó con al menos US$35.000 a las campañas o comités electorales del Partido Republicano.

Llegó a aportar US$2.300 para la candidatura presidencial de John McCain (2008) y US$7.500 para la de Mitt Romney (2012). No hay registros de que haya hecho ninguna contribución para los comicios de 2016.

Pese a ello, no es considerado como un militante partidista en los estándares estadounidenses.

Dispuesto a renunciar

En junio, el exdirector del FBI, James Comey, dijo a un comité del Senado que meses antes de despedirle Trump le había pedido una promesa de lealtad, algo a lo que él se negó.

Durante la audiencia en el Senado, Wray fijó su posición al respecto: "Mi lealtad es a la Constitución, al Estado de Derecho y a la misión del FBI. Nadie me pidió ningún tipo de juramento de lealtad en ningún punto de este proceso y yo, por supuesto, que no lo ofrecí".

También hizo una firme defensa de Robert Mueller, el exdirector del FBI que ahora está a cargo de la comisión especial que investiga la supuesta coordinación entre miembros de la campaña electoral de Trump y Rusia.

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Image caption Wray manifestó su respaldo a la investigación especial sobre Rusia dirigida por Robert Mueller.

"No considero que el director Mueller esté en una caza de brujas", dijo contradiciendo las denuncias que ha hecho Trump acerca de esa investigación.

"Estoy muy comprometido en apoyar al director Mueller en la investigación especial de cualquier forma que resulte apropiada para mí", señaló. "Consideraría como inaceptable e inapropiado un esfuerzo para corromperla", agregó.

Los senadores también le preguntaron acerca de qué haría si el presidente de Estados Unidos le pidiera hacer algo ilegal.

"Primero, hablaría con él para intentar disuadirlo y si eso falla, renunciaría", dijo.

Sus palabras, al parecer, le ganaron la confianza de una parte sustancial del Senado: fue confirmado este martes en el cargo con 92 votos a favor y solo 5 en contra.

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