La misteriosa desaparición de la periodista sueca Kim Wall tras el hundimiento de un submarino en Dinamarca

Peter Madsen y Kim Wall en el submarino Nautilus Derechos de autor de la imagen Ritzau Foto
Image caption Wall y Madsen fueron fotografiados justo antes de partir el jueves y fue la última vez que se le vio a la periodista.

Debía ser un viaje corto en un submarino, pero ha terminado convirtiéndose en una investigación policial rodeada de incógnitas.

El jueves por la noche, la periodista sueca Kim Wall, de 30 años, abordó el submarino UC3 Nautilus en Refshaleoen, una zona portuaria en Copenhague, Dinamarca, junto al propietario de la nave, Peter Madsen.

Wall había estado escribiendo sobre Madsen y su submarino, construido con fondos reunidos a través de una campaña de crowdfunding y que, según su dueño, fue la embarcación privada más grande de su tipo.

Pero la embarcación se hundió el viernes y hasta el momento no se sabe nada de la periodista, que ha escrito para el The New York Times, The Guardian, Vice Magazine y el South China Morning Post.

Las autoridades cren que el Nautilus fue hundido deliberadamente.

La última imagen de Wall y Madsen en el submarino fue tomada a las 20:30 del jueves por un hombre en un crucero, poco tiempo antes de la puesta del sol.

Madsen, el dueño del buque, fue rescatado, pero después fue arrestado y acusado del homicidio culposo de la mujer. Asistió a una audiencia judicial el sábado.

Su abogada Betina Hald Engmark le dijo a la BBC que su cliente es inocente, pero que no puede dar más información mientras el caso esté siendo investigado.

Mientras tanto, la policía busca a Kim Wall, pero sin ningún resultado.

¿Qué se sabe de la periodista?

El novio de la periodista sueca fue quien informó de su desaparición a las 2:30 de la madrugada del viernes, al ver que no había vuelto.

Peter Madsen dijo inicialmente que había dejado a Wall en el restaurante Halvandet, en Copenhague, a las 22:30 pm del jueves, antes de que el submarino se hundiera.

Derechos de autor de la imagen EPA
Image caption Peter Madsen (derecha) fue rescatado el viernes, pero Wall sigue desaparecida.

El propietario del restaurante, Bo Petersen, dijo que en el área había cámaras de circuito cerrado de televisión y entregó las imágenes a la policía.

No se sabe lo que hay en el video, pero la policía dijo que Madsen había cambiado su declaración, aunque no han dicho cuál es la nueva versión.

La BBC le preguntó a Betina Hald, abogada de Madsen, por qué su cliente había cambiado su testimonio inicial.

Pero Hald dijo que no podía explicar la razón porque cualquier información que surge durante una audiencia judicial no puede hacerse pública.

Madsen niega haber participado en la desaparición de Wall, pero permanecerá bajo custodia durante 24 días mientras continúan las investigaciones.

La policía no dijo por qué había acusado a Madsen de homicidio culposo antes de que se encontrara ningún cuerpo.

El cargo es visto como un paso inicial para mantener al acusado bajo custodia y podría ser cambiado más adelante.

La policía está buscando imágenes testigos que puedan haber visto a Wall el jueves por la noche, para determinar si desembarcóen algún momento.

Además, buzos de las fuerzas armadas y perros policías están buscando a Wall en el mar y en tierra firme.

Las autoridades han pedido a las personas que han viajado con Peter Madsen antes que cuenten lo que sucede en sus travesías.

"Todavía tenemos esperanzas de encontrar a Kim Wall viva, pero nos estamos preparando para el hecho de que ella puede no estarlo", dijo el jefe de homicidios de la policía de Copenhague, Jens Moller.

¿Hundimiento deliberado?

Derechos de autor de la imagen Tom Wall
Image caption Kim Wall ha trabajado para The Guardian, The New York Times y Vice.

La policía de Copenhague dijo el lunes que su trabajo forense en el submarino "confirma que el hundimiento fue supuestamente una consecuencia de un acto deliberado".

Esta hipótesis contradice la versión de Madsen, que asegura que hubo una falla técnica.

La embarcación fue rescatada el sábado desde el fondo marino en Koge Bay, al sur de Copenhague.

Imágenes transmitidas por TV2 de Dinamarca muestran que Madsen salió de lo que parecía ser un bote privado, dándoles a los periodistas una señal de pulgar hacia arriba, diciendo: "Estoy bien, pero triste porque Nautilus se hundió".

Más tarde, Madsen dijo a un reportero: "Estuve en un viaje de prueba, probando diferentes cosas en el submarino. Entonces hubo una falla con un tanque de lastre que no fue tan grave, hasta que traté de repararla, entonces repentinamente se volvió muy grave".

"Después de eso, le tomó 30 segundos al Nautilus hundirse", agregó.

El submarino volvió a la superficie el sábado, pero es probable que el agua del mar haya dañado cualquier evidencia de ADN que haya podido quedar a bordo.

La policía pidió ayuda para reconstruir la ruta del submarino desde las 21:30 del jueves hasta la medianoche.

¿Quién es Peter Madsen?

Algunos medios describen a Madsen como un "ingeniero aficionado". No está claro cuáles son sus antecedentes y formación.

Construyó su propio submarino en 2008 por medio de crowdfunding (campaña de recaudación de fondos) en internet.

Derechos de autor de la imagen Reuters
Image caption La policía inspecciona el submarino danés Nautilus.

El Nautilus tiene 17,8 metros de longitud y según Madsen es el mayor submarino privado construido en el mundo.

Después de terminarlo, Madsen tuvo una ambición más alta: la exploración espacial.

Ahora dirige una organización llamada Laboratorio Espacial Rocket-Madsens, financiada por donaciones, y tiene como objetivo lanzar un cohete desde una plataforma flotante en el Mar Báltico, cerca de la isla de Bornholm.

Hasta 2013, el Nautilus había realizado más de 1.000 inmersiones en el mar, según información difundida en una campaña para recaudar fondos para renovar la nave.

En 2015, después de una disputa con un grupo de voluntarios que mantenían el submarino, la propiedad del Nautilus fue transferida a Madsen, dice un comunicado en el sitio web de la nave.

"Se puede pensar que hay una maldición en el Nautilus. Esa maldición soy yo", les dijo Madsen a los voluntarios de acuerdo con este comunicado. "No habrá paz en Nautilus mientras yo exista", agregó.

La nave finalmente volvió a funcionar a inicios de 2017.

De acuerdo con una página de crowdfunding, la ley danesa prohibía a los operadores del Nautilus llevar pasajeros, pero el equipo ofrecía recorridos de la embarcación mientras estaba anclada, "para dar la experiencia completa de estar a bordo de un submarino real".

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