Qué es la "doctrina del abandono" de Donald Trump que incluye sus acciones contra el Obamacare, la Unesco e Irán

Donald Trump en campaña Derechos de autor de la imagen Getty Images
Image caption Una de las promesas de campaña de Trump fue el abandono del tratado nuclear con Irán.

Los tratados y organizaciones en la lista negra del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, son muchos.

Unesco, JCPOA, TTP, TLCAN (o NAFTA) por el lado internacional, con OTAN y ONU severamente criticadas, y ACA y DACA también en la mira fulminante de su política interna.

Es ese aspecto nadie puede criticar al mandatario de no ser consistente.

La salida de Unesco, la no certificación del tratado nuclear con Irán, el fin de la participación estadounidense en el Tratado Transpacífico, el retiro del Acuerdo de París sobre el cambio climático y la amenaza de cancelar el tratado de libre comercio con México y Canadá son parte de una serie de medidas tomadas o a punto de ser adoptadas por su gobierno.

Es lo que algunos analistas han llamado la "doctrina del abandono".

Desdén a lo internacional

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Image caption En mayo Trump no se mostró muy satisfecho con el papel de EE.UU. dentro de la OTAN.

La obsesión de cortar lazos multilaterales se ha convertido en la base de su política exterior y coincide perfectamente con su lema de campaña: "EE.UU. primero".

A las pocas semanas de entrar a la Casa Blanca, Donald Trump canceló la participación de su país en el Tratado Transpacífico (TTP), un enorme pacto comercial con otras 11 naciones de la cuenca del Pacífico.

Luego le dio la espalda al acuerdo de París sobre el cambio climático, un histórico tratado con 195 países participantes.

Cuando Trump anunció su decisión, en junio, respondió a sus críticos así: "Fui electo para representar a los ciudadanos de Pittsburgh (una ciudad industrial) no a los de París".

Durante este año, no ha escatimado en hacer duras críticas contra la OTAN, la ONU y otros tratados como el comercial con Corea del Sur y el de reducción del arsenal nuclear con Rusia.

El retiro de la Unesco, una institución cultural y educativa de Naciones Unidas que EE.UU. ayudó a fundar, se justificó por supuestas irregularidades financieras y un sesgo anti israelí.

Sin embargo, pone de manifiesto el desdén del presidente estadounidense por los organismos y acuerdos internacionales que él considera atentan contra la seguridad o atan las manos de EE.UU.

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Image caption Una de las promesas de campaña de Trump fue el abandono del tratado nuclear con Irán.

A eso responde el que se niegue a certificar el tratado nuclear con Irán (JCPOA, por sus siglas en inglés), a pesar de las advertencias de sus aliados y cosignatarios de que no honrar un pacto firmado puede restarle credibilidad a Washington.

Pero, Anne Gearan, una asistente de la Casa Blanca defendió la acción al diario The Washington Post: "Necesitamos enviar el mensaje que el presidente no se siente restringido por el JCPA y ni se siente comprometido por este".

Antipatía contra Obama

Muchos han señalado que la principal motivación de Trump al sacar a EE.UU. de estos acuerdos es desmantelar el legado de su antecesor, Barack Obama.

Después de todo el acuerdo nuclear con Irán, el TTP y el tratado de París, fueron logros alcanzados por el gobierno de Obama.

Sin embargo, otros opinan que el retiro de la Unesco no puede ser explicado solamente por la antipatía hacia el expresidente demócrata.

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Image caption Estados Unidos se ha retirado en varias ocasiones de la Unesco.

Aunque esa organización de la ONU vela por el patrimonio cultural de la humanidad, no ha dejado de ser polémica en Estados Unidos.

En 1984, el entonces presidente Ronald Reagan decidió salir de la Unesco tras quejas de corrupción y simpatías pro soviéticas. Fue el también presidente republicano George W. Bush que hizo que el país regresara en 2002.

El propio Barack Obama decidió congelar la financiación de la organización después de que la Unesco admitiera a los territorios palestinos como miembro, una postura similar a la que sigue ahora Trump con sus quejas del supuesto sesgo anti israelí.

Con el TLCAN (o NAFTA), su rechazo es a un acuerdo de libre comercio con México y Canadá firmado hace más de dos décadas.

Trump sostiene que sus vecinos están sacando mayor provecho que EE.UU.

El gobierno del presidente ya impuso una alta tarifa a la madera importada de Canadá y, este miércoles, se reunió con el primer ministro canadiense, Justin Trudeau, para sugerir la posibilidad de firmar un acuerdo bilateral, excluyendo a México.

Salida de compromisos adquiridos

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Image caption DACA permite la estadía en EE.UU. de los jóvenes inmigrantes que llegaron ilegalmente al país de la mano de sus padres.

No obstante, no se puede obviar la obsesión de Trump con los pilares de la administración Obama.

Pocas horas después de anunciar el retiro de la Unesco, el presidente dijo que dejará de pagar los miles de millones de dólares en subsidios a las aseguradoras de salud, un duro golpe para el funcionamiento del Obamacare.

En la aprobación de esa ley de salud fue donde Obama invirtió la mayoría de su capital político de su primer mandato.

Al ser reelecto, en 2011, emitió una orden ejecutiva para permitir la residencia de centenares de miles de jóvenes inmigrantes, la mayoría latinos, que habían entrado ilegalmente al país como menores de la mano de sus padres.

Esa orden, conocida como DACA o Acta de los Soñadores, está comprometida dentro de los planes de Trump de deportación de indocumentados y la construcción de un polémico muro en la frontera con México.

Otro logro del gobierno de Obama fue el fin de hostilidades y apertura hacia Cuba, una puerta que Trump ya empezó a cerrar con la amenaza de "cancelar el acuerdo completamente desequilibrado del gobierno anterior con Cuba".

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Image caption El endurecimiento de sanciones contra La Habana fue aplaudido por el exilio cubano.

Lo que reafirma el patrón que sigue el presidente en asuntos de relaciones exteriores: deshacer los compromisos adquiridos por anteriores gobiernos.

Los analistas señalan que esa actitud puede estar arraigada en los antecedentes empresariales de Donald Trump.

En el pasado, cuando era empresario, fue acusado de rutinariamente romper contratos.

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