Zona Cero: musulmán defiende centro comunitario

Sharif El-Gamal
Image caption El-Gamal insiste en que la desinformación ha hecho que se tergiverse el objetivo del proyecto.

Sharif El-Gamal ha vivido ocho meses muy surrealistas. El agente inmobiliario de 37 años que está detrás del centro comunitario musulmán que se quiere construir cerca de la Zona Cero, en Nueva York, dijo que nunca hubiese imaginado la polémica que desataría su ubicación.

El-Gamal vive en el noroccidente de Manhattan y sus visitas al centro comunitario judío le dieron una visión de cómo pudiese ser un proyecto similar para los habitantes del bajo Manhanttan.

Ahora, ha sido tildado de ser un partidario de la supremacía islamista que quiere construir una mezquita en el lugar donde cera de 3.000 personas fueron asesinadas por al-Qaeda.

El hombre que se concibió a sí mismo como un neoyorquino ha sido empujado a asumir el rol de embajador de los musulmanes estadounidenses en una arena que se ha vuelto tirante, politizada y cargada emocionalmente.

“Yo nunca me sentí, ni mi fe tampoco, responsable por los horribles hechos del 11 de septiembre”, señaló El-Gamal, parado afuera de la edificación que, sin mayores pretensiones, está ubicada en el 51 Park Place, a dos calles y media de la Zona Cero.

Robo de identidad

Image caption Imagen proporcionada por los diseñadores de Soma de cómo lucirá el centro comunitario musulmán.

“Hoy siento un robo de identidad. al-Qaeda y Osama Bin Laden robaron mi identidad como musulmán”.

“He intentado entender por qué hay tanta ignorancia, odio y miedo por lo que estamos tratando de hacer. La gente nos asocia con ellos cuando no tenemos nada que ver con semejantes extremistas”.

En su elegante oficina, El-Gamal nos muestra los últimos planes para Park 51. Sólo alrededor del 20% del edificio será destinado al cuarto de rezos. El resto incluirá una piscina, salones de clase, instalaciones diseñadas para la tercera edad e incluso una escuela de culinaria.

Sin embargo, algunos medios de comunicación reportan que una mezquita gigante será construida.

“No es una mezquita, ni es gigante”, acotó.

“Tendrá un fuerte y robusto factor interreligioso y va a servir a la comunidad del bajo Manhattan”.

El cuarto de rezos ayudará a los musulmanes que viven y trabajan en el distrito financiero a cumplir con su obligación de rezar cinco veces al día, argumenta.

"Ofensivo"

Pero, la oposición al proyecto ha sido ruidosa. Pamela Geller es una bloguera conservadora que lideró una manifestación contra el centro musulmán en el acto que conmemoró a las víctimas de los atentados del 11 de septiembre.

“Construir una mezquita gigante de 15 pisos en el suelo santificado de la Zona Cero es profundamente ofensivo y deliberadamente provocativo. Es parte de la agenda de la supremacía islámica”, señaló Geller en un día lleno de entrevistas que ha concedido sobre el tema.

“Es como que me estén escupiendo la cara y me dijeran que es lluvia. Miren toda la división. Se trata de decencia común, de compasión humana, ellos se deberían mudar. ¿Es curativo construir un santuario a la ideología que inspiró los ataques? ¿Cómo?", señaló.

El-Gamal asegura que se ha propagado una campaña de engaño que ha incluido falsedades y errores sobre el centro islámico.

“El discurso es de engaño y lo que ha encendido la candela es la desinformación sobre el proyecto”, indicó. Es por esa razón que el agente inmobiliario está ofreciendo entrevistas por primera vez desde que la polémica se intensificó.

Dinero

Pero, un grupo de familiares que perdieron a sus seres queridos el 11 de septiembre también está haciendo un llamado para que el centro se mude a otro lugar. El argumento es que es insensible tenerlo allí.

El-Gamal dijo que está “muy consciente del dolor” que han sufrido esas personas.

“Al mismo tiempo, necesito decirles que este es uno de los mercados más competitivos de bienes raíces en el mundo y que nos llevó cuatro años adquirir este edificio”, indicó.

“Esto se trata de darle algo a la comunidad, de establecer nuestra identidad como estadounidenses”.

Insistió que este proyecto no recibirá dinero del grupo palestino radical Hamas o de alguna otra organización militante, como algunos críticos han apuntado.

“Nosotros no le permitiremos a nadie que no comparta los valores de Park 51 a que participe en él. Nuestra intención no es hacer dinero”.

El-Gamal dijo que el centro debería estar finalizado en tres o cinco años y al preguntarle si ha recaudado los US$100 millones que costará levantarlo, responde que ha recibido “expresiones de interés”.

Estadounidenses

Considera que el centro comunitario es una manera de generar confianza por medio del pluralismo, el diálogo y la tolerancia.

“Tenemos derecho, como estadounidenses, de estar aquí y tenemos la responsabilidad de construir puentes de reconciliación con las familias de quienes murieron el 11 de septiembre”, dijo.

“No hay nada que pudiera decir o que pudiese hacer para eliminar su dolor. Pero una de las cosas que es un hecho es que somos parte de esta comunidad”.

Seiscientas personas cada semana rezan en el primer piso del 51 Park Place. Lo empezaron a hacer incluso antes de que el lugar se hubiese diseñado.

El cuarto de rezos musulmán cercano a la Zona Cero es un hecho, aunque el debate sobre su derecho a estar ahí continúe.

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