Confusión en Francia ante las alertas de seguridad

Cuando a Yves Couloume, un francés de 58 años, le preguntan si los recientes alertas sobre un posible atentado de la red al-Qaeda en París han cambiado algo en su vida cotidiana, esboza una sonrisa.

Image caption En las últimas semanas la torre Eiffel fue evacuada dos veces.

"Absolutamente nada", contesta antes de zambullirse en la estación de metro Place de Clichy, repleta de gente en el noroeste de la capital francesa.

En las últimas semanas, mientras varios países advierten de un riesgo de seguridad en Europa, el metro parisino sufrió trastornos y una gran estación fue evacuada por falsos alertas de bomba, igual que la Torre Eiffel dos veces.

Pero como Couloume, la mayoría de los franceses parecen lejos de sentir angustia o pánico por la situación. Para ellos, el desempleo o la economía son problemas más urgentes, según encuestas.

En todo caso, la pregunta clave es qué tan concreta resulta la amenaza, pero las respuestas que ensayan gobiernos y políticos difieren, a veces incluso se contradicen.

"La gente tiene problemas para comprender lo que ocurre", dijo Francois Heisbourg, consejero de la Fundación para la Investigación Estratégica, un centro de análisis francés, en diálogo con BBC Mundo.

"Amenaza inminente"

Francia fue uno de los primeros países donde el gobierno señaló abiertamente en las últimas dos semanas inquietud por la posibilidad de un ataque extremista.

Image caption El ministro del Interior, Hortefeux, dijo que el riesgo era "real".

El ministro francés del Interior, Brice Hortefeux, dijo que el riesgo era "real" y fuentes policiales indicaron a la prensa que había una "amenaza inminente de atentado" vinculada a la filial de al-Qaeda en Africa del Norte.

Sin embargo, esta actitud fue cuestionada por el ex primer ministro francés Dominique de Villepin, que habló de una actitud "a veces cínica" del gobierno de su propio partido. "No es bueno crear pánico", comentó.

Luego surgieron informes de fuentes de inteligencia paquistaníes y estadounidenses sobre un posible plan de al-Qaeda vinculado a Pakistán para atacar ciudades europeas.

Ninguno de estos informes filtrados a la prensa contenía detalles concretos sobre posibles blancos.

Algunos sugirieron que el complot estaría en sus fases iniciales y podría ser similar al ataque en Bombay, India, de 2008, cuando extremistas fuertemente armados mataron más de 170 personas.

"Peligro abstracto"

Estados Unidos ha intensificado recientemente sus ataques de misiles en zona tribales de Pakistán, donde según medios estadounidenses se estaría originando el plan de ataque a occidente.

Al menos ocho militantes de al-Qaeda murieron en uno de esos ataques en Waziristán del Norte, algunos de ellos de nacionalidad alemana, dijeron funcionarios a la BBC el lunes.

Paralelamente, los gobiernos de Estados Unidos, Reino Unido, Japón y Suecia han emitido alertas a sus ciudadanos que viajan a Europa ante posibles riesgos de seguridad en ciudades como París, Londres o Berlín.

No obstante, el ministro alemán del Interior, Thomas de Maiziere, cuyo país ha sido mencionado por Washington como posible blanco, dijo este lunes que carecía de indicios concretos sobre un ataque inminente.

"No hay motivos para ser alarmista en este momento", dijo Maiziere, que habló de un "alto peligro abstracto".

"Desconexión"

En Francia, el alerta de seguridad se mantiene en el segundo nivel más elevado y Heisbourg notó que las medidas de seguridad son menos ostensibles que en ocasiones anteriores.

A su juicio, existe una "desconexión entre la emisión de una alerta significativa de terror por un lado y la actitud como de costumbre en materia de seguridad por el otro".

"Esto ayuda a explicar por qué el público francés se sintió confundido", dijo.

Un sondeo de la empresa BVA indicó la semana pasada que dos de cada tres franceses descartan que el riesgo de un atentado haya aumentado en los últimos tiempos.

El mismo sondeo indicó que tres de cada cinco personas creen que el gobierno "comunica demasiado" sobre este tema.

Pero otra encuesta divulgada este lunes señaló que cuatro de cada cinco franceses creen que la amenaza de seguridad es "seria" y tres de cada cuatro creen que el gobierno tiene razón de informar sobre sus "inquietudes".

Aún así, este sondeo de Obea Infra Forces indicó que los franceses están más preocupados por el desempleo, el futuro de las jubilaciones, la crisis económica o la inseguridad que por el riesgo de un atentado.

"Lo social es lo más preocupante", comentó Lisa Baudry, una francesa de 30 años que también fue entrevistada en el metro de París.

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