EE.UU., Europa, Asia y la guerra de divisas

Presidente del BCE Jean Claude Trichet y primer ministro Wen Jiabao
Image caption Presidente del Banco Central Europeo Jean Claude Trichet y primer ministro Wen Jiabao: sonrisas sin acuerdos.

La guerra cambiaria está a la orden del día. El tema será central en el desayuno de trabajo en Washington que mantienen este viernes los ministros de finanzas del G20 en el marco de la reunión bianaual del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial.

En una entrevista con la BBC, el director del FMI, Dominique Strauss-Khan, advirtió que una guerra cambiaria es "una amenaza real".

EE.UU. y la Unión Europea (UE) acusan a China de manipular el valor de su divisa para abaratar sus exportaciones.

El primer ministro Wen Jiaobao, de visita en Bruselas, contratacó con sombrías profecías sobre el impacto que una apreciación de la moneda tendría para China.

"No es sólo China y Estados Unidos. Los mercados cambiarios se han convertido en un campo de batalla", señaló a BBC Mundo el economista de la Universidad de Sevilla Juan Torres López, autor de "Toma el dinero y corre. La globalización neoliberal".

Este campo de batalla está enfrentando a los países desarrollados occidentales y las naciones asiáticas que, con China, Japón e India a la cabeza, están interviniendo para bajar la cotización de la moneda y estimular sus exportaciones, pero tiene también como actor, por el momento invisible a nivel mediático, a los Fondos de Inversiones que, con su movimiento planetario irrestricto, suelen ejercer una irresistible presión sobre el valor de las monedas.

Monedas y economías

El tema es particularmente grave porque la economía mundial está saliendo lentamente de una recesión global y una guerra cambiaria podría descarrilar un pilar de toda recuperación: el comercio internacional.

Según el columnista del Financial Times John Pendler, el peligro es que todos los países se lancen a devaluar sus monedas para abaratar sus exportaciones.

"Como en la década del 30, todos están tratando de superar sus problemas por medio de la exportación. Esto, por definición, no puede ocurrir. De manera que los desequilibrios globales se están intensificando", señala Plender.

En Asia, India y Tailandia dejaron en claro esta semana que preparan una "inminente" intervención para evitar la apreciación de sus monedas siguiendo el ejemplo de China, Japón y Corea del Sur.

Por su parte, los bancos centrales de Malasia, Indonesia y Filipinas han indicado que estaban dispuestos a intervenir para limitar las fluctuaciones del precio de sus monedas.

Fondos especulativos

Según el Financial Times, en India y Tailandia, altos funcionarios del Banco Central, acusan a los Fondos de Inversión occidentales que, en busca de una mayor rentabilidad, están poniendo presión sobre las divisas de países en desarrollo.

En el caso de India, la rupia llegó esta semana a su valor máximo en dos años mientras que el baht, la moneda tailandesa, se apreció un 4% en el ultimo mes, y un 11,3% en lo que va del año.

"En el valor que tiene una divisa influyen la política de un gobierno y los movimientos especulativos de los Fondos de pensiones. Estos fondos tienen una estrategia cortoplacista en su búsqueda de una máxima rentabilidad. Esta estrategia choca con las del estado que apunta más al comercio y necesita estabilidad y previsibilidad para su planificación", señaló a BBC Mundo Juan Torres López.

La única manera de neutralizar la presión de los mercados financieros es imponer controles al ingreso de capitales de corto plazo o golondrina.

El caso Brasil

El gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva autorizó este miércoles la adquisición ilimitada de dólares en el mercado de cambios para neutralizar el alza del Real que está perjudicando las exportaciones brasileñas y su desarrollo industrial.

Al mismo tiempo el gobierno ha duplicado el impuesto del 2% al ingreso de capitales establecido en octubre de 2009.

El problema es que sus elevadas tasas de interés lo han convertido en un imán para los movimientos especulativos que, a pesar de estas medidas, siguen haciendo significativas ganancias respecto al rendimiento que tendrían sus inversiones en el mundo desarrollado que tiene tasas que no superan el 1%.

Image caption Presidente Lula: frenar la valorización del real.

"La política de Brasil tiene un comportamiento esquizofrénico. El mundo disminuyó las tasas de interés y Brasil la subió supuestamente para hacer frente al riesgo de inflación", señaló al diario argentino Página 12 el economista de la Universidad Federal Fluminense Carlos Pinkusfeld.

Las valorización del Real favorece a sus vecinos del Mercosur, en especial a Argentina, que ha incrementado las exportaciones a Brasil, aunque sin cerrar el equilibrio comercial negativo.

Esto ha causado tensiones bilaterales. Empresarios brasileños han acusado a Argentina de manipular la cotización del peso para abaratar los productos que exporta a Brasil y desplazar la producción local.

¿Acuerdo con el G20?

Todas las miradas están puestas en la cumbre del G20 en noviembre en Seúl, Corea del Sur, tema central del desayuno de trabajo en Washington, de los ministros de Finanzas del Grupo.

Muchos comentaristas están alentando una nueva versión del acuerdo del Hotel Plaza en Nueva York en 1985.

En septiembre de ese año, Estados Unidos, Francia, Alemania Occidental, Japón y el Reino Unido acordaron una depreciación coordinada del valor del dólar estadounidense.

Según John Plender, el acuerdo tuvo consecuencias imprevistas que llevaron a una profunda crisis en Japón .

"La tasa de interés de Japón bajó para fortalecer el dolar y ayudó a crear una burbuja inmobiliaria y bursátil que explotó en 1990", señala el analista del Financial Times.

A este advertencia de la historia, hay que sumar las claras diferencias que hay entre EE.UU y UE por un lado y China, Japón, el anfitrión Corea del Sur y la mayoría de los países emergentes por el otro: beneficioso o no un acuerdo será un hueso duro de roer.

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