El rescate en Chile reaviva la polémica por accidente minero en México

Familiares de minero de Pasta de Conchos
Image caption Cuatro años después, los restos de los trabajadores siguen en la mina.

Mientras los trabajadores de la mina de San José, en Chile, veían la luz al final del túnel, en México muchos miraban al pasado.

Entre las bromas en Twitter del ya célebre #silosminerosfueranmexicanos se colaban algunos comentarios nada jocosos: "Si los mineros fueran mexicanos… los hubieran dejado morir, como en Pasta de Conchos".

El éxito de la operación de rescate de los 33 mineros al borde del desierto de Atacama evocó el accidente ocurrido hace más de cuatro años en la mina de carbón de Conchos, en el estado norteño de Coahuila. Aunque éste no tuvo un final feliz.

Familiares de los 65 trabajadores mexicanos atrapados, organizaciones civiles y partidos políticos han pedido esta semana que se reabra la investigación del siniestro y que se recuperen los restos de los mineros que aún permanecen en el yacimiento.

Estos fueron dados por muertos cinco días después de la explosión de gas grisú que provocó el colapso de la mina en el invierno de 2006, luego de que las autoridades consideraran que transcurrido ese tiempo ya "no existían posibilidades de vida". Pero sólo dos cuerpos fueron recuperados.

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Mirando hacia Chile

"Cuando vi salir al primer minero chileno lloré de alegría junto a mi esposa", reconoció Raúl Villasana, quien perdió a su hijo en aquel accidente.

Como las familias chilenas del campamento Esperanza, Villasana pasó un año en la boca de la mina, esperando la salida de Raúl, quien heredó la profesión de su padre y murió a 150 metros bajo tierra a los 32 años.

"Mira todo el respaldo que tuvieron en Chile, aquí nos faltó ese apoyo. Ya sólo quiero que rescaten a mi hijo para darle sepultura donde debe ser", le dijo a BBC Mundo.

¿Por qué en México no funcionó?

Puede que logre enterrar a su hijo si prospera un dictamen aprobado por el pleno del Senado mexicano, en el que pide "el rescate inmediato de los restos" de los mineros.

La pregunta que muchos se hacen ahora en México es por qué no se salvó a los empleados de Conchos igual que se hizo con los de San José.

"Yo creo que lo que está pasando en Chile evidencia no solamente la ausencia de autoridad y la falta de gobierno, sino cómo también el sector empresarial tiene una actitud distinta", dijo Alejandro Encinas, coordinador del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en el debate de la Cámara de Diputados.

"El primer problema es que no tenemos una cultura de prevención, ni normas de prevención", según el senador Francisco Labastida, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

"Cuando salen las noticias del caso de Chile, lo que no le han puesto énfasis es que tenían un lugar en donde vivir durante varios meses, que tenían alimentos que ingerir (…) porque de lo contrario no hubiera sido posible el rescate. Eso es lo que no tiene como norma la minería mexicana", agregó.

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También la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) se sumó esta semana al pedido para recuperar los cadáveres de Coahuila.

"Creo que éste es un buen momento para un recordatorio respecto de la deuda que está pendiente en Pasta de Conchos, con un buen ejemplo de lo que ha pasado en Chile, donde el gobierno chileno hizo el máximo esfuerzo y se logró rescatar con vida a estos mineros", aseguró a los medios de comunicación locales el presidente de la CNDH, Raúl Plascencia Villanueva.

"No son comparables"

Según esta comisión, tanto los empresarios que gestionaban la mina como los responsables políticos de la supervisión y las labores de rescate siguen "en deuda" con las familias de los fallecidos. Sin embargo, aquellos no lo ven así.

El senador oficialista Javier Salazar, quien se mantuvo al cargo de las operaciones en 2006 como secretario de Trabajo del entonces presidente, Vicente Fox, negó que en Conchos hubiera sido factible una operación como la de Copiapó.

Image caption Los familiares siguen esperando explicaciones.

"La mina de Chile es de cobre, el cobre es un mineral inerte, que no explota. La mina de México es de carbón, por definición combustible, y el gas que se produce al perforarlo es muy explosivo, es un escenario totalmente diferente, por eso no pueden ser comparables los temas", dijo ante la Cámara de Diputados.

"No sabemos si fue una falla humana o mecánica. Hoy difícilmente alguien puede decir por qué ocurrió el accidente en Pasta de Conchos", aseguró luego en una entrevista con la radio MVS.

El Grupo México, responsable de la explotación de aquella mina, le dijo por su parte a BBC Mundo que la explosión de gas mató "casi instantáneamente a técnicos y trabajadores", argumentando que tanto las circunstancias del accidente como la condición del yacimiento fueron diferentes a las de Chile.

"Durante 14 meses se trabajó en la búsqueda de los restos de los mineros, la empresa invirtió más de US$30 millones en estas tareas", aseguró la compañía.

Pero estas palabras no convencen a los familiares de estos trabajadores, que dicen seguir esperando una explicación.

La mina de Pasta de Conchos fue sellada en junio, cuatro años después del accidente. Y las heridas de los mineros mexicanos siguen abiertas.

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