Trabajo a la carta… ¿o explotación digital?

Lukas Biewald, fundador de la empresa CrowdFlower.
Image caption La rápida difusión en internet de la banda ancha ha permitido una explosión de las empresas que ofrecen una fuerza de trabajo virtual.

No hay muchos ejecutivos que puedan presumir de una plantilla de medio millón de trabajadores en todo el mundo.

Pero la fuerza laboral de Lukas Biewald no es tradicional.

Como fundador y director de la empresa CrowdFlower, con sede en San Francisco, California, dice que su compañía ofrece "mano de obra a la carta y según la demanda".

Sus empleados son personas que trabajan desde su casa, cuando sea necesario, en proyectos específicos.

"No tiene sentido construir un edificio alrededor de la gente, poner internet y hacer plomería y todo lo demás, además de forzar a los empleados a desplazarse para ir a trabajar, y encima tienen que reportar a jefes y gerentes", dice Biewald.

"Creo que las empresas como la nuestra están llamadas a desordenar toda la industria del outsourcing".

La rápida difusión en internet de la banda ancha ha permitido una explosión de las empresas que ofrecen una fuerza de trabajo virtual.

Estas compañías proporcionan a otras empresas, personas dispuestas a realizar trabajos que van desde pequeñas tareas basadas en la captura de datos, pasando por el diseño, la traducción y la producción de contenidos.

De hecho cualquier tarea que se pueda hacer en una computadora portátil con conexión a internet en casa.

La inteligencia humana

Para las empresas que utilizan estos servicios, los principales beneficios son el costo y la velocidad.

Los trabajadores no son empleados, y se les paga ya sea una tarifa por hora o por trabajo realizado. En algunos casos el trabajo se hace por concurso y según las especificaciones, sólo con un "ganador" embolsándose la recompensa. Y las tasas tienden a ser menores que lo que se pagan a los trabajadores independientes convencionales.

Así que no es sorprendente que la tendencia haya generado controversia, y algunos analistas advierten del posible surgimiento de abusos laborales en esas actividades.

El abuelo de todos estos nuevos consorcios es Mechanical Turk de Amazon.

Su propósito original era encontrar páginas duplicadas de los productos vendidos en Amazon; una tarea sencilla, pero que las computadoras no fueron capaces de hacer.

Amazon rápidamente se dio cuenta que había una aplicación más amplia y el servicio comenzó a cotizarse al público en 2005.

El servicio enumera miles de "tareas de inteligencia humana" (HIT, por sus siglas en inglés), que van desde comparar diferentes páginas en la red, hasta hacer transcripciones y poner etiquetas (tags) en fotografías. Los trabajos pagan desde unos cuantos centavos hasta unos pocos dólares para un trabajo más complicado.

Así que no pasó mucho tiempo para que la idea fuera adoptada en otras partes.

Usted puede ordenar la creación de su página de internet en oDesk, encontrar a un escritor para crear el contenido en Elance, y conseguir su logotipo por unos pocos cientos de dólares en Crowdspring o en 99designs.

Para financiar su proyecto está Kickstarter, y si sus clientes se ponen quisquillosos y molestos, los puede enviar a Get Satisfaction.

Cuando esté listo para pasar a un asunto de mayor investigación y a un desarrollo de alto nivel, puede poner su proyecto en manos de los trabajadores de InnoCentive.

Dinero virtual

El dueño de CrowdFlower compara su modelo de "trabajo a la carta" con el "cloud computing", cuando se divide una tarea ardua y difícil entre un grupo de computadoras y esto logra mayor rapidez, las 24 horas del día, gracias a una mayor potencia de procesamiento.

La fuerza de trabajo de la compañía está disponible de inmediato, dice Biewald.

"Por ejemplo, usted puede tener un directorio de un millón de empresas y el trabajo es comprobar que todas las direcciones sean las correctas", dice.

"Tenemos gente de inmediato en todo el mundo en espera de que salga trabajo."

Lo que hace a CrowdFlower ligeramente diferente es que no siempre se abastecen de sus trabajadores directamente de internet.

La compañía utiliza una amplia gama de canales para buscar a los trabajadores. Les gusta contratar, por ejemplo, a madres solteras que trabajan desde casa.

Tradicionalmente las empresas de juegos virtuales han ofrecido a los participantes de juegos como "Farmville" la oportunidad de participar en encuestas, o ver anuncios para ganar dinero dentro del juego.

Ahora tienen la oportunidad de completar trabajos para CrowdFlower, a través de un sistema llamado Pago Virtual.

"Me encanta porque hacemos que los jugadores hagan algo útil para el mundo, mientras participan en estos juegos. Haga diez minutos de trabajo real que una empresa real puede utilizar, y le daremos un tractor virtual. De esa forma todo el mundo gana", dice Lukas Biewald.

Dudas

No obstante, hay quienes se quejan y advierten de los posibles problemas con estos sistemas laborales.

Por ejemplo, frente a empresas que emplean diseñadores mediante "crowdsourcing", ciertos sitios web incluyendo a Nospec.com y Specwatch acusan a algunas de esas firmas de explotar a los contratistas.

Dicen que los diseñadores producen trabajo constantemente sin garantía de pago y con tarifas menores que las del mercado.

También, dado que muchos contratistas provienen de países en desarrollo, se afirma que es un modelo para desplazar puestos de trabajo del mundo industrializado hacia otros sitios con salarios más bajos.

Biewald, sin embargo, alega que el mundo en desarrollo tiene derecho a beneficiarse de nuevas oportunidades laborales.

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