Rousseff o Serra, los candidatos de Brasil

Dilma rousseff y José Serra
Image caption Los candidatos presidenciales, Dilma Rousseff y José Serra.

Los brasileños tendrán la oportunidad –y el deber legal– de volver a las urnas el próximo 31 de octubre para elegir al sucesor del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Éste saldrá de entre los dos candidatos más votados en la primera vuelta del pasado 6 de octubre, la oficialista Dilma Rousseff (46,9%) y el opositor José Serra (32,6%).

En la campaña para el balotaje, ambos candidatos se lanzaron a la captura de los votos de la ambientalista y evangelista Marina Silva, que fue tercera con casi un 20%.

En ese contexto, la religión y por ende el aborto y el matrimonio homosexual, pasaron a ser eje del debate público.

No en vano, con 192 millones de habitantes, Brasil es el país con más cristianos del mundo y el 20% del electorado es evangélico.

BBC Mundo le presenta a los candidatos. Haga clic en las pestañas para cambiar de perfil:

DILMA ROUSSEFF (PT)

La oficialista Dilma Rousseff (Partido de los Trabajadores, PT) ganó en la primera vuelta, pero al contrario de lo que indicaban las encuestas, el casi 47% de los votos que obtuvo no fue suficiente para evitar la segunda ronda.

De nuevo favorita en los sondeos, Rousseff es una economista de 63 años de perfil más bien tecnocrático, cuya candidatura es una apuesta personal del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.

Hija de un abogado de origen búlgaro, Rousseff ha sido atacada desde la oposición por su pasado como militante de un grupo guerrillero de extrema izquierda durante los años de la dictadura. En 1970 fue detenida y torturada. Pasó dos años en la cárcel.

La prensa brasileña la retrata como una política de mucho carácter, seria, dura, exigente y temperamental. Ella se defiende y denuncia a los simplistas señalando que cuando una mujer ejerce un cargo con autoridad, apelan al estereotipo de "dama de hierro".

Rousseff, quien acaba de superar un cáncer, era una desconocida para el gran público, pese a que tras ser titular de la cartera de Minas y Energía (2002-2005), los últimos años ha ejercido el influyente cargo de ministra jefe de la Casa Civil.

En menos de un año, Rousseff pasó a perfilarse como la primera mujer que podría llegar a presidir Brasil, posibilidad que en buena parte debe al apadrinamiento de Lula, que la acompañó durante toda la campaña.

Sin embargo, para el desenlace de la elección no las tiene absolutamente todas consigo, ya que podría costarle no pocos votos la polémica sobre la supuesta falta de claridad de su posición acerca del aborto y el matrimonio homosexual.

JOSÉ SERRA (PSDB)

José Serra, profesor de economía de 68 años, ex gobernador de Sao Paulo y ex ministro de Salud, llega a la elección con la esperanza de que las encuestas se vuelvan a equivocar.

Pese a que hace un año los primeros sondeos lo daban como claro favorito –por entonces Rousseff era casi desconocida–, Serra empezó a perder terreno en la precampaña frente a la candidata del Partido de los Trabajadores, que vuelve a ser favorita en la segunda vuelta.

Con Lula en niveles de popularidad que rondan el 80%, Serra comprendió pronto que no ganaba nada enfrentándose al padrino político de su rival. Por eso, llegó a presentarse en un vídeo como el mejor sucesor del mandatario.

Tras obtener casi un tercio de los apoyos en la primera vuelta, su campaña para el balotaje se ha centrado en captar los votos de Marina Silva con guiños al electorado evangélico.

También ha insistido en señalar las exitosas políticas económicas de Lula como una continuación del trabajo de Fernando Henrique Cardoso, en cuyo gabinete ejerció como ministro.

Candidato por el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Serra se reconoce a sí mismo como un intelectual y hombre de izquierda.

En los años 60, fue dirigente estudiantil. Los años de la dictadura los vivió exiliado, la mayor parte en Chile, donde conoció a su mujer, la psicóloga Mónica Allende, con la que lleva 43 años casado y tiene dos hijos.

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.