EE.UU.: elecciones con olor a plebiscito

Barack Obama
Image caption Obama se ha involucrado personalmente en la campaña de las legislativas.

La insatisfacción de los estadounidenses con la tímida recuperación económica parece que afectará al partido Demócrata del presidente Barack Obama, al punto que varios sondeos estiman que perderá su mayoría en la Cámara de Representantes y que la verá reducida en el Senado.

Por eso Obama se echó encima el trabajo de promover a los candidatos del partido Demócrata para las elecciones parlamentarias del venidero 2 de noviembre, recordándole a la ciudadanía que fueron las políticas republicanas las que generaron los problemas del presente.

A menos de una semana para la votación, la actividad del presidente, y de la primera dama, Michelle Obama, se ha hecho más intensa, sobre todo en los distritos electorales en los que el partido de gobierno luce mal parado.

En septiembre pasado, por primera vez en más de año y medio de gobierno, el mandatario fue considerado impopular, al registrar más detractores que simpatizantes en un sondeo de opinión.

Pero las más recientes encuestas sugieren que su misión puede estar dando resultados.

Lea también: ¿Y quién ganará?

Alegría numérica

Para demostrarlo los demócratas señalan el estudio de opinión publicado esta semana por la revista especializada en información política Newsweek en el que se asegura que el presidente está logrando reactivar a la apática base electoral demócrata, mejorando a la vez sus niveles de aprobación.

La encuesta realizada la semana pasada parece ir a contrapelo con los sondeos presentados en los últimos tiempos, y muestra un nivel de aprobación para Obama del 54%, un salto del 48% que la misma publicación registró a finales de septiembre.

Para Newsweek el meollo del asunto es la supuesta "reactivación del entusiasmo" que logró el presidente en campaña llevando su mensaje por todo el país.

Fuentes del Comité Nacional Demócrata le aseguraron a BBC Mundo que en el partido de gobierno hay "satisfacción" por la manera cómo presuntamente se recuperaron los números desde que Obama empezó a impulsar a los candidatos de su partido.

A Obama se le ve cómodo en campaña, al punto que es común escuchar a comentaristas en radio y televisión destacar lo "buen candidato" que es el presidente, argumento que los detractores aceptan sólo para señalar que demostraría que un buen candidato no es necesariamente un buen gobernante.

Comandante (de campaña) en jefe

Image caption Obama durante un acto el lunes en Rhode Island, ejemplo de varios a los que ha asistido en la campaña.

La participación presidencial es considerada "críticamente favorable", según la evaluación que hicieron para BBC Mundo estrategas electorales que trabajan con el Partido Demócrata, pero que no quisieron identificarse por no estar autorizados para discutir el tema públicamente.

Esos mismos especialistas reconocieron una falla en el plan de búsqueda del voto y es que, dado el "efecto positivo" que estaría teniendo en mover a la base demócrata, habrían preferido que Obama se hubiera involucrado antes en el esfuerzo.

"Claro que hay muchos que habrían deseado que el presidente entrara en la campaña antes de lo que lo hizo", le dijo a BBC Mundo, Simon Rosenberg, presidente de la Nueva Red Demócrata (NDN, por sus siglas en inglés), un centro de promoción de políticas progresistas considerado cercano a los demócratas.

Aunque en esta ocasión el primer mandatario no está en las boletas de votación, él ha planteado el debate como una decisión entre el proyecto de "cambio" que ofreció en 2008 o "un retorno a las políticas republicanas" que habrían generado los problemas del presente.

"Yo creo que no hay un demócrata que crea que han presentado los mejores argumentos en estas elecciones sobre lo que han hecho y a dónde desean llevar al país. El 'caso' de los demócratas es mucho mejor que el que sus líderes han presentado", afirmó Rosenberg.

Sin embargo, Rosenberg cree que el partido de gobierno ha reaccionado y ha logrado contrarrestar la propaganda republicana, algo en lo que la intervención de Obama habría sido crucial, aunque estima que la iniciativa llegó "un poco tarde".

Lecciones de historia

Pese a esa supuesta "reanimación" de los demócratas, la tradición política estadounidense marca que el partido en el poder suele sufrir pérdidas importantes en las elecciones de mitad del período presidencial.

Vea gráfico de pérdidas desde 1946

"No creo que la historia defina el futuro", dijo Rosenberg, para quien la competencia del próximo martes será cerrada. El analista advierte que no puede pronosticarse el balance final, aunque anticipa que "habrán grandes pérdidas" del lado demócrata.

La pregunta que ningún demócrata quiso responder es qué evaluación harán si el esfuerzo presidencial no logra evitar lo que la historia y, hasta ahora, la mayoría de las encuestas han venido pronosticando: la hecatombe demócrata.

Pero ha sido Obama quien le ha puesto sabor refrendario a la elección. Si los demócratas pierden por amplio margen, ¿lo verán como un voto en contra de la gestión presidencial?

Contenido relacionado

Vínculos

El contenido de las páginas externas no es responsabilidad de la BBC.