¿En qué cree el Tea Party?

El grupo de activistas conservadores que se identifica como el Tea Party irrumpió en la escena política estadounidense en 2009.

Varios candidatos respaldados por el movimiento contra la clase dirigente se impusieron sobre los republicanos tradicionales en las elecciones primarias previas a los comicios de mitad de período de noviembre.

Cuatro votantes de Estados Unidos le explican a la BBC por qué apoyan al movimiento del Tea Party y qué es lo que esperan que cambie tras las elecciones de mitad de período del 2 de noviembre.

Judah Sekscinski, 26, banquero, Newark, Delaware

He sido miembro activo del movimiento del Tea Party desde que empezó. La principal razón por la que me uní es porque el gasto público se ha salido de control. Tenemos una vasta deuda con la que tenemos que lidiar o terminaremos pasándosela a nuestros hijos y nietos.

No creo que tenga sentido gastar para salir de la recesión. Y los billones de dólares que hemos gastado no han ayudado, el desempleo sigue siendo alto y los pequeños negocios no están prosperando.

También es hora de que cambiemos algunas de las caras en Washington.

Yo participo en manifestaciones y también trato de difundir el mensaje del Tea Party a través de las redes sociales. He conocido a mucha gente dentro del movimiento. Algunos son conservadores, algunos son libertarios y algunos pocos demócratas fiscalmente conservadores. Así que lo que nos une es nuestra preocupación por la responsabilidad financiera.

Somos la cara realista del conservadurismo del siglo XXI. Bajo el gobierno de Bush, y ahora con Obama, hay demasiados políticos ignorando los principales problemas que tenemos que resolver, particularmente el déficit.

Me puse muy contento cuando la candidata del Tea Party, Christine O'Donnell, ganó las primarias aquí en Delaware. Este es un estado muy demócrata pero creo que ella está empezando a cambiar las tendencias y podría seguir hasta ganar.

Hay muchos independientes y "perros azules" demócratas (conservadores) que respaldaron a Obama pero que ahora están desilusionados con el estado de las cosas y que van a apoyar a la gente del Tea Party, como O'Donnell.

Habrá muchos cambios en noviembre, pero no del tipo que nos prometió Obama en 2008. El Tea Party llegó para quedarse, bien se haga una fracción del Partido Republicano o se convierta en un tercer partido.

Jan Allen, 60, asistente ejecutivo, Milwaukee, Wisconsin

El Tea Party no son sólo republicanos. Yo soy un independiente y apoyo el movimiento.

He visto gran cantidad de elecciones presidenciales en mi vida y creo que necesitamos algo diferente.

Necesitamos un fuerte sistema multipartidista con diferentes grupos en el Congreso.

El Tea Party puede ayudarnos a alcanzarlo. Ellos se pueden convertir en el tercer grupo de políticos de mentalidad independiente que se alineen con otros partidos en punto por punto.

Los candidatos del Tea Party tienen razón en enfatizar un regreso a los valores de nuestra Constitución.

También necesitamos sacar a los operadores políticos tradicionales. Hay demasiada gente que ha sido reelegida año tras año y terminan viendo su trabajo como un derecho adquirido. Es hora de caras nuevas.

Yo creo que la mayoría silenciosa ha encontrado su voz y que están hablando a través del Tea Party. Ellos han hecho progresos en elecciones locales, regionales y estatales.

Ustedes verán que en noviembre el Tea Party surgirá. El movimiento sólo necesita deshacerse de algunos que están en sus márgenes radicales y apegarse a lo básicos y podrían lograr grandes avances.

David Kimber Howard, 60, operador de Bolsa, Orangevale, California

Soy miembro del Tea Party Patriots del Condado de South Placer, una organización local. Mi esposa también es miembro activa y yo llevo a mis dos hijos a las manifestaciones del Tea Party.

Me involucré con el Tea Party hace poco más de un año porque sentía que el país estaba yendo en la dirección equivocada.

La deuda federal está a un nivel tal ahora que no seremos capaces de cancelarla. Me preocupa que el gobierno vaya a atacar esto imprimiendo más dinero y destruyendo nuestra economía. Eso conduciría a un aumento en espiral del costo de la vida.

También estoy preocupado por un gobierno inconstitucional. Estoy cansado de jueces que repetidamente sentencian por encima de las iniciativas de los votantes en California, desde temas de inmigración ilegal o matrimonio homosexual hasta propiedad de armas.

El Tea Party ha crecido rápidamente y está aprovechando el vasto rechazo que hay hacia el actual estado de la política. Recientemente organicé una firma para el partido en mi jardín y tres o cuatro vecinos vinieron a mi casa queriendo averiguar cómo involucrarse.

Me río cuando la gente dice que el Tea Party son un montón de extremistas. Toda la gente que he conocido en el movimiento es amigable, abierta y muy educada. Recientemente asistí a un evento con aproximadamente 12.000 personas. No hubo ningún problema en absoluto. Ni hubo basura en el piso al final de la manifestación.

Kevin Brent, 40, contratista de Defensa, Fredericksburg, Virginia

Ambos partidos son elitistas. Washington está lleno del mismo tipo de gente arrogante que mira con desdén a aquellos que están fuera del sistema. Esas élites no escuchan a personas como yo, nosotros sólo somos partes de un país por el que ellos sobrevuelan.

El Tea Party nos da la oportunidad de cambiar el Partido Republicano desde adentro de manera que responda a gente como yo.

Por demasiado tiempo la clase gobernante ha infestado a los republicanos como una enfermedad. Ellos no han apoyado a gente con valores conservadores, en cambio han colaborado con el Partido Demócrata.

El Tea Party está en lo correcto al atacar al gobierno grande. El gobierno trata de interferir con cada aspecto de la vida de las personas. Hay demasiadas leyes y demasiada carga en los negocios.

Estoy preocupado con el déficit. Si no hacemos algo con la deuda nacional, me temo que cuando tenga 55 años voy a estar dejando la mitad de mis ingresos en impuestos para pagarlo. Si no hacemos algo los jóvenes van a salir a las calles, habrá desobediencia civil o algo peor.

También necesitamos derogar la reforma de la salud. El nuevo sistema limita la capacidad de elección de la gente forzándola a contratar seguros. Me preocupa que las reformas impliquen un racionamiento de los cuidados de salud.

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