La revolución mexicana desde el ojo paternal de Diego Luna

Diego Luna (foto de archivo)
Image caption Luna produjo y dirigió el cortometraje "Pacífico".

La Revolución Mexicana no es solo la de Villa y Zapata. Cien años después, también lo es de Luna, García Bernal y otros ocho directores mexicanos contemporáneos, reunidos en torno a una película que lleva por nombre este hito centenario.

"Revolución" se estrena este fin de semana en México, coincidiendo con el aniversario del levantamiento armado contra el régimen de Porfirio Díaz.

Lo hará a la vez en la televisión, en DVD y cines. Además, podrá verse en Youtube (www.youtube.com/mubi) durante 48 horas a lo largo del fin de semana en todo el mundo, y durante 24 horas en México.

En ella, una decena de autores exploran la vigencia de la revolución a través de cortometrajes, cuestionando su legado y revisando dónde quedaron los ideales que la movieron en la sociedad del siglo XXI.

Entre ellos Diego Luna, quien habló con BBC Mundo sobre su participación en la cinta y su visión de la Revolución que hoy se conmemora en el país.

Paternidad revolucionaria

Él fue el encargado de producir y dirigir "Pacífico", un corto en el que presenta a su primer hijo (fue padre por segunda vez este verano).

Y desnuda su vida privada con una playa de fondo, la misma donde hace casi una década rodó con Gael García Bernal y Maribel Verdú "Y tu mamá también".

"A la hora de decidir sobre qué grabar el corto -explica el actor- me pregunté cuál era el sentimiento revolucionario dentro de mí. Definitivamente está relacionado con la paternidad, dedicarle tu vida a otro ser. La paternidad está cambiando mi forma de hacer cine".

Violencia comparable a la Revolución

Su corto no está protagonizado por los revolucionarios de 1910. Como en la mayoría de las demás historias de "Revolución", no hay cabida para las cananas o las pistolas.

Pero, y en la sociedad mexicana, ¿hay sitio para celebrar la Revolución? Según Luna, de ninguna manera.

"Todavía hay esa sensación de desigualdad y contraste social. Solamente el número de mexicanos que dejan cada año su país para buscar una oportunidad habla mucho de nosotros", dice.

"Cien años después, más que celebración, lo que hace falta es una reflexión. Estamos viviendo una de las épocas más violentas de la historia, quizás sólo comparable a los años de la Revolución", lamenta Luna.

La dirección, una prioridad

El actor Diego Luna es, además, director.

Ya en 2007 tomó las riendas del rodaje en "J.C. Chávez", un documental sobre el boxeador mexicano Julio César Chávez. Pero buscó su consagración con "Abel", una película estrenada este año que participó en los festivales de cine de Cannes y Sundance.

Con "Pacífico", su corto revolucionario, constata que "definitivamente" su foco "ahora está en la dirección".

"Es cuando más personal se pone mi trabajo, cuando más madura. Ahora me tomo con mucho más respeto el contar historias", explica por teléfono.

En Hollywood, pero en español

Diego Luna está en Los Ángeles, EE.UU., donde hace dos semanas terminó el rodaje de "Casa de mi padre", su última película.

En ella comparte pantalla una vez más con Gael García Bernal, su inseparable colega de cartelera. Se trata de su primer trabajo en conjunto desde "Rudo y Cursi" (2008).

"Ha sido como reencontrarse con un hermano y rememorar lo gozoso de trabajar juntos. La química es brutal, no me pasa con nadie más", dice sobre García.

"Casa de mi padre" está rodada íntegramente en español a pesar de su producción estadounidense, y se presentará con subtítulos en inglés.

En ella participa además el cómico Will Ferrell, ex estrella del célebre programa humorístico Saturday Night Live y protagonista de la película animada "Megamind".

Aunque ninguno de sus protagonistas quiere detallar el argumento, los blogs de cine ya apuestan por una parodia de las telenovelas latinoamericanas… desde el punto de vista de Hollywood.

"Fue un viaje muy divertido y sanador", asegura Diego Luna. "Tuve un acercamiento totalmente nuevo a la actuación, a la comedia", añade.

Según pronostica Luna, un revolucionario declarado y mexicano convertido en estrella entre el público estadounidense, "Casa de mi padre" "va a funcionar entre todos los públicos. No solo entre los hispanos".