Apnea: rompiendo barreras debajo del agua

Carlos Coste rompiendo record de apnea horizontal. Foto: cortesía Carlos Coste
Image caption Fueron 150 metros en 2 minutos, 32 segundos

¿Alguna vez jugó a aguantar la respiración debajo del agua, a cruzar la piscina completa sin salir a la superficie? Es, quizás, la forma más rudimentaria de un deporte extremo de gran exigencia física y mental, conocida como apnea.

El venezolano Carlos Coste, de 34 años, ha ido más allá. Al menos 150 metros más allá, que es la distancia que recorrió, de un tirón, en un cenote (o cueva) de México a principios de este mes. Para establecer un nuevo récord -el noveno en su cuenta- esta vez en la modalidad de "apnea horizontal".

Se trata del primero que se acredita oficialmente en su cuenta, después de que en 2006 sufriera un serio accidente en los entrenamientos para alcanzar los 200 metros de profundidad, en la modalidad conocida como "no limits". Una burbuja se alojó en su cerebro, lo que le ocasionó un infarto en los tejidos o "ACV gaseoso".

Como consecuencia, se vieron afectadas algunas funciones del lado izquierdo de su cuerpo, que le afectó parcialmente la visión, el habla y el equilibrio. ¿Un signo de que era hora de cambiar de actividad? Todo lo contrario. Un año después, Coste estaba en el agua otra vez, en busca de nuevas fronteras.

"Una motivación para recuperarme del accidente fue practicar otra vez el deporte. Yo no lo hago para acumular récords, sino que me gusta muchísimo estar libre en el agua, en el mar. Y también ´gozo un puyero´ (me divierto mucho) a nivel competitivo y metido en la profundidad", le dice a BBC Mundo.

El cenote

El cenote Dos Ojos – en la Riviera Maya mexicana, y donde hace unos años se filmó una película de terror – representó una serie de desafíos añadidos al reto de recorrer la mayor distancia prescindiendo de oxígeno.

Por un lado, el recorrido no era en línea recta. Coste y su equipo evaluaron la ruta varias veces, para lograr la línea menos “cortada” o de curvas más pronunciadas posible.

Por el otro, las rutas de escape son limitadas. "Deliberadamente hicimos que la ruta fuera totalmente bajo tierra y agua, sin burbujas de aire ni salidas desde el principio al final, para asegurarons de que el récord fuera homologable. No hay manera de salirse", explica.

Como suele ocurrir en estos casos, había plan b, c y d, con buzos que acompañaron a Coste en su recorrido, con señas acordadas para posibles evacuaciones en situaciones de emergencia. "En el último 30% del tramo teníamos varios desvíos identificados, principalmente uno, el túnel del tiempo. Pero era casi tan largo como completar el récord", cuenta.

Al final, nada de esto fue necesario. El atleta completó el recorrido sin inconvenientes, en 2 minutos, 32 segundos y 52 centésimas.

La disciplina

¿Y qué pasó por sus mente esos dos minutos y medio? ¿En qué se piensa, en la oscuridad de lo profundo, y cuando falta el aire?

Image caption Coste volvió al agua después de un serio accidente

"Es una experiencia muy emocionante – describe Carlos Coste --. Estás concentrado en tu técnica, en mantener un ritmo correcto, una velocidad de crucero, mientras disfrutas de aquella cueva".

"Y además está la emoción de la parte competitiva. Uno está seguro de que lo logrará, pero igual hay un miedo, una adrenalina. No digo que el amo el peligro, porque es un riesgo responsable. Pero hay una sensación de incertidumbre, que te hace estar vivo", añade.

Para Coste, con "el progreso y la cultura actual" nadie quiere asumir riesgos. Para él, eso no es vida. "Salir de la casa es un riesgo. ¿Por qué no hacerlo con un deporte, que además te da contacto con la naturaleza? En vez de fumando, por ejemplo. Eso sí es un riesgo estúpido", opina.

En cuanto a riesgo calculado, la disciplina exige una preparación física completa, que comienza con una base cardiovascular. Algunos ejercicios se adaptan específicamente a la práctica de apnea. "En vez de hacer spinning normal, limito el oxígeno. Así los músculos y la mente se acostumbran a utilizar poquito", explica.

Luego está el entrenamiento específico en piscina y mar. Que incluye una parte importante de entrenamiento mental. La apnea es 40% físico y 60% mental, afirma Coste. La clave es internalizar el hecho de que no se esta respirando, evitar el pánico, el incremento en las pulsaciones. Todo esto conduce a caminos no siempre transitados hacia el espíritu.

"Un meollo de este deporte es que aprendas a conocerte y oírte a ti mismo. Cuando te acostumbras a la soledad te conectas con tu mente. A medida que vas más profundo, va más profundo tu mente también", dice el atleta venezolano.

Según Coste, "si no eres capaz de autocontrolarte y relajarte, no lo logras". Una lección de vida, cortesía de la apnea.

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