"Arrivederci" al cineasta Mario Monicelli

Monicelli y Marcello Mastroianni.
Image caption Monicelli dirigió a grandes como Marcello Mastroianni.

Italia despide este martes al director de cine Mario Monicelli, considerado el padre de la comedia italiana y el último representante de este género que triunfó en todo el mundo.

El cineasta, que sufría de un tumor en fase terminal, se suicidó el lunes, a los 95 años, lanzándose desde el quinto piso del Hospital San Juan, de Roma, donde estaba siendo tratado por un cáncer de próstata.

Se hizo conocido como director con sus comedias tales como "Queridos amigos" y la serie de "Los desconocidos de siempre".

Director de más de 60 filmes, ganó el León de Oro del festival de cine de Venecia en 1965 con la película "La armada Brancaleone", en los años cincuenta fue nominado al Oscar por "I soliti ignoti" y en 1959 realizó uno de sus grande éxitos: "La gran guerra".

Monicelli fue más conocido por sus comedias, y por haber lanzado a la fama al actor cómico italiano Toto en una serie de películas a partir de 1949 que todavía son inmensamente populares y se siguen transmitiendo casi a diario en los canales de la televisión italiana.

Trabajó con algunos de los mejores actores de Italia de la posguerra, incluyendo a Anna Magnani, Marcello Mastroianni, Sofía Loren, Alberto Sordi y Monica Vitti.

Sobreviviente

Como informa desde Roma el corresponsal de la BBC David Willey, Monicelli fue uno de los más prolíficos y más grandes directores de cine italiano y el último sobreviviente de una generación de directores de cine italianos de la posguerra.

Escribió y dirigió una película nueva cada año durante la mayor parte de su carrera, que empezó en la década de 1930 y siguió hasta poco antes de su muerte.

Una de sus películas de mayor éxito, "I soliti ignoti" (o "Rufufú"), de 1958, cuenta la historia de una banda de ladrones incompetentes que tratan de irrumpir en una casa, pero taladran mal la pared.

El diario Corriere della Sera lo describe como un eterno "desafiante de la censura", "creador de personajes extraordinarios", e inventor de "una sátira sobre una Italia que no le gustaba".

Los familiares anunciaron que no se celebrará ningún funeral, pero que se le podrá dedicar un último saludo tanto en el barrio romano de Monti, donde vivió, como en la capilla ardiente que se instalará el miércoles en la sede de la Casa del Cine en Roma.