La delicada situación de los bancos de Portugal

Corredor de bolsa en Lisboa
Image caption El análisis de debilidad de la banca portuguesa muestra fallas similares a las de los bancos de Irlanda.

El Banco Central de Portugal advirtió este martes que la banca del país se ha vuelto demasiado dependiente de los préstamos de emergencia del Banco Central Europeo, por lo que necesitarán elevar de manera significativa los montos de capital adicional para poder "resistir impactos futuros".

"Si todo esto suena familiar es porque los bancos de Irlanda se encuentran en una situación igual de peligrosa, por la que el país tuvo que ser rescatado por la Unión Europea (UE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI)", explica Robert Peston, editor de Economía de la BBC.

El análisis de la debilidad de la banca portuguesa –contenido en el Informe de Estabilidad Financiera del Banco de Portugal– muestra -según Peston- fallas estructurales muy similares a las de los bancos de Irlanda, que llevaron a ese país al borde de la quiebra.

El periodista de la BBC agrega que existe, sin embargo, una diferencia que pareciera complicar aún más la situación financiera de Portugal: en ese país los bancos no sólo han solicitado préstamos por sumas colosales al BCE, sino que también le han prestado millones de euros al gobierno portugués para que pueda financiar la enorme brecha existente entre sus gastos y sus ingresos fiscales (que han disminuido considerablemente).

Así es como el Banco Central lo señala: "la expansión de los balances de los bancos portugueses en el primer semestre del año refleja esencialmente el financiamiento de las administraciones públicas".

Según las estadísticas publicadas por el BCP, los bancos portugueses le prestaron entre US$17.000 millones y US$20.000 millones al gobierno portugués en los primeros seis meses de 2010.

Préstamos para sobrevivir

Según Peston, durante el mismo período, la banca portuguesa se dio cuenta de que era casi imposible solicitar préstamos a fuentes comerciales, otros bancos o instituciones financieras, por lo que evitaron la insolvencia mediante técnicas que no son sostenibles a largo plazo.

"Ahora el BCE quiere que su dinero regrese. Y no tiene otra opción, porque es el responsable de haber canalizado dinero de los contribuyentes de la zona del euro a través de los bancos portugueses, para que el gobierno portugués financie un déficit del sector público –estimado por Barclays Capital en más del 7% del PIB este año– sin haber solicitado la autorización de esos contribuyentes europeos", agrega el periodista de la BBC.

"El BCE simplemente no puede, a largo plazo, financiar un agujero estructural en las finanzas del sector público. Hacerlo destruiría su credibilidad y reduciría el valor del euro", señala Peston.

"La divulgación realizada por el Banco de Portugal acerca de que el gobierno portugués se ha mantenido a flote gracias a los préstamos del BCE a través de los bancos portugueses, más bien sugiere que –al igual que Irlanda- la rehabilitación financiera de Portugal requerirá un importante paquete de préstamos de la UE y el FMI", concluye el editor de economía de la BBC.

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