Tres preguntas: Stuart Bladen, HP

Cada semana haremos tres preguntas clave a capos de empresas tecnológicas punteras, personas que toman decisiones que tendrán impacto en la sociedad. Le toca respondernos a Stuart Bladen, vicepresidente de servicios aplicados de Hewlett-Packard.

¿Cuál es su mayor problema tecnológico en la actualidad?

Image caption Stuart Bladen ve en el alto precio de estar quieto su mayor problema tecnológico.

El descomunal precio que se paga por permanecer quieto.

Cuando vuelvo a casa cada día soy un consumidor como todos los demás. Mis hijos tienen iPhones y iPads, y teléfonos con Android. Me siento viejo cuando miro Facebook y Twitter. Tengo que entenderlo, pero en ese mundo soy un inmigrante.

Usan una tecnología impulsada por los individuos. En el mundo de los negocios, el enfoque hacia las nuevas tecnologías continúa siendo desde arriba hacia abajo.

Recuerdo cuando el software para los departamentos del gobierno costaban US$20.000 la unidad. Ahora eso mismo cuesta entre US$1.000 y US$2.000. Ahora se dan enormes economías de escala que antes no existían.

¿Cuál será la próxima gran tecnología que se desarrollará en su industria?

La mayoría diría que es la computación en la nube. Particularmente no soy un evangelista de la nube, pero reconozco que será muy importante.

Muchas compañías todavía la rechazan, les preocupa alojar su información en algún lugar allá afuera.

Las dos principales tareas que tengo son:

- Cómo conseguir que las empresas se relacionen con sus empleados de la forma que quieren hacerlo.

- Cómo lograr que caiga la curva de valor por dinero.

Alguien dijo que, en algún momento, que en dos o tres años, ninguna de las más modernas compañías tendrá un solo servidor propio.

¿Cuál es el mayor error tecnológico que ha cometido, en su vida personal o profesional?

En 1978, en la empresa para la que entonces trabajaba, llegué a pensar que Unix (el sistema operativo) era lo mejor que podía llegar a existir.

Me llevó mucho tiempo convencerme de que valía la pena usar los programas estilo Microsoft que todos los demás estaban adoptando.

Ahora, por supuesto, estamos de alguna manera regresando al mundo Unix. ¡Así que no estoy seguro de si me equivoqué con la opinión o sólo con el momento en que la tuve!

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