Cancún: el "mejor" lugar para una cumbre

Protesta de Greenpeace contra el cambio climático en la playa de Cancún.
Image caption Los expertos en desarrollo sostenible creen que el daño hecho en Cancún es irreparable.

Si los delegados presentes en la cumbre contra el cambio climático en Cancún quieren ver en primera persona los daños y peligros del calentamiento global, pueden preguntar a los habitantes de esa ciudad mexicana.

Aquí, muchos creen que los cambios en los patrones de clima y en la temperatura de los mares causan más huracanes, de mayor intensidad, y que la infraestructura construida en las últimas décadas hace a Cancún particularmente vulnerable a modificaciones climatológicas.

El presidente mexicano Felipe Calderón explicó el impacto en una conferencia al inicio de la COP16.

"Como el agua del mar está más caliente que de costumbre; es decir, se evapora más rápido, los huracanes se forman más rápido y son mucho más violentos que antes".

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Cancún está cada vez más expuesta a más huracanes, de mayor intensidad y mayor posibilidad de impacto, confirma Arnoldo Matus Kramer, investigador de la universidad británica de Oxford que ha estudiado el tema.

Estos fenómenos han llevado también a que el aumento del nivel del mar obligue a Cancún, cada vez con mayor frecuencia, a "transplantar" arena de un banco de arena en la cercana Isla de Cozumel luego de que sus playas son erosionadas por huracanes.

Lea el blog sobre la cumbre de Cancún

Historia

Image caption En 1975, en Cancún había sólo 15 hoteles. Hoy, existen 146.

Construida en una estrecha franja de tierra que separa al Mar Caribe de una laguna, el crecimiento exponencial de Cancún como destino turístico tiene pocos paralelos en la región.

En 1975, en Cancún había sólo 15 hoteles. Hoy, existen 146.

Con ello ha llegado una fuerte alza en el número de personas que viven en la zona: la región de Quintana Roo pasó de 50.000 habitantes a 1.800.000 en los últimos 40 años.

"Las metas autoimpuestas de crecimiento urbano nunca se cumplieron", asegura Matus Kramer.

El hecho de que es una zona baja, con poca formación montañosa, la hace también vulnerable al crecimiento del nivel del mar.

La decisión de muchas cadenas hoteleras de construir altos edificios a sólo metros del mar complica aún más la situación, porque el mismo peso de los edificios podría estar haciendo bajar el nivel de las tierras cercanas al mar.

"Yo atribuyo este problema a la forma en la que se utiliza la costa", asegura Ismael Mariño, del Centro de Investigación y Estudios Avanzados (Cinvestad) en Mérida.

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Futuro

¿Puede hacer algo Cancún para luchar contra estos fenómenos?

Según los expertos es demasiado tarde.

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"Muchos ven a Cancún como un caso perdido", dice Matus Kramer pero al mismo tiempo afirma que "se ha creado una industria de 'salvar' a Cancún"

No sólo es un negocio para quien ofrece arenas nuevas para sus erosionadas playas, sino que también podría serlo si se decide instalar un sistema de barreras para "controlar" el nivel del mar, como los que existen en la costa de los Países Bajos.

Según Mariño, una posible solución sería la demolición de los predios actuales y la reconstrucción más alejada del mar, para no dañar a la vegetación costera.

Como actividad preventiva, quizás lo único que puede hacerse, aseguran, es evitar e otras zonas del área conocida como la "Riviera Maya" - que va desde Cancún al sur, hasta la frontera con Belice - no sean afectadas por el desarrollo poco sustentable que Cancún parece haber elegido.

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