Un desalojo causa muertes y acusaciones de xenofobia en Argentina

Los intentos de las autoridades de la ciudad de Buenos Aires de desalojar uno de los mayores espacios verdes en el sur de la capital argentina, que fue usurpado por miles de ocupantes irregulares, devino en un conflicto social, político y diplomático en ese país.

Image caption El martes pasado la policía desalojó por la fuerza a miles de ocupantes.

Al menos cuatro personas perdieron la vida en medio de enfrentamientos en el parque Indoamericano, en el barrio de Villa Soldati, donde el martes la Policía Metropolitana (porteña), junto a la Policía Federal, acató una orden judicial de desalojo.

Un hombre de origen paraguayo y una mujer de nacionalidad boliviana fallecieron en confusos incidentes durante el operativo, mientras que una tercera víctima, también de origen boliviano, falleció el jueves en medio de choques entre nuevos ocupantes del terreno y vecinos de barrios marginales de la zona, quienes se enfrentaron ante la ausencia policial.

Este viernes se produjo la cuarta muerte. Se trataría de un extranjero, aunque hasta el momento su nacionalidad no fue precisada.

El acalde de Buenos Aires, Mauricio Macri, solicitó a las autoridades nacionales ayuda para controlar los desmanes, al señalar que su fuerza "no tiene la capacidad operativa para este tipo de hechos".

Sin embargo, el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner se negó a enviar a la Policía Federal para contener la violencia.

"Poner a custodiar el parque requiere una cantidad muy grande de personal que se deberá sacar de otros barrios", criticó el jefe de Gabinete, Aníbal Fernández, quien consideró que "la solución es política y consiste en sentarse a discutir para salir de este embrollo".

¿Xenofobia?

Parte del debate se centró en cuestiones migratorias, luego de que Macri culpara a las políticas del gobierno por la gran presencia de ciudadanos extranjeros en las llamadas "villas miseria" de la capital, donde cerca del 70% de la población proviene de afuera, en particular de Bolivia, Paraguay y Perú.

"Estamos todos conscientes de que la Argentina viene expuesta a una política descontrolada donde el Estado no se ha hecho cargo de su rol. Pareciera que la ciudad de Buenos Aires se tiene que hacer cargo de los problemas habitacionales de los países limítrofes", señaló.

limítrofes
Cerca del 70% de la población de las "villas miseria" argentinas proviene de afuera, en particular de Bolivia, Paraguay y Perú.

El gobierno nacional le respondió acusándolo de "desarrollar un discurso xenófobo".

"Tanta xenofobia nos arrojó en estos días un tercer muerto, un ciudadano boliviano, que otros resultados no van a dar estas políticas. La violencia jamás trae soluciones a la gente", recriminó Fernández, durante una conferencia de prensa este viernes.

Por su parte, la embajada boliviana en Argentina exigió una disculpa pública de Macri, por considerar que sus dichos "generan un clima de xenofobia en contra de la comunidad boliviana".

"No tengo nada de qué disculparme", replicó este viernes el funcionario, quien criticó al gobierno nacional por "la mentira de decirle al hermano latinoamericano que en un país que tiene más del 30% de pobreza, tenemos soluciones para ellos".

Grupos delictivos

Según Macri, las tres muertes ocurridas durante los incidentes no fueron a manos de las fuerzas de seguridad sino que fueron responsabilidad de grupos delictivos que operan en las villas y asentamientos de la ciudad.

Image caption Mauricio Macri, alcalde de Buenos Aires, fue acusado de xenófobo.

En ese sentido, algunos vecinos de la zona denunciaron a los medios locales que parte de la violencia surgió por disputas entre los ocupantes para obtener terrenos, que habrían sido loteados y puestos a la venta por valores de entre US$150 y US$250.

La justicia argentina investiga la posible participación de "barrabravas" (grupos organizados de hinchas de fútbol) en los incidentes. En tanto, el gobierno de la ciudad y algunas organizaciones civiles, entre ellos la agrupación Madres de Plaza de Mayo, denunciaron la presencia de bandas de narcotraficantes en la zona.

Fernando Ojeda, de Red Hábitat Argentina –una organización no gubernamental dedicada a cuestiones de vivienda- le dijo a BBC Mundo que en los últimos años ha crecido la presencia de grupos delictivos que se disputan los terrenos ocupados y desplazan a las familias que buscan techo.

Sin embargo, el activista consideró que el principal problema que enfrentan las cerca de 500.000 personas que tienen necesidades de vivienda en la ciudad de Buenos Aires es la falta de políticas públicas de inclusión.

Discriminados

Con respecto a la controversia generada por el gran número de extranjeros que viven en los asentamientos y villas miseria de Argentina, el coordinador de Hábitat consideró que el país cuenta con los recursos para ayudar a sus vecinos más desfavorecidos.

"Es cierto que Argentina tiene problemas de pobreza, pero solamente en la capital hay unas 120.000 propiedades vacías que se podrían destinar a quienes no tienen techo", señaló.

Para Ojeda, las miles de familias de Bolivia, Paraguay y Perú que buscan ocupar un lugar en asentamientos como el del parque Indoamericano son víctimas de discriminación, pero no por su nacionalidad: "En este país se discrimina al que es pobre", aseguró.

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